A Caputo se le ven los hilos

04.02.2026

Empresarios textiles lanzan fuertes críticas al ministro de Economía por sus declaraciones sobre el precio de la ropa en Argentina, mientras el consumo se deshilacha y la mayoría recurre a cuotas, ofertas y rebusques para renovar el guardarropa.

Alejandra, una jubilada que percibe la mínima, ya no puede pensar en comprar ropa sin pasar la tarjeta de crédito y pagar en hasta 12 cuotas. Esta semana, al escuchar las declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, quien afirmó que no compra indumentaria en Argentina, sintió indignación. "Él puede viajar, la mayoría no. Yo compro en ferias americanas", se indigna.

Los dichos de Caputo, quien dijo que en el país el precio de la ropa era un "robo" cayeron especialmente mal entre empresarios textiles, un rubro de la economía que emplea a más de 500 mil trabajadores y que, como pocos, se ha visto resentido el último año tras la apertura indiscriminada de importaciones, en especial de países asiáticos.

"Estamos muy dolidos los textiles porque ignoran lo que pasa en nuestro sector. Nos dicen que somos ladrones, y eso es todo mentira. Engañan a la gente", afirma a Radio 750 Camilo Alan, empresario textil y de calzado y comerciante, quien cuestionó la "estigmatización" al rubro.

Alan desmiente además los precios mencionados por el Gobierno. "Adorni dijo que un jean vale 100 dólares. Yo vendo uno a 39.900 pesos, que hoy son unos 26 dólares. Si un importador lo trae a 25 dólares y yo lo vendo a 26 al público, entonces estamos más baratos", le aclaró al jefe de Gabinete.

Suelto de cuerpo, Adorni se sumó a los dichos de Caputo, cuestionó los márgenes de ganancias de los empresarios y rechazó que la apertura de importaciones represente la pérdida de puestos de trabajo en la industria textil, que por cierto se desangra con despidos en toda la cadena productiva a lo largo y a lo ancho del país.

Pero para Alan, el desembarco de plataformas internacionales como Shein y Temu "mataron el consumo". "Les permitieron entrar pagando solo IVA, cuando un importador argentino paga hasta 95,5% de impuestos. Así es imposible competir", sostuvo.

Y agrega: "Si no bajan los impuestos y las tasas de interés, esto no se sostiene. El rubro viene mal desde hace tiempo porque la gente no tiene plata. Mienten con la inflación".

Marco Meloni, empresario textil y vicepresidenta de Industriales Pymes Argentinos, coincide con Alan y lamenta las declaraciones de Caputo. "Es fácil pegarle a 5 mil textiles. Es una falta de respeto a la intelectualidad", asegura a Radio 750.

"Creo que con los cliché de Adorni y Caputo es para hacer una comedia del neorrealismo italiano. Hoy tenés jeans a 13 mil pesos y hasta 300 mil pesos en los shoppings", explica el empresario, quien aclara que "el del shopping es importado y aspiracional"

Además, asegura que "la ropa también en cara en Italia, donde un pantalón puede salir 4 mil euros. Pero si vos tenés de 13 mil a 300 mil y en el medio pasas por lo que quieras", sostiene.

"Decime, ¿qué producto nacional tiene diferencia de 30 veces entre las más barata y la más cara? Se meten con nosotros sin saber que hay ropa barata. Hay mucha ropa barata. Y el mercado nuestro es el 30 por ciento, porque el otro 70 por ciento es importado. Pero vaya, donde está caro es en el 75 por ciento importada. Lo que está caro, y no demostró que esté caro, es lo importado", agrega.

El bolsillo de los consumidores se deshilacha

La polémica volvió a poner en el centro del debate el costo de la ropa, la carga impositiva, la competencia con productos importados y el rol del Estado en un sector que asegura estar asfixiado, mientras los consumidores ajustan cada vez más su bolsillo.

Al otro lado del mostrador, los consumidores coinciden en que la ropa se volvió un gasto difícil de afrontar.

Erik, vecino de Villa Crespo, contó a Radio 750 que suele comprar en avenida Avellaneda y en outlets del barrio porque en otros comercios se vuelve un gasto prohibitivo. Allí, en cambio, "hay buenos precios, pero siempre depende del presupuesto de cada uno".

"No compré en plataformas como Shein o Temu, no confío mucho", señaló.

Claudia, consultada en la esquina de Scalabrini Ortiz y Corrientes, explicó que los aumentos se sienten fuerte en la indumentaria. "Con la comida me arreglo, pero con la ropa no. Todavía no pude comprar nada. Si se renueva el guardarropa, tiene que ser en cuotas", dijo.

Sobre Caputo, fue tajante: "No ayuda a la industria argentina. Es un comentario fuera de lugar. Si lo hacés, no lo digas. Sé más piola".

Milagros, estudiante, remarcó que la forma de pago es clave. "Está difícil. Si podés pagar en efectivo, mejor. Sino, con descuentos o con tarjeta. Se nota la diferencia de precios en capital", comentó.

Lautaro, otro joven, contó que compra en outlets de Barracas. "Si puedo pago todo de una, sino en cuotas", explicó.

Alejandra, jubilada, fue una de las más críticas con el Gobierno. "Los aumentos impactan porque la plata no alcanza, los servicios son cada vez peores y no hay trabajo. Yo soy jubilada, y aun así no se puede", afirmó.

Sobre el ministro, agregó: "Me parece terrible que diga semejante barbaridad. Fue honesto, pero él puede viajar y la mayoría no. Yo compro en ferias americanas, siempre industria nacional".

Informe: Rodo Gerardi para Radio 750.

Fuente:

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