Detienen y abusan a una niña por filmar un desalojo en Tucumán

27.02.2026

El pasado 21 de febrero, en el barrio Juan XXIII de Tucumán, conocido popularmente como La Bombilla, se produjo un violento procedimiento de desalojo que dejó varias personas detenidas, entre ellas una niña de 12 años. Vecinas y familiares denunciaron una violencia inusitada a la familia querida por sus vecinos. Ausencia de orden judicial y hechos de violencia que incluyo a un civil armado. Las imagenes también dieron cuenta que la niña fue esposada y abusada por los efectivos. El motivo filmar el operativo. 

Por Federico Hauscarriaga (ANRed)

Durante la cobertura en vivo realizada por el comunicador Jesus Hoyos en el lugar, Isabel, vecina del barrio, relató que presenció el momento en que una joven que habitaba la vivienda fue arrestada. Según su testimonio y como se observa en el video, durante el procedimiento se producen vilencia brutal. También se ve el relato de un niño de 5 años con autismo, quien habría contado que vio cómo golpeaban a su padre.

La vecina aseguró que la casa llevaba años abandonada y que la familia era conocida y querida en el barrio. Sostuvo además que no se habría presentado ninguna orden de desalojo al momento del operativo. "No vino ningún organismo de protección de la niñez, solo la policía", denunció. Otra vecina afirmó que el presunto propietario del inmueble habría ingresado saltando una tapia, presuntamente armado, y que sería integrante de la fuerza policial. Reiteró que la vivienda llevaba muchos años deshabitada.

Para realizar un desalojo debe haber una orden judicial que tiene que ser presentada por un oficial de justicia y garantizar ser leida ante los afectados (art 150 CP). Y si en la vivienda se encuentran niñas, niños, adolescentes o personas con discapacidad, debe intervenir durante el desalojo un organismo público que trate con menores e incapacidades que resguardar el derechos de los niños. Incluso si hay una si hay una persona enferma, debe estar presente el personal médico con una ambulancia para evaluar su salud. Ambos casos son motivos para suspender el desalojo. Todo lo contrario ocurrió en La bombilla.

En esta irregular situación se produce la detención de la menor de 12 años, conocida en el barrio por realizar videos en TikTok. Los efectivos se abalanzaron contra ella mientras transmitía en vivo lo que estaba ocurriendo.

Más tarde, la abuela de la niña detenida pidió entre lágrimas su liberación y denunció que su hija, madre de la menor, también fue arrestada cuando se presentó en la Comisaría Sexta para pedir explicaciones sobre la situación. Según su relato, en la dependencia policial le secuestraron la moto y la dejaron detenida. "Mi nieta solo estaba grabando lo que pasaba", expresó, sin comprender el accionar policial (esto también se observa en las imagenes).

El hermano de la mujer que vivía en la vivienda desalojada denunció que una persona habría ingresado al domicilio sin orden judicial y portando un arma. Aseguró que en ningún momento se exhibió documentación que avalara el desalojo y que tampoco hubo intervención de organismos estatales para resguardar la integridad del niño con autismo. Agradeció públicamente la solidaridad de las y los vecinos que acompañaron a la familia durante toda la jornada.

Minutos después del desalojo, la niña fue trasladada al Hospital Avellaneda. Allí otros vecinos registraron con sus celulares que la niña permanecía esposada con custodia policial y a la espera de atención médica.

Comunicación popular y represión

Cuando hablamos de comunicación popular afirmamos que cualquier persona puede ser comunicadora. No es un ejercicio exclusivo de profesionales ni puede estar en manos de los medios hegemonicos. En este caso la niña, su madre, los vecinos y los comunicadores que tomaron el caso lograron visibilizar la represión contra la famila desalojada y luego la violencia contra las personas que estaban registrando que termino con la violenta detención de la menor y su madre. La represión no reconoce edades ni límites como evidenció lo ocurrido el 22 de febrero en el barrio Juan XXIII «La Bombilla», en Tucumán.

La joven, que sueña con ser influencer es comunicadora en redes sociales. El hecho que esta vez decidio filmar el operativo policial en su propio barrio y nunca imaginó que esa decisión terminaría en un episodio de violencia contra ella.

Resulta insostenible afirmar que una niña de 12 años pudiera obstruir un operativo policial. No hay justificación válida para sostener que su detención se produjo por tal motivo. La averación del accionar policial se da en primer lugar, por apresar a una menor de edad, lo que vuelve aún más grave el procedimiento. Según relataron familiares, ni siquiera la advertencia de su madre (quien informó a los efectivos que su hija era menor) detuvo lo que califican como un accionar ilegal.

En segundo lugar, aun en el caso de una persona adulta, filmar a la policía durante un operativo, sin obstaculizar su accionar, no constituye delito. Registrar el accionar de funcionarios públicos en el ejercicio de sus funciones es un derecho amparado por principios constitucionales vinculados a la libertad de expresión y al control ciudadano. Registrar imágenes y videos está protegido por la libertad de expresión reconocida en los arts. 14 y 32 de la Constitución Nacional, así como por los arts. 13 y 14 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos (CADH).

De acuerdo con las imágenes difundidas por el medio TDN y con los registros realizados por la madre y vecinos con sus teléfonos celulares, la niña fue esposada y habría sufrido situaciones de abuso por parte de un efectivo policial. Las grabaciones dan cuenta de lo que testigos describieron como "abusos de autoridad".

Lo que comenzó como el ejercicio de un derecho (documentar lo que sucedía en su barrio) terminó con una menor detenida, esposada, abusada y trasladada bajo custodia policial. Un hecho que interpela no solo el accionar de las fuerzas de seguridad, sino también los límites que el Estado está dispuesto a cruzar frente a quienes registran y visibilizan la violencia institucional. Es por eso que desde los medios alternativos instamos a organizar la comunicación popular más allá de los medios convencionales y profesionales. Crear lazos comunicativos en la población rompe el aislamiento y la impudidad.

Fuente:

https://www.anred.org/detienen-y-abusan-a-una-nina-por-filmar-un-desalojo-en-tucuman/