El negocio de la necesidad: cómo Galperín gana con el endeudamiento de las familias

La pérdida de poder de compra de salarios y jubilaciones llevó a millones de argentinos a reemplazar ingresos por deuda y duplicó la morosidad en dos años. Mercado Pago ya obtiene 66% de sus ingresos locales del negocio financiero y acumuló USD 517 millones en beneficios fiscales.
Por Eugenia Rodríguez
La deuda de los hogares argentinos se transformó en una de las caras más visibles de la sostenida pérdida de ingresos. Primero cayó el salario, después se consumieron los ahorros y, cuando ya no quedó colchón, apareció el crédito como último recurso para hacer frente a gastos que antes se pagaban con el ingreso corriente. En este escenario, la mora dejó de ser una anomalía en el comportamiento de millones de personas y pasó a ser el registro contable de una crisis: familias que se endeudan no para consumir más, sino para poder seguir pagando lo básico para subsistir.
En este proceso hay quienes quedan atrapados en la deuda y quienes encontraron un negocio de escala creciente. Mercado Pago, la compañía de Marcos Galperín, se convirtió en el prestamista más masivo del país: pasó de 3 millones a 6,5 millones de deudores en dos años y su mora fue de 9% a 17%, a la vez que ya obtiene 66% de sus ingresos locales del negocio financiero. Mientras millones de argentinos recurren a créditos cada vez más caros para llegar a fin de mes y una parte creciente no consigue pagarlos, la empresa transformó esa necesidad en una de sus principales fuentes de facturación. La paradoja es todavía mayor cuando se incorpora al Estado en la ecuación. La misma compañía que hoy se beneficia de un mercado de familias sin ingresos acumuló, además, cientos de millones de dólares en beneficios fiscales durante la última década.
Así, mientras el Gobierno desestima o demora políticas para enfrentar la crisis de endeudamiento de los hogares y Galperín descalifica públicamente el problema de la morosidad, el Estado sostiene un esquema que subsidia fiscalmente a una corporación que ya no funciona solamente como una plataforma de comercio electrónico sino como un conglomerado comercial y financiero que hace negocio con la necesidad de crédito de los hogares.
El prestamista más masivo del país
Mientras el Gobierno Nacional intenta bloquear o demorar el tratamiento de los proyectos opositores para hacer frente a la crisis de endeudamiento y mora que golpea a las familias argentinas, encuentra un aliado perfecto en Marcos Galperín, CEO de Marcado Pago/Mercado Libre quien insiste en sus redes con "terminar esta opereta, muy berreta, de la morosidad".
Sin embargo, lejos de meras decisiones individuales, la necesidad de tomar deuda por parte de las familias para gastos cotidianos se vincula directamente con las consecuencias del modelo económico en marcha, y con quienes hacen negocio a costa de las urgencias para subsistir. Sobre ello un punto clave radica en entender que, antes que la deuda y mora, cayó el ingreso. Entre noviembre de 2023 y marzo de 2024 el salario privado registrado perdió 14 puntos y las jubilaciones casi 40. Después vino una recuperación parcial que nunca completó el trayecto: dos años más tarde, el privado sigue nueve puntos abajo y las jubilaciones, veinticuatro. "Lo que se perdió en el arranque no volvió", explicó un informe del Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE).
Desde el centro de estudios presentaron una investigación sobre endeudamiento de las familias argentinas que puso en evidencia el correlato entre la caída del ingreso y la grave situación financiera, así como el rol central de Mercado Libre en la disparada de la morosidad. Los especialistas destacaron que luego de la fuerte caída del ingreso, lo que siguió fue el gasto en los ahorros propios: Las personas con un plazo fijo pasaron de 4,8 millones a 2,6 millones, es decir que casi la mitad de los ahorristas se quedó sin colchón. Sin embargo, cuando ese ahorro se terminó, aparece el endeudamiento. "Es el eslabón que casi nunca se cuenta, y es el que explica por qué el endeudamiento masivo llega recién en 2025 y no en 2024: primero hay un año en el que la caída del ingreso se absorbe con lo que había guardado - se inicia el 'desahorro'-, cuando eso se termina, no queda otra que pedir prestado", analizaron los economistas.
