Destapó que un genocida no estaba muerto para hacer justicia por su hermano desaparecido en La Noche de los Lápices: "Nunca tuve miedo"

16.09.2026
Marta, hermana de Horacio Úngaro, la mujer que hizo justicia y descubrió al genocida Miguel Ángel Wolk, jefe del Pozo de Banfield.
Marta, hermana de Horacio Úngaro, la mujer que hizo justicia y descubrió al genocida Miguel Ángel Wolk, jefe del Pozo de Banfield.

Marta, hermana de Horacio Úngaro, dio el puntapié inicial para encontrar a un jefe represor de la última dictadura cívico-militar en Argentina que había fingido su muerte y así zafar de la Justicia. Cuál fue el curioso método que utilizó y una lucha por la verdad que no resignó 50 años después de la Noche de los Lápices.

La sangrienta dictadura cívico-militar en Argentina, que tuvo lugar entre 1976 y 1983, dejó historias atroces. Y también inspiradoras para aquellos que nunca quisieron dejar de buscar y luchar. Marta convivió la mayor parte de su vida con la herida de tener a un hermano desaparecido durante la Noche de los Lápices, ocurrida el 16 de septiembre de 1976: hoy hace 50 años. Horacio Úngaro fue uno de los diez jóvenes secuestrados por reclamar por un boleto estudiantil en la Ciudad de La Plata (Provincia de Buenos Aires) y su paradero sigue siendo una incógnita. Su familia lo buscó y aún lo busca sin cesar, y su hermana hizo Justicia: destapó que un jefe genocida del lugar donde Horacio fue torturado y estuvo detenido había fingido su muerte.

A cinco décadas de aquella fecha, Marta Úngaro dialogó con El Destape y relató cómo fue que logró identificar que Juan Miguel Wolk apodado "El Alemán" -Director de Investigaciones en la Zona Metropolitana y quedó jefe del "Pozo de Banfield"- finalmente seguía con vida tras evitar una condena gracias a un certificado de defunción falso. Lo descubrió buscando en los padrones de la Justicia Electoral de la provincia de Buenos Aires. Marta revisaba los nombres de los represores y luego chequeaba dónde votaban. En 2008, y tras varios años de pruebas, se dio cuenta de que algo raro estaba sucediendo en torno a Wolk.

Horacio Úngaro, junto a su padre. Crédito de foto: Marta Úngaro
Horacio Úngaro, junto a su padre. Crédito de foto: Marta Úngaro

"Yo trabajaba en la Justicia Electoral y después pasé a los Juicios por la Verdad, a colaborar y a trabajar durante veintipico de años. Siempre miraba si estaba Videla y figuraba quiénes podían votar. Si estaba Astiz también... me tocaba pasar en los padrones y buscaba Juan Miguel Wolk y figuraba en Morón... y siempre estaba, porque puede haber un error de que llega la comunicación de fallecimiento del registro de la persona y lo tenés que dar de baja. Pero nunca un error de años... entonces, cuando fui a trabajar a Juicios por la Verdad en mi causa, pedí información para ver quién era la viuda que cobraba la jubilación, que es familiar. Y durante un año no contestaron", recordó Marta. 

"La volvimos a reiterar tres veces y ya la tercera vez me acuerdo que, un 4 de julio del 2008, contestaron que había cobrado la jubilación en junio. Y vivía en Mar del Plata, porque ahí no podés mentir, tenés que poner la dirección exacta, no la electoral. Y bueno, ahí empezó el peregrinaje de denunciarlo. Tuve mucha ayuda y de los H.I.J.O.S (NdeR: la agrupación) de Mar del Plata que se instalaron cerca de la casa en el bosque Peralta Ramos, vecinos de Etchecolatz. Y bueno, logré que lo citaran, pero se profuga durante casi 3 años de nuevo. El Ministerio de Justicia pone una recompensa y después de casi 3 años es denunciado por un miembro de la familia. Lo vuelven a detener, pero por la edad le dan arresto domiciliario", agregó la mujer, quien debió a exiliarse a España en 1981 y que retornó a la Argentina a principios de 1984. 

