Once años sin Nino Largueri, desaparecido en democracia

Su hermana emprende una nueva batalla contra la justicia para evitar el cierre de la investigación por el secuestro, las torturas y el asesinato del joven, detenido y desaparecido por cuatro policías de Corrientes. "De Nino extraño todo", dijo ella
Hace 11 años, el cuerpo sin vida de Sebastián "Nino" Largueri aparecía flotando en el río Miriñay, a unos 15 kilómetros de Monte Caseros. El 14 de agosto de 2015 el joven estaba en la casa de su amigo Juan, en el centro de esa ciudad correntina, cuando 4 oficiales de la policía --Ramón Goín, Cristian Íbalo, Roberto Aguirre y Walter García-- exigieron que saliera. Lo acusaron de un robo que no había cometido y lo metieron en un patrullero, mientras le pegaban. Supuestamente había robado un paquete de cigarrillos en el Casino. Al día siguiente fue visto mientras caminaba, golpeado y aturdido, por campos de cítricos. A partir de ese momento desapareció hasta el 30 de agosto. "La Justicia quiere cerrar la causa pero no lo vamos a permitir", dijo a Página12 Anahí Andrade, una de las hermanas de Nino Largueri.
La Cámara de Apelaciones de Mercedes debe resolver el planteo de la familia para que la investigación por el secuestro, tortura y homicidio de Largueri a manos de la policía correntina siga abierta. "La jueza subrogante de Monte Caseros, Amelia Itatí Olivieri, durante la feria de verano sobreseyó por prescripción a los policías Goín, García, Íbalo y Aguirre, imputados por la privación ilegítima de la libertad y vejámenes agravados", cuestionó Andrade. Y agregó: "Estos delitos fueron cometidos por funcionarios públicos, la ley dice que estas causas nos prescriben, bueno, entonces esto es un claro acto de encubrimiento y nosotros vamos a seguir confiando en que la justicia lo va a revertir, así de una vez se podrá juzgar y condenar a estos policías por lo que le hicieron a mi hermano".
Andrade dijo desconocer a esa magistrada, en tanto la jueza de la causa es Elsa López. "Con este accionar desde la justicia queda demostrado el ensañamiento por mantener la impunidad y el encubrimiento hacia los policías acusados", apuntó. "Llamamos a todas las organizaciones políticas, sindicales, de derechos humanos, y personas autoconvocadas a sumarse a la campaña #JusticiaPorNinoLargueri y #NoAlCierreDeLaCausa. En julio de 2023 los uniformados habían sido indagados por la jueza López.
En enero de 2020, pocos días antes del estreno del documental Qué pasó con Sebastián Nino Largueri, sus familiares fueron amenazados para que "se dejen de joder" con sus reclamos. Sin embargo, no fue ni la primera ni la última vez que fueron hostigados. "Estos años de lucha me costaron muchísimo, acá la policía mete mucho miedo", había dicho Andrade a este diario. Esto nunca cesó: este verano se cruzó con Goín, que custodiaba una fiesta en el río.
En ningún momento de esta década se investigó la desaparición durante 15 días de Nino ni su posterior homicidio. Los oficiales acusados, a excepción de Íbalo, siguieron en funciones y tres de ellos fueron premiados con ascensos. Nunca fueron presos, a pesar de los pedidos del abogado de la familia, Hermindo González, para que les dicten la prisión preventiva.
En 2019 fueron llevados a juicio por privación ilegítima de la libertad y vejámenes agravados, pero en la tercera audiencia el Tribunal Oral Penal de Paso de los Libres anuló el proceso y envió el caso a instrucción, al juzgado de Eduardo Alegre, para ampliar la imputación por el homicidio calificado. El juez Alegre hizo algunas testimoniales y terminó diciendo que no había elementos para acusar a los uniformados por el asesinato de Nino. Los familiares recusaron a este magistrado porque consideraron que en lugar de avanzar en el esclarecimiento del crimen, armó causas contra ellos.
