Streaming en el Territorio: la respuesta de la comunicación villera al hostigamiento policial en la 31

Tras el hostigamiento policial al cineasta Alan Gómez en pleno rodaje, medios comunitarios y organizaciones sociales de la Villa 31 convocan a un streaming en vivo este martes. Denuncian un «efecto cerrojo» que criminaliza la cultura y asfixia la economía popular bajo la excusa del ordenamiento urbano.
Por Mario Canaviri para ANRed
Integrantes de la productora «Berretines Audiovisuales» fueron abordados por la Policía de la Ciudad mientras trabajaban en el Territorio. Tras la requisa sufrida por el realizador Alan Gómez en pleno rodaje en el Barrio Padre Mugica, un colectivo de jóvenes periodistas decidió que la mejor respuesta es la visibilidad. Este martes a las 14:00, una transmisión conjunta entre Mundo Villa, Mundo Sur FM y Berretines Audiovisual sacará los equipos a la calle para realizar un streaming abierto. No es solo un programa de radio; es una herramienta de autodefensa informativa frente a un clima de saturación y clausuras que asfixia el barrio.

El uniforme como frontera: entre el «orden» y la exclusión
Mientras el Jefe de Gobierno de la Ciudad, Jorge Macri, anuncia medidas de "integración e orden", en los pasillos los patrulleros circulan con motosierras para ajustar aún más la crisis económica en los sectores populares. Hoy, caminar por el barrio es encontrarse con un despliegue policial de requisas constantes, persianas bajas por el miedo a las clausuras y el ruido incesante de los cuatriciclos que marcan territorio en cada esquina. En este escenario, el derecho a circular o a ganarse la vida pasó a ser una zona gris donde el uniformado decide quién pasa y quién no.Filmar no es delito, pero registrar las realidades de los barrios incomoda al poder. Los comunicadores no están exentos de esta lógica: hace unos días, un operativo policial interceptó a Alan Gómez, cineasta y director de Berretines, en pleno rodaje de un documental que cuenta historias de las villas. "Nosotros estábamos trabajando con nuestras cámaras, haciendo tomas, y de repente cayeron cuatriciclos con efectivos", relata el productor. A pesar de la tensión, el equipo no mostró resistencia ante un hecho injustificado. ¿Cuál es la supuesta ilegalidad? Esa es la pregunta que los funcionarios porteños no logran responder con coherencia.
Premiados en la Legislatura, perseguidos en la calle
Para Gómez, la detención por «portación de rostro» ya forma parte de una normalidad violenta. Sin embargo, el análisis desde el periodismo de Mundo Villa advierte una sintonía directa con las medidas del Gobierno porteño: "Hay una bajada de línea de que todos los males de la ciudad pasan por los que viven en la villa, y con esa excusa buscan erradicarnos".Existe una contradicción llamativa: hace años, esta productora fue declarada de Interés General por la Legislatura porteña. Hoy, el mismo Estado que les otorgó premios y menciones envía operativos policiales para interrumpir el trabajo por el cual fueron reconocidos. Este proyecto audiovisual tuvo su inicio en el 2019 en la villa 21 24, Barracas, fundado por Alan Gomez y siete amigos que gestaron un emprendimiento que rompa prejuicios en el mundo audiovisual, generando contenidos que reflejen la identidad y cultura de los barrios populares desde una perspectiva propia. El proyecto «Eva» es el largometraje más reciente y ambicioso de la productoral porque preseta un paso clave en su evolución desde los videoclips y cortometrajes hacia producciones de mayor escala, manteniendo su esencia popular en el relato audiovisual.
Una economía popular sitiada
Esa presión y el miedo constante es lo que analiza Dalma Villalba, periodista de Mundo Villa y Licenciada en Comunicación. «En el barrio todos están en modo alerta, porque en cualquier momento cae la policía con sus motos, carros o camiones cargados de motosierras; pero literal, porque te destruyen todo y se cargan la mercadería que encuentren, incluso aunque demuestres que tenés todo en regla», describe Villalba.Para la cronista, este «efecto cerrojo» es una trampa: "Se estima que en el barrio hay más de 60.000 habitantes. Cerrar accesos complica la vida cotidiana: desde el garrafero que reparte gas hasta el ingreso de una ambulancia por emergencias». Es un ataque directo al circuito de la economía popular bajo la excusa del ordenamiento urbano.
"hacen la vida mas complicada de lo complicada que esta de por si ya para los vecinos del barrio", y la joven comunicadora advierte que el gobierno de la ciudad con esto no estaria logrando la integración urbana porque "se necesita de dialogo, consenso, algo que esto no no pareciera que va ocurrir".ci
El streaming como herramienta de respuesta colectiva
Ante el hostigamiento, la propuesta es prender la cámara. "Hacemos este programa en la calle para que los vecinos se acerquen y cuenten lo que les pasa, para que estos casos no queden en el olvido. Esta propuesta nace con la urgencia de encontrarnos y pensar soluciones", reflexiona Dalma sobre la jornada del martes. La iniciativa se apoya en la experiencia de los talleres de periodismo y streaming que Mundo Villa organiza en la Casa de la Cultura, buscando que la tecnología sea accesible para todos.Para Alan Gómez, el streaming es la evolución natural de un trabajo territorial que hoy cobra urgencia política: "Es una herramienta que incomoda. Estar en la calle es nuestro termómetro de la sociedad". Por su parte, Villalba concluye con una apuesta a la organización: "No sabemos si vamos a encontrar una solución inmediata, pero queremos difundir lo que pasa compartiendo la angustia, pero también con humor, porque creemos que la salida siempre es colectiva".La cita para este ejercicio de comunicación popular será mañana, martes 7 de abril a las 14 horas. Desde el corazón de la Villa 31, la transmisión buscará no solo denunciar la violencia institucional, sino fortalecer una red de medios que se niega a ser silenciada en su propio territorio.