Gracias a la intervención de Marta, y tras haber estado 25 años prófugo, Juan Miguel Wolk fue condenado a cadena perpetua en 2023 por homicidio, apropiación de niños, privación ilegítima de la libertad y torturas, siendo el máximo responsable del centro clandestino de detención y tortura del "Pozo de Banfield", donde pasaron más de 300 personas que fueron detenidas de manera clandestina. Aun así, Marta aseguró: "Nunca tuve miedo, miedo en el sentido de que iba para adelante, ¿no? Porque sino, no hubiese hecho nada". El pasado 21 de agosto, "El alemán" murió a los 92 años en Mar del Plata y jamás aportó información alguna sobre los detenidos desaparecidos.

Sin embargo, no fue la única acción de justicia de Marta: también hizo algo similar con otro represor: "En el '96 encontré otro, que ya murió. Es uno de los que hizo el secuestro de mi hermano. Gracias a una documentación que encontré de mi papá... se llamaba Néstor Beroch y era profesor de historia, y ese año lo más importante fue la denuncia a él porque era profesor de historia y era del grupo CNU (Concentración Nacionalista Universitaria). Fue separado de su cargo por haber sido uno de los que hizo el secuestro. Pero también murió (en 2022)", señaló.

Quiénes fueron los 10 jóvenes desaparecidos en la Noche de los Lápices: qué ocurrió con cada uno

  • Horacio Úngaro: permanece desaparecido.
  • Claudio de Acha: permanece desaparecido.
  • María Clara Ciocchini: permanece desaparecido.
  • María Claudia Falcone: permanece desaparecido.
  • Francisco López Muntaner: permanece desaparecido.
  • Daniel Racero: permanece desaparecido.
  • Gustavo Calotti: sobrevivió y prestó testimonio en los juicios de lesa humanidad.
  • Pablo Díaz: sobrevivió y prestó testimonio en los juicios de lesa humanidad.
  • Patricia Miranda: sobrevivió y prestó testimonio en los juicios de lesa humanidad.
  • Emilce Moler: sobrevivió y prestó testimonio en los juicios de lesa humanidad.

- El 21 de agosto de 2026 se conoció la muerte de Juan Miguel Wolk, genocida y represor que fue jefe del Pozo de Banfield, donde estuvieron los chicos de La Noche de los Lápices, hecho que ocurrió hace 50 años. ¿Cómo tomaste la noticia?-Me sorprendió muchísimo, me avisaron antes que salieran los medios. Me llamó una de las abogadas de los juicios para avisarme que habían comunicado que había fallecido. Si bien había vecinos de Mar del Plata que informaban que lo habían visto, porque siempre pasaban por la casa y la vigilaban, dijeron que habían visto ambulancias... así que se había retirado la guardia que tenía en la puerta. Con mucha indignación, con mucha impotencia y no sé, contenta no es la palabra, pero que llegó a estar en prisión. Prisión domiciliaria, porque permaneció durante 25 años prófugo y yo no me acordaba, pero me llamaron de una noticia del diario El País de España que Garzón (NdeR: el juez Baltasar) había pedido su extradición y también le comunicaron que estaba muerto. Así que tuvo una vida plena, prófugo de la ley, condenado en el juicio a las Juntas (Militares), pero perdonado por las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, en ese momento condenado a 25 años... él sabe dónde están los chicos, qué hicieron con los chicos, qué hicieron con los nacimientos que todavía faltan identificar como el de la hermana de Clara Petrakos que nació en el Pozo de Banfield. Él sabe dónde están y nunca dijo nada. Solamente se profugó y llegó al juicio. Fue un juicio que empezó en la pandemia, declaramos todos por Zoom, pero llevaba 10 años de retraso porque la condena fue hace 2 años. En marzo se cumplieron 2 años. Por eso, bueno, es una sensación muy amarga y que la muerte no pone buena a la gente, ¿no? Al contrario, que no descanse en paz, es lo que yo pienso.

¿Cuándo fue que te diste cuenta que Juan Miguel Wolk estaba vivo?

