Caputo y Sturzenegger furiosos con Adorni porque los arrastró al barro y hunde la ley de alivio fiscal

Economía dicen que el escándalo golpea la confianza en el programa. Caputo adujo un viaje para no cruzárselo en la mesa política y Sturzenegger mando a su segundo a destrozarlo.
Las esquirlas del escándalo de la declaración jurada de Manuel Adorni golpearon fuerte en el equipo económico. La decisión del jefe de Gabinete de sumarse al olvido fiscal arrastraron al barro a Federico Sturzenegger que se acogió al mismo beneficio y activó una caza de brujas que pone en riesgo el éxito de la norma, una apuesta central de Toto Caputo para que salgan los dólares del colchón y se mueva un poco la economía.
La bronca de Caputo con el daño tremendo que le hace al programa económico el escándalo interminable del vocero del Gobierno, lo llevó a faltar a la reunión de la mesa política de este jueves. El ministro adujo un viaje, del que no dio mayores precisiones.
El problema que detectó Caputo hace semanas es que el caso ya cruzó la frontera doméstica y se instaló en los círculos de las finanzas internacionales, que acompañan el modelo económico. El británico Financial Times, el diario de negocios más importante del mundo, publicó una nota demoledora este miércoles sobre la insólita confesión del jefe de Gabinete de Javier Milei, que aceptó alegremente que le ocultó medio millón de dólares al fisco.
El FT presentó el episodio como un escándalo que paralizó durante meses a la administración de Milei y recordó que Adorni es, al mismo tiempo, jefe de Gabinete y vocero presidencial. La nota también conectó el caso con otros golpes recientes al relato de transparencia oficial, desde la promoción presidencial de la criptoestafa Libra hasta la investigación por presuntas coimas en la Andis, que complica a Karina Milei y los Menem.
En el palacio de Hacienda están además furioso con el pésimo timming del vocero. Adorni difundió su declaración jurada justo cuando el Gobierno intenta mostrar otra película ante Wall Street. S&P subió la nota soberana de Argentina a B- y el ansiado egreso a los mercados voluntarios de deuda está un paso más cerca.

Adorni incluso logro el milagro de unir a Caputo y Sturzenegger, que se odian. Pero el espanto ante el daño fractal que el vocero le causa al gobierno los unió en el espanto. El ministro de Desrregulación mandó a su segundo oficioso, Lucas Llach, a destrozar al jefe de Gabinete.

"Me ofendió personalmente que Adorni dijera que el 99% de los argentinos oculta o ha ocultado su patrimonio a AFIP en estos últimos 25 años, pues me hizo sentir un boludo. Quizás me ofendió porque de verdad soy un boludo", se indignó Llach, que está embargado por el desfalco del Banco Nación con el caso Vicentin, cuando el era vice del banco en el macrismo.
"Adorni forzó un alto el fuego entre Sturzenegger y Caputo", confirmó a LPO un integrante del equipo económico. Pero aclaró que para Caputo, el daño es más grave que para Sturzenegger. "El tipo es un malabarista de las variables macroeconómicas y lo de Adorni es como una patada en el tobillo, te replanteás si da seguir jugando", explicó y reconoció que "Toto tiene mucha mala suerte, le cae un muerto encima en la mejor semana de su gestión".
Pero los problemas para el Palacio de Hacienda no terminan ahí. A la mancha que Adorni derrama sobre la confianza del mercado, se suma otro problema. En Economía admiten que con su estrategia de defensa, el jefe de Gabinete se cargó las posibilidades de éxito de la ley de inocencia fiscal. "Hizo que se convierta en un deporte nacional peinar todas las presentaciones de ganancias y equiparó inocencia fiscal a choreo. Ahora quién va a arriesgarse a blanquear un centavo no declarado", confió a LPO una fuente de ARCA.
La confusión también contribuye al ruido. El Régimen Simplificado de Ganancias no es exactamente lo mismo que el tapón fiscal. El primero es un mecanismo para presentar y pagar el Impuesto a las Ganancias con una declaración más simple. ARCA precarga la información y el contribuyente puede modificarla, confirmarla y presentarla.
El escándalo Adorni mezcló Régimen Simplificado con Olvido Fiscal y amenaza con hundir la iniciativa de Economía para que la gente saque los dólares del colchón.
Ese régimen opera sobre el flujo: ingresos, gastos, deducciones y el impuesto determinado. Reduce la carga documental y evita detallar consumos personales o variaciones patrimoniales como en el esquema habitual. La idea es ofrecer una simplificación a quienes cumplen, que alegró a los contadores que ven aligerada su carga de trabajo.
Si el contribuyente presenta y paga en término, ARCA presume correcta la declaración y no puede reabrir períodos anteriores salvo que detecte una discrepancia significativa. Ese es el tapón fiscal que incluye la norma, que se conoce como inocencia fiscal. La clave es la frase "discrepancia significativa", algo evidente en el caso de Adorni.
Por eso el caso Adorni es más delicado que el de otros funcionarios que quedaron expuestos por haber adherido al régimen simplificado. Una cosa es entrar al esquema para pagar Ganancias de manera simplificada. Otra, muy distinta, es como funcionario público presentar en la declaración jurada bienes o fondos que no habían sido declarados antes y pretender amparado por el paraguas del tapón fiscal.
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