Cómo es el trabajo de redes de atención para prevenir los suicidios

02.10.2026
Suicidio jovenes depresión salud mental Archivo -
Suicidio jovenes depresión salud mental Archivo -

Un recorrido por organizaciones internacionales, profesionales que atienden voluntariamente y reuniones abiertas y gratuitas adedicadas la prevención y al asesoramiento de las familias.


Por Soledad Ferrari 

En su último recital en el estadio de River - el pasado sábado 26 de septiembre - Lali Espósito detuvo su show para poner en palabras un tema de salud pública: el suicidio entre adolescentes y jóvenes. Ante miles de personas, la cantante también compartió una pérdida reciente, hace dos meses murió alguien muy cercano a ella por esta causa. Una persona puede atravesar una crisis de salud mental sin que nadie a su alrededor lo note. Puede trabajar, comer, básicamente "funcionar" mientras pelea, en silencio, contra pensamientos que le dicen que ya no hay salida.

La artista, angustiada por esta situación, declaró ante sus fans: "Argentina, que es de muchos récords bárbaros en el deporte, en el arte, tiene uno que no está para nada bueno y que es muy doloroso. En los últimos años y en este momento particular, tiene la mayor tasa de suicidios de personas entre 15 y 34 años, que es la edad de muchos de los que estamos acá".

En un país donde no hay grandes campañas de prevención, las palabras de Lali tuvieron una enorme recepción: "Desde este escenario le mandamos un beso a las familias que perdieron a alguien, que sufrió mucho, que no pudo, y a las personas que están sufriendo todos los días con la dolencia de un ser querido", dijo y acto seguido cantó "Ciudad de pobres corazones" de Fito Páez dedicada a las familias que atraviesan situaciones de dolor.

Es importante no caer en estereotipos. La psicóloga María Fernanda Fornes advierte que muchas veces las personas que atraviesan una crisis no responden a la imagen que socialmente tenemos de alguien que está sufriendo. "Pueden seguir trabajando, estudiando, cuidando a sus hijos o mostrando una apariencia de normalidad y funcionales al entorno. Por eso la prevención no puede basarse únicamente en reconocer un determinado perfil. Tenemos que construir vínculos en los que sea posible hablar del sufrimiento sin juzgar y pedir ayuda a tiempo".

"No te juzgo, te escucho". Es el lema de Help, una organización internacional cuyo principal objetivo es la prevención del suicidio. Brian Méndez es el coordinador nacional de Help -presente en más de 100 países- y explica que el proyecto combina el aporte gratuito de profesionales con el acompañamiento de voluntarios que atravesaron y lograron superar situaciones como depresión, ansiedad, ataques de pánico, tristeza, trastornos de personalidad y alimentarios e incluso pensamientos e intentos de suicidio.

"El grupo cuenta con muchas actividades al aire libre, con la intención de llevar un mensaje de esperanza a quienes quizás piensan que ya no hay salida, como El rincón del desahogo, donde las personas pueden contar sus problemas y buscar ayuda con nuestros voluntarios sin ser juzgadas". Semanalmente se brinda una charla coordinada a nivel nacional y se realiza la "Ronda Help", una charla grupal. Las reuniones son abiertas y gratuitas.

Una de las intervenciones más particulares del Proyecto Help nació en Brasil con las Cartas Help.

"Los voluntarios las escriben manualmente y luego las entregan directamente a las personas o las dejan en puentes, estaciones de tren, plazas y otros espacios públicos, con la esperanza de que alguien que necesite ese mensaje pueda encontrarlas", explica Méndez.

Cada carta contiene una frase positiva y un mensaje de esperanza. La intención es contrarrestar pensamientos que pueden aparecer durante una crisis. Según relatan desde Help, algunos de los mensajes que recibieron después de entregarlas muestran el impacto que pueden alcanzar: "Era lo que necesitaba"; "Me llegó en el momento justo"; "Guardo esta frase de hace años" y "Gracias a su mensaje no cometí una locura".

Hablar salva

No existe un único indicador que permita predecir un suicidio. Lo importante es observar cambios recientes, la acumulación de señales y, especialmente, si existe intención, planificación o acceso a medios para hacerse daño.

Ariel Ghirelli es psicólogo y advierte que entre las señales de alerta ante un posible riesgo de suicidio aparecen hablar directa o indirectamente de morir —con expresiones como "no quiero seguir", "sería mejor desaparecer", "soy una carga" o "pronto van a estar mejor sin mí"—, manifestar una desesperanza intensa o sentir que no existe ninguna salida.