Yo trabajaba en la Justicia Electoral y después pasé a los Juicios por la Verdad, a colaborar y a trabajar durante veintipico de años. Siempre miraba si estaba Videla y figuraba quiénes podían votar. Si estaba Astiz también... me tocaba pasar en los padrones y buscaba Juan Miguel Wolk y figuraba en Morón. Y siempre estaba, porque puede haber un error de que llega la comunicación de fallecimiento del registro de la persona y lo tenés que dar de baja. Pero nunca un error de años... entonces, cuando fui a trabajar a Juicios por la Verdad en mi causa, pedí información para ver quién era la viuda que cobraba la jubilación, que es familiar. Y durante un año no contestaron. La volvimos a reiterar tres veces y ya la tercera vez me acuerdo que, un 4 de julio del 2008, contestaron que había cobrado la jubilación en junio. Y vivía en Mar del Plata, porque ahí no podés mentir, tenés que poner la jubilación la dirección exacta, no la electoral. Y bueno, ahí empezó el peregrinaje de denunciarlo. Tuve mucha ayuda y de los H.I.J.O.S (NdeR: la agrupación) de Mar del Plata que se instalaron cerca de la casa en el bosque Peralta Ramos, vecinos de Etchecolatz. Y bueno, logré que lo citaran, pero se profuga durante casi 3 años de nuevo. El Ministerio de Justicia pone una recompensa y después de casi 3 años es denunciado por un miembro de la familia. Lo vuelven a detener, pero por la edad le dan arresto domiciliario. Y le dan la guarda a su hija, que en ese momento se presenta en el juzgado y dice que es escritora de cuentos infantiles. Pero bueno, averigüé que la hija era de la comisaría que tenía que controlarlo, de la cual se profuga durante casi 3 años, que no me acuerdo si era de la 4° o 5° de Mar del Plata. Así que bueno, estuvo rodeado de mucha, mucha impunidad hasta que llegamos al juicio a los 47 años de la desaparición de los chicos y de todos los delitos que se cometieron ahí. Nosotros pudimos reconstruir el camino que hicieron los chicos. Mi hermana estuvo desaparecida y declaró en el Juicio a las Juntas. También gracias al testimonio de Pablo Díaz, que es el que se queda con ellos hasta diciembre del '76. A él lo pasan al Poder Ejecutivo y los chicos son asesinados los primeros días de enero de 1977. Ya en en febrero y en marzo entra otra tanda de detenidos, estaba vacío el Pozo (de Banfield) y entran otros. 

Horacio Úngaro, desaparecido en La Noche de los Lápices.
Horacio Úngaro, desaparecido en La Noche de los Lápices.

- Esta búsqueda que hiciste comenzó ni bien desaparecieron Horacio y el resto de los chicos, pero en 2008 es que descubrís que Juan Miguel Wok seguía con vida. ¿Cómo fue ese momento?

Sí, sí, me di cuenta cuando recibí la respuesta de la caja de Policía, que había cobrado el sueldo de su jubilación. Y justo un compañero mío me dijo, 'Vamos a hacer el pedido así'. Yo no soy abogada, pero me dijo 'en la causa tuya Mariani había tenido un caso parecido', que decían que estaba muerto y estaba vivo. Uno sabía el nombre de los responsables. 

Muchos fueron por la impunidad biológica, fueron falleciendo y quedaba Miguel Etchecolatz. Pero Wolk era el responsable del cargo más alto que logramos encontrar porque era Comisario Mayor en el Pozo de Banfield.- ¿Alguna vez tuviste miedo o algún tipo de temor?

A mí en ese momento el juez Corazza que falleció, que estaba haciendo la instrucción en el tribunal 3 de la Ciudad de La Plata, cuando él (Wolk) se profuga me llama y me dice si quería custodia y le dije que no, que estaba todo el mundo así, que la sociedad estaba en peligro porque el tipo estaba prófugo. No, nunca tuve miedo, miedo en el sentido de que iba para adelante, ¿no? Porque sino, no hubiese hecho nada. Pero por suerte lo pude hacer. En el '96 encontré otro represor, que ya murió. Es uno de los que hizo el secuestro de mi hermano. Gracias a una documentación que encontré de mi papá... se llamaba Néstor Beroch y era profesor de historia, y ese año lo más importante fue la denuncia a él porque era profesor de historia y era del grupo CNU (Concentración Nacionalista Universitaria. Fue separado de su cargo por haber sido uno de los que hizo el secuestro. Pero también murió (en 2022).

También has contado que con tus padres iniciaron toda esta búsqueda y que tu madre incluso fue una de las primeras Madres de Plaza de Mayo.