En esta linea aparece un tercer eslabón: los deudores de prestadores no financieros pasaron de 7,5 a 11,1 millones entre 2018 y mediados de 2024. Si bien la expansión del crédito no bancario no empezó en el Gobierno de Javier Milei, -arrancó en 2021 y respondió a un cambio estructural vinculado a la aparición de las billeteras virtuales y el crédito por aplicación— lo que sí es propio de este ciclo es la coincidencia: "La curva se acelera exactamente cuando el ingreso ya cayó y el ahorro ya se gastó. El crédito no llega para financiar un consumo nuevo, llega para sostener el que había, viene para socorrer a quien ya no tiene otra forma de pagar", aseguraron.

En este escenario, millones de personas entraron al crédito caro y con una consecuencia cada vez más alarmante, la disparada de la morosidad. En julio de 2024, 14 de cada 100 personas con deuda no podían pagarla, en julio de este año eran 28, es decir que, la mora se duplicó en dos años. "La evidencia es concluyente, Mercado Libre y Mercado Pago fueron el factor clave en la disparada de la morosidad", indicó el informe del MATE.
Según el procesamiento de los microdatos de la Central de Deudores del BCRA, durante décadas el crédito de los sectores populares tuvo una cara conocida vinculada a la financiación en el mostrador de la casa de electrodomésticos, la tarjeta de la cadena regional, la mutual del sindicato, pero lo que creció en la gestión de La Libertad Avanza (LLA) es el préstamo que se pide desde el teléfono, se aprueba en minutos, no exige recibo de sueldo y se otorga sin que medie ninguna conversación. Así, las fintech pasaron de 0,5 a 5,9 millones de deudores en dos años.
El deterioro tiene un componente claro: el crédito no bancario. "En bancos la mora fue de 7% a 16% en dos años, en fintech, tarjetas no bancarias y crédito rápido, de 15% a 30%. Cuanto menos tenés, menos te prestan y más caro: al que menos tiene, le cobran el riesgo por adelantado", detalló el documento al que accedió este medio.
En este panorama, mientras muchas familias argentinas se endeudan para sobrevivir (2,4 millones de personas están en mora por menos de un salario mínimo y no pueden si quiera pagar ese monto) Mercado Libre se consolidó como el prestamista más masivo del país: pasó de 3,0 M a 6,5 M deudores en dos años y su mora fue de 9% a 17%.
En correlato, el informe del MATE destacó que la empresa de Galperín, gana en Argentina 66% de su facturación prestando plata, contra 38% en el resto de la región. "En su país de origen dejó de ser sobre todo un comercio y es una financiera con un market place adelante. El país es su laboratorio de crédito caro", alertaron.

La comparación regional en sus balances es la prueba más limpia. "No es que la empresa decidió ser distinta acá. Es que acá encontró un mercado distinto: millones de personas sin acceso al crédito bancario, con ingresos que no alcanzan, dispuestas a pagar tasas que en cualquier otro contexto serían impagables", destacaron los especialistas. De los 12.500 millones de dólares de cartera regional, el 26% registra algún atraso y más del 11% ya lleva más de seis meses de mora.
Y hay un detalle no menor, la empresa deja de actualizar el saldo. El 83% de los saldos morosos de Mercado Libre se repite idéntico mes a mes por lo que los "montos bajos" que se citan son fotos del día de "la caída", sin la inflación acumulada desde entonces.
En definitiva, los hogares se endeudaron cuando el salario alcanzaba y cayeron cuando dejó de alcanzar y en tal coyuntura, "la mora no mide irresponsabilidad individual, mide la distancia entre el costo de vivir y los ingresos. Es un problema de modelo económico y la solución tiene que ser política. Lo único que la modifica es que el trabajo vuelva a pagar lo que cuesta vivir", analizaron los especialistas.
