Acuerdo comercial con EE.UU: el campo alerta por desventajas

El acuerdo con EEUU promete exportaciones, pero el campo prende luces rojas por la falta de reciprocidad.
La firma del acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos abrió expectativas en materia de exportaciones, pero también encendió alertas dentro del sector agropecuario. Las entidades rurales valoran la posibilidad de ampliar mercados, aunque advierten que existen puntos sin reciprocidad que podrían afectar la competitividad local.
El debate aparece en un momento sensible para el agro, golpeado por la caída de los precios internacionales y por reclamos internos vinculados a retenciones, tipo de cambio e impuestos.
Qué oportunidades ve el sector
El entendimiento incluye múltiples capítulos vinculados a la producción primaria y la agroindustria. Entre los más destacados figura la habilitación para que Argentina exporte 80.000 toneladas adicionales de carne bovina hacia el mercado estadounidense durante 2026.
Además, se prevé la reducción de aranceles para unos 1.675 productos, entre ellos frutas, infusiones, especias, ceras, panificados, carnes, pescados, lácteos, huevos y determinadas plantas.
Desde las entidades destacan que estas medidas pueden consolidar la inserción internacional del país y abrir nichos de alto valor.
Los respaldos institucionales
La Sociedad Rural Argentina consideró que el anuncio representa una oportunidad para profundizar la presencia argentina en mercados estratégicos.
"La Sociedad Rural Argentina valora positivamente el anuncio del acuerdo sobre Comercio e Inversión Recíproco entre la República Argentina y los Estados Unidos", expresó la entidad que preside Nicolás Pino.
En el mismo sentido se pronunciaron Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y CONINAGRO, que calificaron al pacto como un paso relevante para fortalecer la cooperación agroindustrial.
José Luis Volando, vicepresidente de Federación Agraria, sostuvo además que la importación de ganado bovino desde Estados Unidos no tendría impacto negativo, ya que se trata de animales vivos destinados a reproducción.
Las concesiones que generan ruido
En paralelo a las ventajas exportadoras, Argentina se compromete a abrir su mercado a distintos productos norteamericanos.
Entre otros puntos, se habilita el ingreso de carne bovina en pie y se promueve la importación de carne porcina y aviar. También habrá cuotas arancelarias para producciones regionales como vino, azúcar, almendras, pistachos y chocolate.
A esto se suma la flexibilización de barreras fitosanitarias, la posibilidad de importar maquinaria agrícola usada y fertilizantes, y la aceptación de estándares técnicos fijados por Estados Unidos sin necesidad de ratificación del SENASA.
El reclamo por la competitividad interna
El acompañamiento político del agro al acuerdo convive con un pedido concreto: mejorar las condiciones puertas adentro.
La Sociedad Rural remarcó que analizará el detalle para determinar el impacto real y subrayó que es clave que existan condiciones de competencia equitativas. También planteó la necesidad de avanzar en una agenda interna que permita aprovechar las oportunidades externas.
Desde CRA advirtieron que varias economías regionales deberán adaptarse a la mayor competencia y solicitaron créditos blandos para sostener inversiones y productividad.
Un representante del sector fue más gráfico: "Ya estamos sufriendo las importaciones. Imaginate cuando entre este caudal de allá", dijo, al tiempo que reclamó igualdad impositiva entre bienes importados y producción nacional.
Sectores en alerta
La vitivinicultura y la lechería aparecen entre los rubros más sensibles frente a la apertura. Dirigentes advierten que, sin correcciones macroeconómicas, el impacto de corto plazo podría ser complejo, aun cuando a futuro existan beneficios por mayor acceso al mercado estadounidense.
Además, desde Federación Agraria marcaron preocupación por aspectos donde, según sostienen, no hay reciprocidad.
Las dudas sanitarias
Volando señaló que Argentina no exigirá un registro previo de instalaciones a los establecimientos lácteos de Estados Unidos. Según explicó, eso implicaría que podrían ingresar productos sin verificación equivalente a la que sí deben cumplir las plantas argentinas.
El dirigente también manifestó inquietud por el ingreso de carne aviar, especialmente de viscerado, y por la incertidumbre respecto de su destino final.
El punto de la carne en 2026
En el sector recuerdan, además, que el beneficio exportador no configura un cupo permanente. La ampliación de envíos hacia Estados Unidos rige únicamente para 2026, en paralelo al acuerdo.
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