Denuncian irregularidades y golpes contra un dirigente wichí para aprobar el desmonte ilegal en Salta

El hostigamiento contra los miembros de la comunidad wichí que se oponen al desmonte ilegal en territorio ancestral indígena no cesa. La comunidad originaria Misión Chaqueña viene denunciando y resistiendo el avance del empresario Claudio Ferrari en Salta, quien comenzó a alambrar y talar árboles en una zona que por derecho ancestral corresponde a los pobladores indígenas del lugar. En los últimos días, los referentes Marta Herrera y Leonardo Pantoja fueron detenidos y el martes 13 de enero habrá una audiencia de mediación: los defensores del monte denuncian que esa instancia está condicionada desde el principio para que triunfe la voluntad del empresario.
Por Sol Tobía para ANRed
El miércoles pasado, Leonardo Pantoja y Marta Herrera se dirigieron a un destacamento policial para denunciar que Ferrari los había amenazado de muerte, pero los que terminaron presos fueron ellos porque el empresario los denunció por "lesiones leves". La orden de detención la dio la fiscal de Embarcación, Gabriela Souto, de quien se asegura que es pariente de Ferrari. Mientras que Marta fue liberada el viernes y Leonardo salió en libertad este lunes, luego de que sus allegados denunciaran que la policía lo agredió. El sábado 10 por la noche lo trasladaron a un hospital: «Tiene un golpe en la espalda, los policías de Embarcación lo han golpeado», afirmó una mujer wichí que acompaña el reclamo por su liberación.
En el momento de la detención de los líderes, se fijó una "audiencia de mediación" para este martes 13 de enero, de la que participarán Herrera y Pantoja, Ferrari y la comisión vecinal de Misión Chaqueña. El problema, denuncian los defensores del monte, es que el empresario "compró" la voluntad de la comunidad vecinal: en otras palabras, se encargó de convencerlos sobre las "bondades" del desmonte, prometiéndoles trabajo y enriquecimiento en una maniobra clásica del extractivismo.
Una y otra vez, en nuestra región y en el mundo, se suceden las promesas de generación de empleo y riqueza a raíz de algún proyecto de deforestación, minería o petróleo, pero lo que la experiencia histórica demuestra deja en evidencia el engaño: el beneficio que puede aportar un puñado de puestos de trabajo queda rápidamente opacado cuando los empresarios se van con sus ganancias y dejan, en cambio, un terreno arrasado, en muchos casos contaminado e irreversiblemente destruido.
"El martes quieren llegar a una mediación, pero las partes son la comisión vecinal de Misión Chaqueña (que apoya a Ferrari para desmontar dando trabajo), Ferrari y Pantoja, que (hasta hoy estuvo) y lo golpearon en la cárcel", advierte el abogado Juan Carlos Vera, que acompaña a los defensores wichí del monte nativo. En ese sentido, el letrado sostiene que "legalmente esto es nulo", porque hasta hoy una de las partes estuvo privado de su libertad y existe una larga lista de referentes wichí defensores del monte procesados y con pedido de captura, nuevamente por obra del empresario. "Ferrari tiene el peso político y económico detrás", remarca Vera.
"El monte son nuestros ancestros": por qué defender los árboles y la vida contra el afán de lucro y la destrucción.
Los argumentos wichí para defender el monte nativo, en sus propias palabras:
"Nosotros no queremos permitir al terrateniente porque él viene a usurpar nuestras tierras y viene a desmontar, quemar y alambrar el monte que nosotros estamos cuidando, que es de nuestros ancestros. Ahí nosotras las madres vamos a recolectar nuestra fruta, nuestra medicina, nuestra chaguar para hacer los hilos y tejidos, las cáscaras de los árboles para teñir el hilo. Necesitamos ese poco que nos queda de monte y nosotros estamos reservando ese montecito: las madres son las que más cuidan ese monte, que vivimos recorriendo todos los días", explica Marta Herrera.
Y agrega: "Ahora este señor entró y no sabemos si es verdad que compró o no, porque hasta ahora él no dice quién le vendió, Muestra unos papeles, pero es porque conquistó a los referentes legales de acá de Misión Chaqueña y le facilitaron un documento, por éso está publicando que compró. Nosotros no lo vamos a permitir ni lo permitiremos nunca, porque ese lugar son nuestros ancestros. Somos 30 madres que hemos estado siempre a la defensa del territorio, hasta que llegó este señor y llegó la violencia. Nosotros pacíficamente estuvimos todos los días recorriendo sin buscar violencia. Él es el violento, él nos golpeó a varias compañeras y compañeros".
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