También pueden observarse aislamiento, dejar de responder, despedidas inusuales, regalar pertenencias significativas, ordenar asuntos pendientes o escribir mensajes de despedida.

"Otras señales que requieren especial atención son buscar métodos o tener acceso a elementos potencialmente letales; aumentar considerablemente el consumo de alcohol u otras sustancias o atravesar una abstinencia; adoptar conductas temerarias, impulsivas o autodestructivas; padecer insomnio persistente, agitación, ansiedad extrema, ira o cambios bruscos del ánimo; y abandonar tratamientos, actividades o cuidados que antes eran importantes".

Incluso una calma repentina después de una crisis profunda merece atención: en algunos casos puede indicar que la persona tomó una decisión y no necesariamente que se produjo una mejoría. Prevenir también significa mantener el contacto: llamar, visitar, acompañar y evitar que la persona quede completamente aislada. Cuando expresa ideas de muerte, manifiesta que no quiere continuar viviendo o da señales de estar planificando hacerse daño, es necesario intervenir. Ghirelli es contundente: "No hay que minimizar, relativizar ni interpretar las expresiones verbales como una simple manera de llamar la atención. Lo que la persona dice debe recibir una respuesta concreta y proporcional a la gravedad de la situación. Aunque los servicios de salud estén colapsados, es necesario realizar las llamadas pertinentes, solicitar orientación y trasladar a la persona a una guardia".

Según la urgencia, puede ser necesario convocar una ambulancia o pedir asistencia a los servicios de emergencia. Si el riesgo es inmediato, no se la debe dejar sola y, siempre que pueda hacerse con seguridad, hay que limitar su acceso a medicamentos, armas, sustancias u otros elementos con los que pudiera lastimarse.

"Esta intervención rápida no garantiza por sí sola que el problema quede resuelto, pero puede interrumpir la rumiación, reducir el pasaje impulsivo del pensamiento al acto y abrir un tiempo de protección. Se trata de una intervención en crisis: escuchar, contener, preguntar directamente qué está pensando, evaluar si existe un plan y activar la red de asistencia", agrega Ghirelli.

El trabajo de prevención también tiene otra expresión en la ONG Tu Esperanza, donde Celeste Fernández coordina grupos de respuesta ante situaciones de crisis. "Cuando se da la alerta de que una persona que está por tirarse de un puente, Prefectura llama al Centro de Operaciones Municipal (COS), el COS nos llama a nosotros y nosotros salimos. Si la persona todavía permanece allí, concurrimos al lugar. Si una ambulancia intervino antes y la trasladó, se dirigen directamente al Hospital Zonal de Zárate Vírgen del Carmen. Así comienza una segunda etapa. Una vez realizado el informe hospitalario, se analiza cada situación particular: si la persona ya se encuentra bajo tratamiento psicológico o psiquiátrico, si necesita internación y qué tipo de acompañamiento requiere posteriormente".

Fernández enfatiza un límite fundamental del trabajo de los voluntarios: no sustituyen a los profesionales de la salud mental.

Poco se habla de las personas que perdieron a un ser querido por suicidio. Fornes explica que se trata de un duelo muy doloroso y, con frecuencia, atravesado por preguntas, culpa, enojo, desconcierto y estigma.

"Los familiares pueden preguntarse constantemente qué podrían haber hecho, qué no vieron o si podrían haber evitado la muerte, lo cual suele ser muy mortificante. También puede aparecer una búsqueda insistente de explicaciones. Es comprensible querer encontrar un motivo claro, pero el suicidio rara vez responde a una sola causa. Muchas veces no es posible construir una explicación completa y definitiva".

Además del dolor por la pérdida, pueden aparecer sentimientos ambivalentes: amor, tristeza, rabia, alivio, vergüenza o incluso enojo hacia la persona fallecida. "Todas esas emociones pueden coexistir y no convierten a nadie en un mal familiar, mal amigo, mala pareja", asegura la especialista.

En un país donde no hay campañas estatales de prevención, el trabajo que realizan diferentes asociaciones civiles se vuelve indispensable. Detrás de una estadística hay una persona y, muchas veces, el primer paso para prevenir un suicidio es conseguir que esa persona pueda hablar y encuentre a alguien dispuesto a escucharla.

Fuente:

https://www.pagina12.com.ar/2026/10/02/como-es-el-trabajo-de-redes-de-atencion-para-prevenir-los-suicidios/

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