Delcy Rodríguez y Trump se reúnen en la ONU tras años de tensión

La Asamblea de Naciones Unidas se realizará en el marco del acercamiento entre Venezuela y Estados Unidos; también en medio de la guerra que iniciaron EE.UU. e Israel contra Irán.
La Asamblea General de la ONU, que se celebra esta semana en Nueva York, contará con la presencia de 71 jefes de Estado, 45 jefes de Gobierno y 11 vicepresidentes. Entre ellos estaránla presidenta de Venezuela Delcy Rodríguez, que se reunirá con su par estadounidense Donald Trump, y el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, cuyo país está en guerra con Estados Unidos.
La Asamblea tendrá lugar entre este martes 22 y el próximo lunes 28 de septiembre. Los primeros líderes en intervenir serán el presidente de Brasil, Lula da Silva, quien está en plena campaña electoral en busca de su reelección; el de Estados Unidos, Donald Trump, que en noviembre su gobierno se enfrenta a las elecciones de medio término; el rey Abdalá II de Jordania y el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan.
Está previsto que el conflicto en Medio Oriente, la guerra de Ucrania y el temor ante el desarrollo de la inteligencia artificial sean algunos de los principales temas a tratar en la 81 sesión de la Asamblea. Además, hay programadas 1.553 reuniones bilaterales entre los representantes de las delegaciones.
El encuentro Trump-Rodríguez
En este marco, Delcy Rodríguez y Trump se reunirán este martes por primera vez en persona más de ocho meses después de la operación militar en la que fue capturado Maduro, actualmente detenido en una prisión cerca de donde será la histórica cita. El encuentro será el primero entre un gobernante venezolano y uno estadounidense en más de once años, desde la breve reunión que mantuvieron Barack Obama y Maduro durante la Cumbre de las Américas de 2015, celebrada en Panamá. También será la primera visita de un jefe de Estado venezolano a Nueva York desde la última participación de Maduro en una Asamblea General de la ONU, en 2018.
Tras la incursión militar del 3 de enero, Rodríguez, entonces vicepresidenta y ministra de Hidrocarburos de Maduro, asumió como mandataria encargada y ha impulsado una serie de cambios para incentivar la inversión extranjera, en medio de una estrecha colaboración con Washington, que dice estar implementando un plan de tres fases (estabilización, recuperación y transición) diseñado para Venezuela.
Ambos países acordaron, en marzo pasado, restablecer formalmente sus lazos diplomáticos, rotos desde principios de 2019, un anuncio que representó un paso en el marco de cooperación establecido entre Washington y Caracas. La mandataria, a quien la Casa Blanca advirtió en su momento que podía correr la misma suerte que Maduro, argumenta que ha decidido escoger el camino de la diplomacia y el diálogo para dirimir las diferencias. Incluso, ha llamado este año "socio y amigo" a Trump, el artífice de las sanciones más duras contra Venezuela, especialmente las petroleras, que han sido flexibilizadas.
El trabajo entre ambos Gobiernos llegó a su climax el pasado 28 de agosto, cuando Trump y Rodríguez anunciaron un acuerdo para la explotación de una quinta parte de las reservas de crudo de Venezuela, las mayores del mundo, a través de una compañía en la que el Pentágono tiene una participación accionaria de un 35 %.
Pezeshkian en Nueva York
Además de Delcy Rodríguez, la Asamblea contará con la presencia del presidente de Irán, Masud Pezeshkian, quien pronunciará un discurso y se reunirá con otros mandatarios y con intelectuales iraníes residentes en Estados Unidos, informó al medio iraní IRNA el director de Relaciones Públicas de la Oficina del Presidente, Habibolá Abasi.
La fuente denunció que la Casa Blanca ha denegado visados a miembros de la delegación iraní. "Trump, como parte de una medida hostil sin precedentes del Gobierno estadounidense, ha denegado los visados a algunos miembros de la delegación iraní de alto nivel, incluidos integrantes del equipo de prensa de Pezeshkian", indicó.
Estados Unidos anunció la semana pasada que había autorizado a la delegación iraní viajar a Nueva York para participar en la Asamblea General de la ONU, en cumplimiento de sus obligaciones como país anfitrión. Pero se precisó que la delegación iraní sería más reducida que la del año pasado, cuando Estados Unidos ya denegó visados a varios miembros del equipo de prensa que pretendían acompañar a Pezeshkian.
Al igual que en 2025, los representantes iraníes estarán sujetos a restricciones durante su estancia en la ciudad, entre ellas la prohibición de adquirir productos de lujo. La visita se produce cuando la guerra que iniciaron Estados Unidos e Israel contra el país persa se acerca a los siete meses de duración y se encuentra en punto muerto con ataques ocasionales a petroleros en el estrecho de Ormuz y sin que se vislumbre una salida al conflicto bélico.
La Asamblea de la ONU estará marcada, entre otras cuestiones, por esta guerra que lanzaron Washington y Tel Aviv el 28 de febrero con unos ataques en los que murió el líder supremo iraní, Alí Jameneí, entre otros, y en los que han sido bombardeadas instalaciones nucleares, militares y civiles de Irán, con el resultado de más de 3.000 muertes.
Aunque Estados Unidos e Irán no mantienen relaciones diplomáticas oficiales, la República Islámica cuenta con diplomáticos acreditados ante Naciones Unidas, lo que obliga a Washington, en virtud del Acuerdo de Sede de la ONU, a facilitar su entrada y permanencia en el país.
Durante el Mundial de fútbol, la selección iraní afrontó restricciones que la obligaron a concentrarse en la ciudad mexicana de Tijuana, en la frontera con Estados Unidos, y a entrar en territorio estadounidense únicamente para disputar sus partidos.
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