Boom histórico del precio del oro y Argentina con retenciones cero

El Estado argentino ve pasar parte de la renta extraordinaria por la rebaja a cero de las retenciones a las exportaciones de oro.
Por Javier Lewkowicz
El oro experimenta un boom histórico. La cotización alcanzó un récord absoluto el pasado 29 de enero, al tocar los 5.597 dólares por onza troy y los principales bancos del mundo le apuntan a los 6 mil dólares en los próximos meses.
Las mineras festejan porque están embolsando la fabulosa renta extraordinaria que se desprende de la extracción y venta de oro. En cambio, el Estado argentino, que podría apropiarse de parte de la renta derivada de la explotación de un recurso no renovable, resignó mucha plata cuando Milei no renovó las retenciones y éstas cayeron a cero por ciento.
De acuerdo a datos elaborados por el CEPA a los que accedió este diario, entre 2024, 2025 y lo que va de 2026, el Estado argentino podría haber recaudado 625 millones de dólares en concepto de retenciones a las exportaciones de oro. Con los precios esperados para este año, dicha cuenta va a crecer considerablemente.
El boom
Con algunas fluctuaciones, el precio internacional del oro anduvo alrededor de los 1500 dólares en la década de 2010-2020. Se acercó un poco más a la barrera de los 2000 dólares hasta 2023 y luego comenzó un rally alcista cuya cima al parecer todavía no alcanzó.
En particular, el precio promedio del oro durante 2024 creció 23 por ciento y en 2025 lo hizo en otro 44 por ciento. A finales del año pasado quebró la barrera de los 4 mil dólares y este año superó los 5 mil dólares.
Son varios los factores que explican este movimiento, pero básicamente el oro funciona como un activo de refugio por parte de los bancos centrales ante la alta incertidumbre geopolítica, la debilidad del dólar estadounidense y la búsqueda de protección contra la inflación. En particular, se estima que los bancos centrales de China, India y Turquía, entre otros, iniciaron un proceso de desdolarización de sus reservas.
Con el escenario de conflicto bélico en el Golfo Pérsico, las consultoras han recalculado sus techos para el segundo semestre: J.P. Morgan elevó su proyección de fin de año a 6.300 dólares; Deutsche Bank mantiene un objetivo de 6.000 dólares y el banco UBS proyecta un rango de 5.900 a 6.200 dólares.
El impacto
El boom de precios tiene impacto directo en la rentabilidad de las empresas que extraen y venden oro, lo cual se refleja en el valor de sus acciones en la bolsa. Por ejemplo, la acción de Barrick Gold --que en Argentina opera el yacimiento Veladero junto a la china Shandong-- pasó de valer menos de 20 dólares a finales de 2024 a los 46 dólares actuales.
En el caso de Newmont Corporation --operador de Cerro Negro en Santa Cruz-- la acción subió de 40 dólares a finales de 2024 a 117 esta semana. Agnico Eagles Mines, otra grande del sector, subió de 50 dólares a comienzos de 2024 hasta los 232 dólares actuales.
El Estado argentino también se beneficia de esta dinámica de precios, que es captada por la mayor recaudación del impuesto a las Ganancias y mediante las regalías mineras.
Sin embargo, la suba de los recursos fiscales podría ser mucho mayor si el gobierno de Milei hubiera renovado las retenciones a las exportaciones de oro en el 8 por ciento, como rigieron hasta 2023. En ese caso, de acuerdo a datos del CEPA, en 2024 se hubieran recaudado 251 millones de dólares adicionales; en 2025, otros 328 millones y en lo que va de 2026, 46 millones más. Si se cumplen las previsiones de precios, la pérdida de recaudación este año será incluso más fuerte.
El dato adquiere especial relevancia en un contexto de caída de la recaudación en términos reales, que obliga a apretar aún más el cinturón del ajuste fiscal.
El cobre también quedó con retenciones de cero por ciento, aunque como actualmente el país no exporta ese mineral, no hay impacto fiscal. En cambio, el litio y la plata, que sí tienen muchas ventas, quedaron con derechos de exportación del 4,5 por ciento. La diferencia respecto del oro es difícil de explicar incluso dentro del propio sector minero.
El capítulo del sector minero en el Plan Argentina Productiva 2030, elaborado en marzo de 2023 entre la Secretaría de Industria y el think tank Fundar, advierte que es necesario que los impuestos "logren una participación estatal proporcionalmente mayor en las rentas acumulativas en ciclos de auge de precios o ante la presencia de bajos costos". Esto se podría lograr, dice, con "tasas en los márgenes operativos (o, en su defecto, en precios), y que aumenten proporcional y marginalmente a medida que aumente la rentabilidad (o el precio)".
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