El corte de la motosierra de Milei en las pymes bonaerenses

05.01.2026

Buenos Aires arranca el 2026 con 9 mil pymes y 100 mil empleos menos que en 2023

El repaso de Buenos Aires/12 de los conflictos, cierres de empresas y los puestos de trabajo que se perdieron. La apertura de importaciones y la falta de ventas por la caída del consumo y el sobrestock marcaron el 2025.

Por Juan Manuel Meza 

El 2025 cerró con números que difícilmente puedan relativizarse con cerca de 9 mil pymes cerradas en la provincia de Buenos Aires, más de 100.000 empleos formales destruidos, una recesión extendida y un entramado productivo atado con alambres, según los registros del gobierno provincial. Las políticas económicas del gobierno de Javier Milei, centradas en la liberalización de importaciones, el congelamiento del gasto público, la desregulación y el achicamiento del Estado, impactaron con especial foco en el corazón industrial del país. A lo largo del año, Buenos Aires/12 dio cuenta de cada uno de los conflictos que marcaron el pulso de este proceso.

La lista de empresas afectadas es extensa y heterogénea, pero todas tienen un patrón común: caída en las ventas, sobrestock, baja de consumo, aumento de costos e imposibilidad de competir con productos importados. En muchos casos, la falta de previsibilidad empujó a los empresarios a cerrar directamente las persianas. Si bien el gobierno bonaerense realizó rondas de negocios, apoyos bancarios con el Banco Provincia y otras iniciativas, no fueron suficientes en algunos casos.

Conflicto por conflicto: el mapa de la crisis de las empresas y pymes bonaerenses

Whirpool - Pilar

El caso de Whirlpool fue uno de los más recientes cuando en diciembre pasado la multinacional cerró su planta en Pilar, dejando a 300 trabajadores en la calle. La firma alegó caída en las ventas y una estructura de costos que, según dijeron, hacía más rentable importar que producir en el país. "Hasta ayer veníamos produciendo normal, y hoy de golpe fue el cierre de la planta", contó un trabajador. El sobrestock fue el argumento principal, pero lo que más dolió fue la forma con una reunión repentina y la comunicación del cierre total.

Georgalos – San Fernando

La planta de Georgalos en Victoria fue escenario de una larga lucha. Comenzó con el despido de cinco trabajadores -con tres ya reincorporados- durante una huelga, siguió con una batalla judicial y, hacia fin de año, derivó en la suspensión de 80 operarios por 15 días, cobrando solo el 80 por ciento del salario. La empresa alegó crisis y caída de ventas por la competencia brasileña, pero los trabajadores denunciaron una política de vaciamiento y traslado de producción a Córdoba. Las bases votaron en asamblea el rechazo a las suspensiones, pero el sindicato acordó por fuera aplicando el artículo 223 bis, lo que generó un nuevo foco de conflicto.

Tía Maruca - Chascomús

En septiembre, la planta de Tía Maruca cerró de manera intempestiva dejando a 27 trabajadores en vilo. No hubo telegramas ni despidos formales. Sólo un anuncio verbal y una propuesta de arreglo económico individual. Los operarios, representados por el STIA, rechazaron el cierre encubierto y comenzaron una serie de acciones legales y protestas. La empresa, Argensun Foods, argumentó problemas económicos pero los empleados denuncian un intento de desmantelamiento. Al día de hoy, la fábrica permanece cerrada.

La Suipachense - Suipacha

Uno de los golpes más duros del año. La histórica planta láctea La Suipachense fue declarada en quiebra en noviembre, dejando a 142 trabajadores sin sustento y a un pueblo entero con una herida abierta. La empresa, manejada por capitales venezolanos, ya tenía antecedentes similares en Lincoln. La caída de la producción, la falta de insumos y los incumplimientos salariales marcaron el camino al cierre. "Son 400 millones menos para la economía local", dijo el intendente a Buenos Aires/12 en su momento. La Justicia confirmó el cierre definitivo y prohibió la salida del país al administrador.

