Cierra una empresa proveedora de FATE

07.05.2026

Cierra una empresa proveedora de FATE


Por Mara Pedrazzoli

Cabot Argentina confirmó el cierre definitivo y el desmantelamiento de su planta de negro de humo en Campana, una de las industrias emblemáticas de la ciudad desde 1962. La decisión deja en una situación de incertidumbre a 150 trabajadores y se produce poco después del cierre de Fate, principal destino de su producción. El desenlace vuelve a exponer el impacto que el esquema de ajuste, apertura importadora y retracción industrial impulsado por el gobierno de Javier Milei tiene sobre el entramado manufacturero bonaerense.

Las autoridades de la empresa comunicaron al gremio el cierre de la planta y el inicio de las tareas de desmantelamiento de la unidad operativa. Para Campana, el golpe excede la pérdida de puestos de trabajo: Cabot fue durante más de seis décadas una pieza central del corredor industrial de la provincia de Buenos Aires y uno de los símbolos del desarrollo manufacturero local. Su cierre refleja el deterioro del aparato productivo cada vez más presionado por el modelo económico que defiende el Gobierno; con caída en la actividad, desplome del mercado interno y avance de las importaciones.

Retroceso industrial

Según datos del Instituto Argentina Grande, desde la asunción de Milei se perdieron 206.300 puestos de trabajo registrados en el país, y la provincia de Buenos Aires concentró el mayor impacto con un total de 6.174 empresas cerradas desde diciembre de 2023. Esto da un promedio de 212 firmas menos por mes. El caso de Cabot es testigo de este proceso de deterioro industrial que golpea especialmente al cordón manufacturero bonaerense.

Inaugurada en julio de 1962, la planta representó uno de los hitos de la industria pesada nacional. Con una capacidad inicial de 12.700 toneladas anuales y 83 trabajadores, Cabot llegó a producir en los últimos años unas 85.000 toneladas anuales de negro de humo, un insumo estratégico para la fabricación de neumáticos y productos de caucho y plástico. La salida de Fate —uno de los principales demandantes del sector— terminó por impactar de lleno sobre la operatoria de la compañía.

Cadenas productivas

El valor estratégico de Cabot también residía en su nivel de integración con la economía local: utilizaba insumos de origen nacional, como aceite decantado de la refinería de YPF en Ensenada y gas natural producido en el país. Así, el cierre de la planta no solo implica la pérdida de empleo industrial calificado, sino también el debilitamiento de encadenamientos productivos construidos durante décadas.

La decisión de las autoridades generó preocupación entre las familias trabajadoras, que aguardan precisiones sobre las condiciones de su desvinculación. Mientras tanto, el Sindicato Único de Trabajadores del Negro de Humo (SUTNH) inició medidas de fuerza y una vigilia en los accesos a la planta en defensa de los puestos de trabajo.

Ni la filial local ni la casa matriz emitieron hasta el momento un comunicado oficial sobre el cierre de la planta. La salida de Cabot profundiza la preocupación en el corredor industrial bonaerense, donde empresarios y sindicatos advierten sobre un escenario de creciente desindustrialización asociado al atraso cambiario, la apertura de importaciones y la caída sostenida de la demanda interna. 

Fuente:

https://www.pagina12.com.ar/2026/05/07/cierra-una-empresa-proveedora-de-fate/

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