“El día 20 ya es fin de mes”

22.04.2026

Savore, de la Cámara de Almaceneros, aseguró que hay una "depresión" de ventas del 20 por ciento y que "los precios están subiendo bastante". "Si no hay una mejora en abril, se va a poner muy difícil todo", avisa.

Por Leandro Renou

En los barrios se ve la crisis. La malaria de ventas que perciben los grandes supermercados, que la corrigen o disimulan con espalda financiera, se está volviendo insoportable para los comercios minoristas de la zona del AMBA. "Si en abril esto no mejora, se va a poner muy muy complicado", explicó Fernando Savore, directivo de la Cámara de Almaceneros Bonaerenses a Página I12.

Es que los locales están en una trampa casi insalvable: en el medio de la depresión de los salarios poblacionales (que llevan seis meses perdiendo contra la inflación), las ventas "están cayendo 20 por ciento" y "los precios están subiendo, no están quietos". En las últimas listas que recibieron los aumentos eran del 4 por ciento, es decir, sobre la inflación oficial. En los grandes hipermercados, esas alzas llegaron al 6 por ciento. Todo eso se empezó a disparar fuerte en los últimos dos meses.

"Por ahora, son pocos los cierres porque vendemos alimentos, pero nos están cambiando los precios de manera constante y hay depresión de ventas", comentó Savore. Y agregó que "tratamos de tener ofertas, beneficios, ser prolijos, pero no hay caudal de gente".

El supermercadista asegura que "el día 20 ya es fin de mes, la gente se quedó sin plata hasta para comprar lo básico". Además, hay un dato demoledor que muestra el problema de la disociación entre costos e ingresos familiares. Hoy, el ticket promedio en los comercios barriales es de sólo 10 mil o 15 mil pesos. Lo que no llega a comprar ni una canasta manual llena de productos.

Hace unos días, la consultora de consumo masivo Scanntech publicó un informe sobre consumo que mostró una caída de ventas del 8,3 por ciento interanual en marzo. Y lo peor estaba en el AMBA, donde bajó 9,4 por ciento, contra un 7,9 por ciento de menos ventas en el interior del país.

El empresario apuntó, además, que "lo nuestro es comprar y vender, pero en el medio está el costo operativo del negocio. Estamos pagando 600 mil, 700 mil pesos de luz, algunos 1 millón de pesos. La tarifa de luz nos castiga mucho, y a eso hay que sumarles los impuestos de las diferentes administraciones".

De mal en peor

Los comercios barriales afirman que enero y febrero son dos meses de actividad baja por las vacaciones, no ven allí un problema. Pero marzo encendió las alarmas: ya allí hubo caída fuerte en las ventas, y "abril es el comienzo de año real, y la verdad que no estamos viendo una mejora".

En este marco, la situación de las tarjetas de crédito para comprar alimentos, método de supervivencia en los grandes hipermercados, no se ve como una opción en los comercios barriales. "Tenemos casi todo micro comprar, un tomate, un paquete de fideos, el queso y nada más", cuenta Savore. Y agrega que "el año pasado muchos se tentaron con usar tarjeta de crédito, pero hay gente que viene y me dice ¨pago la tarjeta y me que da plata sólo para tres días¨". El supermercadista observa que hay un círculo vicioso con la tarjeta que hizo, por caso, que "el aguinaldo de fin de año no se viera reflejado en los negocios, en más ventas, porque fue dinero que se destinó casi todo para cubrir la tarjeta que estaba prendida fuego".

Además de que la venta no acompaña, Savore hace una evaluación de la situación en base a lo necesario para alcanza la estabilidad. "Necesitamos 8 puntos para estar en una línea de flotación aceptable, y de ahí crecer", dice, y agrega que "en febrero llegamos a 4 y hoy estamos en 6,5 o 7, no llegamos ni a la línea de flote. Para crecer, tenemos que llegar a 10, difícil".

El cálculo que hacen los comerciantes más chicos es que el costo operativo de un local convencional es un 17 o 20 por ciento de los ingresos. De ese total, las tarifas y el alquiler se llevan casi el 70 por ciento. 

Fuente:

https://www.pagina12.com.ar/

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