Sí, sí, con mi padres y iniciamos la búsqueda. El 16 de septiembre, cuando desaparece mi hermano, no conseguimos ningún abogado que nos quiera redactar un habeas corpus por el pánico que había. Mi papá, que era físico y era ingeniero, por derecho propio, no era abogado..., pero redactó el primero de los habeas corpus que presentamos el día 17 ni bien abrieron los Tribunales. Y ahí vinieron a vernos los padres de (María Claudia) Falcone y todo se hizo juntos. Muchos de los familiares de desaparecidos pasaron a ser familia con nosotros. También me relacioné con López Montaner. Tuvimos una cena y me presenté en la casa. Fuimos reuniendo todo lo que ocurrió. Cuando a Pablo (Díaz) lo pasan la Poder Ejecutivo, la primera visita que tiene estaba muy desmejorado y pesaba 36, 38 kilos. Recién en febrero, cuando lo ve la familia, manda a decir que estuvo con los chicos. Mi hermana también, cuando estuvo desaparecida, le decían 'por acá pasaron los chicos del boleto'. Eso fue bautizado por la dictadura, ¿no? Yo creo que también salieron a buscar a estudiantes secundarios como también salieron a buscar a los abogados en La Noche de las Corbatas, la noche del apagón, para imponer el terror... Horacio estaba en quinto año, iba a estudiar medicina... otros iban a trabajar, iban a hacer resistencia a la Dictadura y quisieron imponer ese terror. Y ahí empezó el peregrinaje de la búsqueda, todavía lo estoy buscando, porque no sabemos dónde están.

- Esa es la peor parte porque los represores han muerto y nunca contaron dónde están los desaparecidos.

Yo tengo tres hijos, tres varones, que tienen un tío al que no conocieron porque nacieron después. Mi primer hijo se llama Horacio y, a su vez, a su primer hijo le puso Horacio también. Tiene 11 años. Crecieron con la imagen de un tío que saben que es bandera y de quien están muy orgullosos, aunque no lo hayan conocido. Pero les faltó como familia, como tío... Yo me imagino que, en este momento, no hubiese claudicado con tanta claudicación que hay, ¿no? Era muy lector, jugaba al ajedrez en un club barrial que había, nadaba en un club de Gonnet, era universitario. Cuando lo detienen, mi mamá vino a avisarnos porque nosotros no estábamos en ese momento. El día anterior a que lo secuestraran tenía, en la mesita de luz, un manual de filosofía. Le dije: "Tenés los libros acá". Y él me respondió: "No, a mí nunca me van a agarrar un libro". Cuando llegamos eran las 6 de la mañana y estaba amaneciendo. Mi mamá nos había venido a avisar. Vi que, en un quinto piso, estaba un poco levantada la persiana y vi abajo los libros, libros que conservo hasta el día de hoy. Siempre pensé: "Qué fuerza tiene que tener un chico de 17 años, en un departamento chico, cuando escucha que golpean, que entra el Ejército y tira los libros".

Peligrosidad mínima". El acta de detención de Horacio Úngaro, joven desaparecido en La Noche de los Lápices. Crédito: Marta Úngaro
Peligrosidad mínima". El acta de detención de Horacio Úngaro, joven desaparecido en La Noche de los Lápices. Crédito: Marta Úngaro

- ¿Tenés algún tipo de reflexión o pensamiento sobre cómo está actualmente la juventud en comparación con lo que era esa época?

 Estamos hablando de que en esa época los chicos estaban reclamando por un boleto estudiantil.Y junto con eso, Horacio hacía alfabetización en una villa emergencia cerca del Hipódromo. Tenían un compromiso social y participaban políticamente. En su orden de detención, que la tenemos porque fue prueba en el Juicio a las Juntas, está el seguimiento que han hecho cruzada por una línea que se hizo y dice 'peligrosidad mínima'. Tenían un proyecto de país, pero tenía también 17 años. López Montaner tenía 14, María Claudia tenía 15 y cumplía 16. Tenía la edad de estar todos durmiendo en sus casas con su familia. Pero era una época de mucha militancia, después fue la muerte de Perón. La juventud participaba mucho, existía la unidad de la juventud, de las juventudes políticas que existían, estaban unidos tanto comunistas, socialistas, peronistas y había toda una participación. Lo raro era que no participaras, que no militaras ni formaras parte de un centro de estudiantes. Ahora hay mucho individualismo, ¿no? Falta mucho para unir todas las luchas que hay, porque luchas no nos faltan, hay muchas a lo largo y a lo ancho de todo el país: Balseiro, Bariloche, Ushuaia, las metalúrgicas que están cerrando... pero bueno, falta la unidad. Yo por eso apoyo la marcha de la bronca que se hace. Hay una manera de ir marchando para unir las luchas, tenemos que hacer un frente común, pero por supuesto la juventud está muy detrás de las noticias falsas, de la Inteligencia Artificial... Es muy, muy triste que muchos de los jóvenes hayan seguido a un equipo que hace propaganda con una motosierra.

