Cumbre de los BRICS: la disputa por el nuevo equilibrio mundial

13.09.2026
tiempoar.com.ar/
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La Declaración de Nueva Delhi reafirma la multipolaridad, cuestiona las medidas unilaterales y reclama una mayor representación del Sur Global en las instituciones internacionales.

Por Diego Molinas 

La XVIII Cumbre de los BRICS concluyó en Nueva Delhi con una declaración de 140 puntos que expresa una posición común frente a algunos de los principales conflictos y debates del escenario internacional. El documento aborda la guerra en Medio Oriente, Palestina, las sanciones económicas, el comercio, la reforma de Naciones Unidas, el sistema financiero internacional, las monedas nacionales, la energía, los minerales estratégicos y la tecnología.

La principal novedad política es que esta agenda es asumida por un BRICS ampliado, que busca consolidarse como espacio de articulación de los países emergentes y del Sur Global. La propia declaración afirma que la multipolaridad puede ampliar las oportunidades de estos países y define al "Global South as a driver for positive change".

La definición política aparece desde el comienzo del documento. BRICS reivindica el "strengthening multilateralism and multipolarity" y reclama una reforma de la gobernanza mundial para construir un sistema más representativo, democrático y legítimo. No plantea abandonar las instituciones internacionales existentes, sino modificar su funcionamiento y, fundamentalmente, la distribución de la representación dentro de ellas.

Ese planteo alcanza directamente a Naciones Unidas. La declaración reclama una reforma integral del organismo y de su Consejo de Seguridad para aumentar la representación de los países en desarrollo. Habla de una "greater and more meaningful participation and representation" de los países emergentes y en desarrollo en las decisiones globales. El argumento es sencillo: el peso económico y demográfico que tienen hoy esos países no encuentra una correspondencia suficiente en las instituciones creadas después de la Segunda Guerra Mundial.

La misma lógica aparece en el terreno económico. BRICS reclama reformar el FMI y el Banco Mundial para que su estructura de gobierno refleje la transformación de la economía mundial. También defiende una reforma de la OMC y cuestiona el crecimiento de las medidas comerciales unilaterales. El documento sostiene que las reglas del comercio deben ser abiertas, previsibles y no discriminatorias.

Más fuerte todavía es la posición frente a las sanciones. La declaración condena las "unilateral coercive measures", incluyendo las sanciones económicas y secundarias, y reclama eliminar aquellas medidas que considera contrarias al derecho internacional. El planteo coloca en el centro una discusión sobre los límites del poder económico utilizado unilateralmente como herramienta de presión internacional.

En materia financiera, Nueva Delhi también muestra una orientación concreta. BRICS avanza en la interoperabilidad de los sistemas de pagos transfronterizos y plantea facilitar operaciones comerciales utilizando monedas nacionales. No se anunció una moneda común del bloque. El objetivo inmediato es construir mecanismos de pago más rápidos, baratos y seguros y reducir vulnerabilidades frente a los sistemas financieros dominantes.

La cuestión palestina ocupa un lugar importante en la declaración. BRICS reclama un alto el fuego y acceso humanitario en Gaza, rechaza el desplazamiento forzoso de palestinos y reafirma el derecho a la autodeterminación. También respalda la plena membresía de Palestina en Naciones Unidas y la solución de dos Estados sobre las fronteras de 1967.

El documento incorpora además una referencia directa a América Latina y el Caribe, definida como "zone of peace". En ese marco reclama respeto por la soberanía y la no intervención y expresa preocupación por las medidas contra Cuba, reclamando el fin de las restricciones económicas, comerciales y financieras.

La declaración mira también hacia la disputa económica y tecnológica del futuro. Reclama preservar los derechos soberanos de los países sobre sus minerales estratégicos y propone cadenas de suministro más diversificadas. En materia digital habla de construir un ecosistema "sovereign and self-reliant". Recursos naturales, energía, inteligencia artificial e infraestructura digital aparecen así vinculados con una misma preocupación: aumentar la autonomía de los países emergentes.

Lo que ocurrió en Nueva Delhi, entonces, no fue la creación de una alianza cerrada ni una ruptura con el sistema internacional. Fue la consolidación de una agenda política común de un BRICS ampliado que reclama modificar las reglas de representación, comercio, financiamiento y gobernanza mundial.

La declaración no afirma que el nuevo equilibrio internacional ya esté construido. Pero sí deja planteada una disputa cada vez más definida: quién establece las reglas del sistema internacional y cuánto poder tendrán los países del Sur Global para participar en esas decisiones. Nueva Delhi muestra que esa discusión ya no es marginal. Es uno de los principales debates geopolíticos del presente.

Fuente:

https://www.tiempoar.com.ar/ta_article/cumbre-de-los-brics-la-disputa-por-el-nuevo-equilibrio-mundial/

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