El consumo de carne continúa a la baja

16.06.2026

Cayó a 47,5 kilos por habitante, el dato más bajo en 20 años

 Carolina Camps
Carolina Camps

El consumo de carne vacuna en Argentina cayó a 47,5 kilos por habitante al año, el registro más bajo de los últimos 20 años, en un contexto marcado por la pérdida de poder adquisitivo de los hogares y un fuerte encarecimiento relativo de los cortes bovinos frente a otras proteínas. Mientras tanto, el pollo y el cerdo siguen ganando espacio en la mesa de los argentinos.

Los datos surgen de un informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), que también mostró una retracción del mercado interno durante los primeros cinco meses de 2026. Entre enero y mayo, el consumo aparente de carne vacuna alcanzó 855.750 toneladas res con hueso, lo que representó una caída interanual de 11,1 por ciento. En términos absolutos, el mercado absorbió unas 106.700 toneladas menos que en igual período del año pasado.

La reducción del consumo se produjo en paralelo con una caída de la producción. Durante los primeros cinco meses del año se produjeron 1,168 millones de toneladas res con hueso, un volumen 7,3 por ciento inferior al registrado en el mismo período de 2025.

A diferencia de lo que ocurre en el mercado interno, las exportaciones mostraron una evolución positiva. Entre enero y mayo se embarcaron aproximadamente 312.200 toneladas res con hueso, un crecimiento interanual de 5,1 por ciento. Según Ciccra, buena parte de esa mejora estuvo impulsada por la demanda de Estados Unidos.

El comportamiento de los precios explica gran parte del cambio en los hábitos de consumo. Aunque en mayo la carne vacuna aumentó apenas 0,1 por ciento respecto del mes anterior, por debajo de la inflación mensual, la comparación interanual muestra una dinámica muy diferente. En los últimos doce meses, los cortes vacunos acumularon una suba de 57,9 por ciento, muy por encima del 33,2 registrado por el Índice de Precios al Consumidor.

Las alternativas más económicas tuvieron incrementos más moderados. El pollo fresco registró una suba interanual de 38,9 por ciento, mientras que el pechito de cerdo aumentó 23,6. La diferencia también se observa en los precios de venta: el kilo de carne vacuna ronda los 18.569 pesos, frente a 9.151 pesos del cerdo y 5.048 pesos del pollo.

La relación de precios ayuda a entender el fenómeno: un kilo de asado equivale actualmente a casi cuatro kilos de pollo fresco o a dos kilos de pechito de cerdo. Con ingresos que todavía no logran recuperar el terreno perdido, cada vez más familias modifican sus decisiones de compra y reemplazan la tradicional carne vacuna por opciones más accesibles. El resultado es un cambio profundo en la composición del consumo de proteínas de los argentinos, aunque el nivel agregado de consumo de carnes continúa entre los más altos del mundo.

Fuente:

https://www.pagina12.com.ar/2026/06/15/el-consumo-de-carne-continua-a-la-baja/

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