- En 2021, en El Destape charlamos con Emilce Moler, sobreviviente de la Noche de los Lápices. En aquella oportunidad nos dijo: "Tenemos que lograr que ese pasado se resignifique en el presente y construya futuros horizontes". ¿Cómo se hace en esta era y de qué manera crees que se puede?

Participando desde lo barrial, desde un centro de estudiantes, no solamente diciéndoles que estén para mejorar la escuela, ayudar a pintar, ayudar al que está al lado, que por ahí la familia perdió el trabajo y no no está comiendo bien, no tiene para viajar, no tiene para comprarse un útil. ¿Cómo hacer las redes desde abajo y revertir? Y eso cuesta mucho trabajo, mucho trabajo... hay mucho individualismo que tenemos que revertir. Yo creo que no nos vencieron, siempre digo que no nos han vencido, sino no estaríamos acá después de 50 años reivindicando y levantando que cada conquista cuesta vida, cuesta sangre: el Día del Trabajo, el Día de la Mujer, el boleto... Porque tienen el boleto ahora, pero ¿qué pasaría si los padres no pudieran pagarlo con lo que está aumentando? Empezó con los colegios industriales. Ahora no se podrían pagar cuatro viajes, como pagás en Buenos Aires. Es mucho para un padre que manda tres hijos a una escuela, sumado a lo que tiene que pagar por materiales y todo lo demás. Primero, el boleto se pagaba en un porcentaje y ahora es gratuito. Pero yo creo que siempre es una marcha muy grande la universitaria, con mucha alegría. Pero, bueno, ¿cómo das continuidad a eso? La universidad también tuvo marchas muy grandes, pero ¿cómo das continuidad a toda la lucha? Eso es lo importante. Hay que apostar al futuro. Y yo creo que de esto tiene que salir un gran aprendizaje del Gobierno que votaron. Porque se lo votó junto con Macri, que es otro delincuente. Lo votó la mitad de la población. La mitad de la población le dio el voto contra la casta y también por el descreimiento de los políticos. 

- En 2021, en El Destape también charlamos con Tatiana Sfiligoy Ruarte Britos que dijo que todavía hay 300 nietos que encontrar. ¿Cómo se hace para continuar con esa búsqueda?

Mientras exista la desaparición, el delito es permanente, aunque hayan pasado 50 años. Lo mismo ocurre con la apropiación de los bebés nacidos en cautiverio: los delitos se siguen cometiendo. La verdad es que, en este momento, hay que hacer grandes campañas. En su momento había más difusión y se presentaban más iniciativas. Hoy hace falta mayor difusión, igual que con el Equipo Argentino de Antropología Forense, que sigue trabajando y tampoco tiene tanta difusión. Muchos familiares han muerto y, entonces, no han podido dar sus muestras. Pero es todo muy, muy, muy doloroso en cuanto a la identificación, ¿no? Porque hay poco presupuesto y no hay difusión. Estamos en un Gobierno que ha quitado derechos de todo tipo: a las personas con discapacidad, a los hospitales, a la universidad. Así que, bueno, también ha quitado en todo lo que tiene que ver con los derechos humanos y se ha querido apoderar de la exESMA.

- ¿Cómo están los juicios en torno a la Noche de los Lápices?

El juicio tuvo condena hace 2 años en marzo y el responsable era Wolk, pero ninguno vino presencial, era todo por Zoom. Entonces se iban, venían..., ponían el Pato Donald, ponían a Mickey..., se retiraban, se reían. ¿Viste? Ninguno estuvo sentado en el banquillo, estaban en sus casas... Y los juicios son todos por Zoom, quedó desde la pandemia. No es presencial. En los juicios se desconectan, aparte el nombramiento de los jueces que ha habido ahora, son pocos los que todavía están presos y los demás están todos en arresto domiciliario. Me comentaba Myriam Bregman que los de la ESMA piden permiso para ir a comprar el día que hay descuento en el supermercado Coto y se lo dan.

Fuente y fotos:

https://www.eldestapeweb.com/sociedad/destapo-genocida-no-estaba-muerto-hizo-justicia-20269167011

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