Mondelez - Victoria

La empresa alimenticia Mondelez frenó la producción de su planta en Pacheco durante diciembre y mediados de enero, algo sin antecedentes. La razón fue la acumulación de stock por la caída de ventas. Unos 2.300 trabajadores se vieron afectados. Aunque se acordó que la mayoría tome vacaciones o licencias pagas, el temor es grande. Delegados señalan que la baja en el consumo es resultado directo del ajuste económico, y temen por el inicio de 2026. "El problema va a ser marzo", advirtieron.

IDS - Chivilcoy

La fábrica de suelas IDS, en Chivilcoy, despidió a seis trabajadores en plena Navidad, dejando su plantel en apenas 25 personas. La empresa, de capitales brasileños, funciona en una nave con capacidad para 500 empleados. Alegaron baja de demanda, competencia desleal por importaciones y contrabando. Desde el gremio Uticra señalaron que el sector atraviesa un proceso similar al de 2018. "Primero achique, después cierre", definió el titular de la cámara del calzado.

Frigorífico Anselmo – Tres Arroyos

En este caso, la historia tuvo otro desenlace. El frigorífico Anselmo, que había sido reabierto por trabajadores en 2020, volvió a estar al borde del cierre en septiembre, cuando los inversores extranjeros se retiraron. Sin embargo, una nueva firma fue habilitada por la Justicia para hacerse cargo de la planta. El acuerdo establece condiciones de control estricto y supervisión por parte de la Sindicatura. Si bien aún no hay faena, la expectativa es retomar en enero. Son más de 60 familias las que dependen del lugar.

El voto obrero que respondió en las legislativas de septiembre

Las elecciones legislativas bonaerenses de septiembre confirmaron lo que ya era palpable en los barrios industriales: el voto obrero castigó con fuerza al oficialismo nacional. La Libertad Avanza perdió en casi todos los distritos clave de la provincia. La crisis en la industria tuvo una traducción directa en las urnas, aunque luego no se haya traducido el mismo resultado en las nacionales.

En el Parque Industrial de Pilar, por ejemplo, donde cerró Whirlpool y Cerámicos Ilva paralizó su producción dejando a cientos de familias en la incertidumbre, el rechazo a las políticas nacionales se expresó con claridad. Lo mismo ocurrió en San Fernando, donde el conflicto de Georgalos marcó la agenda política local. En Avellaneda, el cierre definitivo de la Gráfica Morvillo se tradujo con 250 despidos.

En Luján, los trabajadores de Cerámica Cortines vivieron meses de recortes y suspensiones, y también en ese distrito se expresó un rechazo a las medidas económicas de la Nación.

En Esteban Echeverría, los trabajadores de Molinos Río de la Plata enfrentaron despidos y resistencias, y en Lanús, la crisis de Lipo mostró otro frente de lucha. Incluso en Llavallol, la reapertura de Dánica tras el cierre en 2024 fue usada como ejemplo de lo que se puede lograr con intervención provincial, frente a la pasividad nacional.

La única excepción parcial fue Olavarría, donde el voto estuvo más dividido pese a los despidos en Cerro Negro, Loma Negra y el cierre de FABI. "Parece que todavía no nos dimos cuenta del desastre que hizo este gobierno a la industria local", señaló un delegado ceramista.

Un modelo en crisis

Según los gremios, la política económica del gobierno nacional apuntó desde el primer día a la liberalización total del mercado. La apertura de importaciones, celebrada como una medida de eficiencia por algunos sectores de las multinacionales, se transformó en un golpe letal para las industrias locales, especialmente en una provincia como Buenos Aires, cuya economía depende fuertemente del sector manufacturero.

A nivel nacional, cerraron 18 mil pymes a diciembre del 2025, y se perdieron más de 240.000 puestos de trabajo. La provincia de Buenos Aires aportó cifras igualmente alarmantes con 9 mil empresas menos y 100.000 empleos formales destruidos, según datos del gobierno bonaerense.

El informe del INDEC de diciembre reveló un 6,8 por ciento de desempleo en el Gran Buenos Aires y más de 40 por ciento de informalidad. La caída del empleo industrial, la paralización de la construcción y el crecimiento del empleo informal son síntomas de un modelo que, lejos de la promesa de libertad, generó más precariedad, de acuerdo a lo manifestado por delegados y gremialistas.

Fuente:

https://www.pagina12.com.ar/2026/01/04/el-corte-de-la-motosierra-de-milei-en-las-pymes-bonaerenses/