Los ríos no son recursos a explotar

Por sus cauces corre vida, cultura
y biodiversidad. Las represas, aunque muchas veces se presentan como
progreso, alteran ecosistemas, provocan migraciones forzadas y rompen
equilibrios que tardaron siglos en construirse de forma natural.
Misiones quedó directamente afectada por la hidroeléctrica de Represa
de Yacyretá, emplazada sobre el río Paraná a la altura de Ituzaingó
(Corrientes). Inaugurada en 1994, su construcción implicó inundaciones
y desplazamientos, consecuencias que se sintieron con fuerza en zonas
como San Ignacio, donde Comunidades indígenas y campesinas vieron
alterados sus territorios y sus formas de vida.
Además, en la provincia existe la Represa Urugua-í, construida sobre
el arroyo Urugua-í, en Puerto Libertad. En la década del 90 su embalse
inundó territorios habitados por Comunidades Mbya, obligándolas a
desplazarse. Hoy, la Comunidad Oka Porã intenta recuperar ese espacio
del que fue despojada, aunque esta vez la disputa es contra la
multinacional Arauco y el avance de su modelo extractivo.
Decirle no a las represas es defender la vida y los derechos humanos.
