Protesta en el Congreso contra la reforma de la Ley de Glaciares: hubo detenidos

26.02.2026

Ambientalistas de Greenpeace saltaron la reja del Congreso y fueron detenidos por protestar contra la reforma de la Ley de Glaciares. Tensión total. 

Un grupo de al menos 12 ambientalistas de Greenpeace fue detenido este jueves por la mañana tras saltar la reja del Congreso para protestar contra la modificación de la Ley de Glaciares, que será debatida en las próximas horas en el Senado.

La acción incluyó una puesta en escena que buscó llamar la atención sobre el tratamiento exprés del proyecto: los manifestantes se sentaron en inodoros instalados en las escalinatas del Palacio Legislativo y desplegaron carteles con la consigna "Senadores: no se caguen en el agua".

Irrupción, detenciones y tensión con la prensa

Según pudo reconstruirse en el lugar, los activistas sortearon las rejas del Palacio Legislativo y lograron ubicarse frente a la entrada principal durante algunos minutos.

Efectivos de la Policía Federal avanzaron rápidamente y detuvieron al menos a una docena de manifestantes. En medio del operativo también se registraron incidentes con trabajadores de prensa que cubrían la protesta.

Un camarógrafo del canal A24 fue reducido, arrojado al piso y posteriormente detenido, lo que generó reclamos de colegas y organizaciones vinculadas a la libertad de prensa. 

Qué implica la reforma de la Ley de Glaciares

La Ley de Glaciares, sancionada y promulgada en 2010, establece presupuestos mínimos para la protección de glaciares y del ambiente periglacial, considerados reservas estratégicas de recursos hídricos. La norma prohíbe actividades que puedan afectar su integridad, incluyendo proyectos extractivos en zonas protegidas.

El proyecto de modificación, que ya obtuvo media sanción en Diputados, redefine el alcance de la protección sobre el ambiente periglacial. El objetivo oficial es habilitar mayores inversiones, especialmente en minería e hidrocarburos, en áreas que hoy se encuentran alcanzadas por restricciones ambientales.

Según explicó Greenpeace, la iniciativa delega en las provincias la definición técnica y administrativa sobre qué áreas deben ser consideradas ambiente periglacial, lo que modificaría el esquema actual de estándares mínimos comunes en todo el país.

La organización cuestionó además que el debate se realice en sesiones extraordinarias y sin un proceso de discusión pública y federal más amplio.

El debate técnico y el rol de las provincias

El doctor en Geología y glaciólogo Lucas Ruiz advirtió que el eje del cambio no pasa por una redefinición técnica más precisa, sino por transferir a las provincias la potestad de decidir qué proteger y qué no.

Según el especialista, este enfoque podría entrar en tensión con el espíritu de las leyes de presupuestos mínimos ambientales, cuyo objetivo es fijar un estándar común de protección en todo el territorio nacional.

Ruiz señaló que, sin criterios técnicos homogéneos y mecanismos de medición claros, cada jurisdicción podría establecer parámetros distintos. En ese escenario, advirtió, se generaría una competencia entre provincias para ofrecer marcos regulatorios más flexibles con el fin de atraer inversiones mineras.

Debate abierto en el Senado

La protesta frente al Congreso se da en un contexto de votación ajustada en el Senado, donde el oficialismo necesita reunir 37 votos para alcanzar el quórum y aprobar la modificación.

Mientras continúan las negociaciones entre bloques y se definen posiciones dentro de espacios aliados, la reforma de la Ley de Glaciares se convirtió en uno de los debates más sensibles del período extraordinario, con fuerte impacto ambiental, político y económico.

Fuente:

https://grupolaprovincia.com/