"Cayó un 47% el presupuesto en educación en el bienio 2024-2025" 📚❌
— El Destape 1070 (@eldestape_radio) September 8, 2026
📻 @javisluk se refirió a los dichos del vocero presidencial Adrián Ravier quién acusó a los gobiernos anteriores por el deterioro educativo y desligó al gobierno de Javier Milei de responsabilidad al… pic.twitter.com/ZxnUxTLzzb
Millones en beneficios fiscales
En el debate público se instaló la idea de que la Argentina somete al capital privado a una "presión tributaria asfixiante". Sin embargo, cuando se observa qué ocurre con las 500 empresas no financieras más grandes del país, la evidencia muestra una dinámica diferente: en las últimas décadas se erosionó su contribución fiscal, mientras se mantuvieron importantes subsidios y beneficios promocionales al capital.
Al respecto, de acuerdo con la Encuesta Nacional a Grandes Empresas del INDEC, entre 2012 y 2024 (último dato disponible) los impuestos que pagan las 500 firmas no financieras más grandes del país disminuyeron 28%, en un período en el que su nivel de actividad declinó en promedio el 2,0% (valor bruto de producción) o el 5,0% (valor agregado bruto).
A su vez esas mismas firmas reciben significativos subsidios y beneficios fiscales asociados a regímenes de promoción. En 2024 alcanzaron los 2.950 millones de dólares, lo que representó el 18,0% de las ganancias antes de impuestos. Y en este marco aparece también en escena Mercado Libre. La empresa obtuvo beneficios fiscales inicialmente en el marco de la Ley de Promoción de la Industria del Software, vigente desde 2013 hasta 2019, y posteriormente a través del Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento, implementado a partir de 2019. Entre 2014 y 2025, el acumulado de estos beneficios fiscales alcanzó 517 millones de dólares.
Esta cuestión adquiere particular relevancia debido a la extraordinaria expansión de la compañía. "Los ingresos provenientes de Argentina pasaron de 456 millones de dólares en 2019 a 880 millones de dólares en 2020, luego alcanzaron los 5.962 millones de dólares en 2025", detalló un documento del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPYPP).Es decir, en apenas seis años, los ingresos de la compañía en el mercado argentino se multiplicaron más de trece veces.
Asimismo, durante este período se produjo una transformación significativa en la composición de sus ingresos. El segmento fintech adquirió una importancia creciente dentro de las operaciones de la empresa: mientras en 2020 representaba aproximadamente el 45% de los ingresos generados en Argentina, en 2025 alcanzaba alrededor del 66%.

"Mercado Libre ya no puede caracterizarse exclusivamente como una plataforma de comercio electrónico, sino como un conglomerado tecnológico-financiero con una posición consolidada en distintos mercados", señaló el documento y agregó que "la magnitud alcanzada por la empresa plantea interrogantes respecto de la pertinencia de mantener beneficios fiscales concedidos originalmente para estimular el desarrollo y consolidación de un sector emergente".
De hecho, se ha transformado en una corporación multinacional de gran escala, y hasta resulta relevante discutir la propia caracterización de la actividad desarrollada. "Existe una diferencia entre promover el desarrollo de una industria tecnológica como actividad estratégica y subsidiar fiscalmente, de manera generalizada, el desarrollo tecnológico interno de una corporación cuya actividad principal se encuentra fuertemente integrada con la intermediación comercial y financiera", analizaron los especialistas Gustavo García Zanotti y Martín Schorr.
Por último, la evidencia revela una intervención estatal profundamente asimétrica: mientras el Estado resigna una parte creciente del excedente generado por las grandes empresas y sostiene beneficios fiscales que ya no parecen responder a los objetivos para los que fueron creados, se frenan las políticas destinadas a atender las urgencias de las familias endeudadas. El Estado se retira de un lado y permanece del otro: menos protección para quienes necesitan crédito para sobrevivir, más beneficios para quienes hacen negocio con esa necesidad.
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