En 2022 Alegre fue apartado de la investigación, y el caso pasó a la jueza Elsa López, de Monte Caseros, que llamó a indagatoria a los cuatro policías para el 17 de mayo de ese año. Pero ese día, Aguirre, García, Goin e Ibalo decidieron no presentarse, como tampoco aportaron una justificación al respecto, ni siquiera aparecieron sus abogados defensores. Finalmente argumentaron que se les había descompuesto el auto.
Así, la jueza los volvió a citar para el 4 de julio, esta vez acudieron custodiados por la "fuerza pública", decidieron no responder las preguntas de la indagatoria y terminaron imputados por el homicidio calificado de Largueri. También les impuso nuevas reglas de conducta, como el impedimento de acercarse a la familia, y comparecer ante el juzgado cada mes.
En el pasado, los acusados no cumplieron las reglas y por eso la hermana de Nino tuvo miedo de represalias. "Siempre los tuve cerca, se me rieron en la cara, García nos sacó un arma afuera de un casino en la zona céntrica, lo tengo filmado", describió.
Quién era Largueri
Nino era un pibe de barrio, vivía en Monte Caseros y era el más chico de cuatro hermanos. Su hobby era boxear, y llegó a tener una pelea profesional. El fallecimiento de su mamá, cuando era adolescente, le dejó un enorme vacío. Comenzó a tener consumo problemático de sustancias y a los 18 años le diagnosticaron esquizofrenia. "Nino era una personalidad libre, nunca se callaba nada", describió su hermana Anahí. "Siempre estaba alegre, lo extraño mucho", agregó su amigo Martín.
"De Nino extraño todo en realidad, me crié muy cerca de él y siempre fue muy protector a pesar de ser mi hermano más chico", contó Andrade. "Hace dos días atrás mi hijo subió a un ring, tuvo una exhibición de boxeo y Nino estuvo muy presente ahí. Mucha gente me dice 'sin ofenderte quiero decirte que tu hijo se parece mucho a Nino', y a mí no me ofenden, al contrario, me hace muy bien porque siento que en mi hijo se refleja un Nino sano, pude criar a mis hijos sanos, muy alejados de la droga, se dedicaron al deporte; sé que van a tener otro futuro muy distinto y las oportunidades que lamentablemente Nino no las tuvo", afirmó.
Los hechos
A las 5.30 de la mañana del 15 de agosto de 2015, a unos 15 kilómetros de la ciudad, en la Citrícola Piloni, Nino apareció malherido y desconcertado, caminando entre plantaciones de naranjas, mandarinas y limones. José Soto, el cuidador de la empresa, lo vio mientras estaba desayunando y Nino le contó lo que le había pasado.
--Me golpearon todo.
--¿Quién te golpeó?.
--La Policía.
--¿Y por qué te golpearon?.
--Y, no sé, pero me dijeron que la próxima me van a matar, que me agarran la próxima y me van a matar.
Nino estaba rasguñado. Tenía golpes por la pierna, el cuerpo, estaba todo golpeado. Al parecer lo habían revolcado porque tenía arena en la cara y en la oreja, se ve que lo habían revolcado. Estaba todo mojado, temblaba de frío.
En las afueras de Monte Caseros, está el Regimiento militar de Infantería 4, escenario del segundo levantamiento de los carapintadas liderados por Aldo Rico contra el gobierno de Raúl Alfonsín, el 15 de enero de 1988. En los caminos aledaños circulan vehículos militares. Cuando Nino Largueri salió de la Citrícola Piloni camino a la ciudad, lo vieron desde un Unimog del Ejército. Un oficial que iba en el camión relató que vieron a Nino herido, y que él les dijo que venía escapando de la Policía. Hizo la misma descripción que Soto.
Otro testigo que iba a bordo del Unimog señaló que, luego de haber visto a Nino, vieron a un móvil policial que salía de Monte Caseros. "Los funcionarios policiales dijeron que sabían quién era y que ya iban para el lugar", dijo el militar.
Fuente:
https://www.pagina12.com.ar/2026/08/31/once-anos-sin-nino-largueri-desaparecido-en-democracia/
