Canasta de pobreza, por arriba de la inflación

En la CABA, las canastas que se utilizan para medir pobreza e indigencia aumentaron alrededor del 3 por ciento, un ritmo superior al de la inflación.
Las familias que viven en la Ciudad de Buenos Aires necesitaron en febrero ingresos de al menos 1.440.146 pesos para no ser pobres y de por lo menos 2.269.215 pesos para ser consideradas de clase media, según informó el Instituto de Estadísticas y Censos porteño. Los datos reflejan el fuerte aumento del costo de vida en el distrito y muestran que cada vez se requieren montos más altos para sostener niveles básicos de consumo.
Las canastas que se utilizan para medir pobreza e indigencia aumentaron en febrero hasta 3,1 por ciento, un ritmo superior al de la inflación del distrito, que en el mismo mes fue del 2,6 por ciento. Esto implica que los bienes y servicios esenciales para la subsistencia volvieron a encarecerse por encima del promedio general de precios, presionando con mayor intensidad sobre los ingresos de los hogares. La medición se realiza tomando como referencia una familia tipo compuesta por dos adultos y dos menores
La Canasta Básica Alimentaria, que determina la línea de indigencia, subió 3 por ciento en febrero. Para no ser considerado indigente se necesitaron al menos 791.579 pesos. En tanto, la Canasta Básica Total, que establece el umbral de pobreza al incorporar otros gastos indispensables como transporte, educación o vestimenta, también avanzó 3 por ciento en el segundo mes del año. En términos más precisos, la línea de pobreza aumentó 3,11 por ciento y la de indigencia 3,14.
En la comparación interanual, el incremento es significativo. En febrero del año pasado la línea de pobreza para una familia tipo se ubicaba en 1.089.146 pesos, mientras que doce meses después ascendió a 1.440.147 pesos. En el caso de la indigencia, el ingreso mínimo necesario pasó de 581.583 a 791.579 pesos.
Los datos muestran que el escalón para ingresar en ese segmento continúa elevándose en un contexto de deterioro del poder adquisitivo. En la práctica, cada vez más hogares quedan concentrados en los niveles intermedios de vulnerabilidad, donde cualquier aumento adicional del costo de vida o caída del ingreso puede empujarlos nuevamente por debajo de la línea de pobreza. En ese escenario, el aumento sostenido de las canastas básicas vuelve a poner en primer plano la fragilidad de los ingresos frente al encarecimiento de los consumos esenciales.
Fuente:
https://www.pagina12.com.ar/2026/03/10/canasta-de-pobreza-por-arriba-de-la-inflacion/
