Crisis en la industria textil: la producción se desploma y ya se perdieron más de 19 mil empleos

Según la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), el sector atraviesa uno de sus momentos más críticos: fábricas con baja actividad, fuerte retroceso productivo y un escenario cada vez más complejo para sostener el trabajo.
La actividad de la industria textil argentina atraviesa uno de sus momentos más delicados de los últimos años. Según el último informe mensual de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), el sector registró una caída interanual del 25,7%, confirmando una tendencia de deterioro que ya impacta de lleno en el empleo y en el nivel de actividad de las fábricas.
A ese retroceso se suma un uso de la capacidad instalada que se mantiene entre los más bajos de toda la industria y una pérdida sostenida de puestos de trabajo desde el cambio de gobierno.
Los datos de FITA muestran un panorama complejo. Mientras que en el acumulado de 2025 la industria manufacturera logró crecer 1,6%, el sector textil se contrajo 7,8%, ampliando la brecha respecto del resto de la actividad industrial.
Los rubros más afectados fueron: tejidos y acabado de productos textiles, e hilados de algodón
Ambos registraron caídas superiores al 30% interanual. También se destacó el deterioro en la preparación de fibras textiles, que explicó gran parte del retroceso acumulado en el año.
Capacidad instalada en niveles críticos
Uno de los indicadores que más preocupa al sector es el nivel de utilización de las plantas industriales.
En diciembre, la industria textil operó al 35% de su capacidad instalada, el segundo nivel más bajo de toda la industria, apenas por encima del sector automotriz.
Aunque el dato implicó una mejora de 6 puntos porcentuales respecto a noviembre, todavía se ubicó 7,9 puntos por debajo del nivel registrado un año antes.
En contraste, la industria en general operó al 53,8%, lo que deja en evidencia la profundidad de la crisis textil.
Empleo en retroceso y caída sostenida
El impacto también se siente con fuerza en el mercado laboral. De acuerdo con datos de la Secretaría de Trabajo, en noviembre de 2025 el sector textil, confecciones, cuero y calzado registró 102.000 empleos formales.
Eso implica: 11.000 puestos menos que en noviembre de 2024 y más de 19.000 empleos perdidos desde diciembre de 2023. Las estadísticas reflejan además una serie ininterrumpida de caídas interanuales desde febrero de 2024, lo que confirma el deterioro estructural que atraviesa la actividad.
En materia de precios, el sector muestra una dinámica particular. Según los últimos datos del IPC, en enero de 2026 el rubro "prendas de vestir, cuero y calzado" registró una variación mensual de -0,5%, el menor incremento de toda la economía.
En contraste, el nivel general de precios subió 2,8% ese mismo mes. Si se observa la comparación interanual: precios del sector textil: +15,6% e inflación general: +32,4%
Un comportamiento similar se registró en el índice de precios mayoristas del sector, que creció 17,7% interanual, unos 9,6 puntos por debajo del promedio industrial.

Importaciones en alza y exportaciones que sorprenden
El comercio exterior también refleja tensiones dentro del sector. Durante enero de 2026, las importaciones totales de productos textiles alcanzaron 16.582 toneladas por un valor de 39 millones de dólares, lo que implicó caídas del 31% en volumen y del 40% en valor respecto al mismo mes de 2025.
Sin embargo, las prendas de vestir mostraron el comportamiento opuesto: +129% en volumen y +91% en valor. El principal proveedor sigue siendo China, que domina gran parte de las posiciones arancelarias tanto en prendas de punto como en tejidos planos.
Del lado de las ventas externas, enero dejó un dato inesperadamente favorable. Las exportaciones alcanzaron 1.237 toneladas por 3 millones de dólares, lo que significó: +203% en cantidad y +72% en valor interanual
El crecimiento estuvo impulsado principalmente por los tejidos de punto, cuyas exportaciones se multiplicaron por catorce en volumen y por diez en valor.
El resto de las categorías —materias primas, hilados, tejidos planos y prendas— también registró aumentos, aunque más moderados.
