Segunda marcha de antorchas en CABA en defensa de los Glaciares

El sábado 25 el gobierno nacional de ultraderecha promulgó la nueva Ley de Glaciares, mientras continúa el rechazo a la reforma que habilita la explotación minera contaminante en zonas hasta ahora protegidas, y pone en riesgo las reservas de agua dulce de las que dependen más de siete millones de personas.
"Seguimos en las calles en defensa de los glaciares, el agua, la vida y nuestro futuro", fue una de las consignas con las que organizaciones ambientales, sociales, políticas, feministas y otras expresiones populares convocaron a marchar contra la reforma impulsada por la gestión Milei.
El pasado 9 de abril, tras un trámite exprés -tal como el de la regresiva reforma laboral- La Libertad Avanza logró flexibilizar la protección de zonas periglaciales, habilitando explotaciones mineras en los glaciares y en el ambiente periglaciar, áreas anteriormente restringidas, poniendo en riesgo las cuencas de donde obtienen su agua millones de personas. La reforma también balcaniza el control que se ejercía a nivel nacional.
Además, en el trámite parlamentario se incumplió con las audiencias públicas que establece la Ley de Ambiente y el Acuerdo de Escazú. Ante la masiva participación, con más de 100 mil personas anotadas, el oficialismo restringió las exposiciones a sólo dos días, uno presencial y uno virtual, reduciendo la posibilidad de expresarsee una ínfima parte, con un listado que además fue manipulado.
Ahora, junto a las protestas y manifestaciones en las calles, también avanza una demanda colectiva que ya tiene más de 900.000 adhesiones individuales. La demanda será llevada a la justicia por Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), Asociación Argentina de Abogados/as Ambientalistas y Greenpeace, junto a organizaciones y asambleas de todo el país en las próximas semanas.


