El país de Javier Milei versus la Argentina real

Los salarios y el empleo no logran repuntar en un contexto de caída del consumo, deterioro de la actividad productiva e inflación acelerada. Sin embargo, Javier Milei lo niega. Según el presidente, quienes sostienen que hay una crisis de empleo son unos "mentirosos".
Desde que asumió el gobierno libertario, se perdieron 264 puestos de trabajo por día en el sector privado registrado. Los salarios reales se ubican en febrero de este año en el mismo nivel que en 2009. También el consumo masivo acumula dos años consecutivos en retroceso. Es decir, los datos empíricos desmienten el encuadre de Milei, aunque el presidente -habitualmente apoyado en estadísticas- omita deliberadamente las series que evidencian el deterioro de la economía real.
"Los salarios que realmente se están desplomando son los del sector público. Si alguien hizo el ajuste, el ajuste cayó sobre el sector público; es decir, pagó la casta", sentenció. Y agregó otra afirmación de alto voltaje: "¿Saben quién es al que peor le fue en esta economía en términos reales? A mí, que soy el único que no se modificó el sueldo desde que asumí. De hecho, soy el presidente que menos gana en América".
Pero Milei sigue negado y en su discurso del lunes sostuvo que "es mentira que se destruyen puestos de trabajo" y que quienes hablan de una crisis de empleo son "mentirosos". Sin embargo, no pudo respaldar sus afirmaciones con estadísticas, pese a tratarse de un recurso al que recurre con frecuencia. Su argumento fue débil, sostuvo: "Somos los únicos que sacamos una ley de reforma laboral, somos los únicos que generamos trabajo", aunque los abogados laboralistas y el propio autor de la reforma laboral reconocieron públicamente que no conlleva la creación de más empleo.
Según la última medición del Indec, los salarios en el sector privado no registrado crecieron 75 por ciento interanual, más del doble de la inflación. No obstante, esa dinámica resulta difícil de conciliar con la evidencia observable en segmentos como el trabajo temporario, las plataformas digitales o la economía popular, donde no se verifican mejoras sustantivas en los ingresos.
Hernán Herrera, coordinador del área de economía del IAG, sostiene que la mejora que muestran las estadísticas se debe a múltiples factores. Entre ellos, el rezago de 5 meses en la medición que daña la información; también una mejora en la captación de los ingresos desde el 2024 que implica perder comparabilidad hacia atrás; y además es posible que haya una pequeña mejora producto de la menor inflación (porque los ingresos se constatan durante todo el mes y no en un solo punto).
Otro aspecto a considerar es que se perfeccionó el reconocimiento de los ingresos por parte de sectores informales, al ser más estables en el tiempo por la menor inflación. A su vez, el cuentapropismo ganó peso dentro de la informalidad y eso hace que mejoren los ingresos de los no registrados. Por último, recuperó la AUH, aunque no tanto la Tarjeta Alimentar, considera Herrera.
El consumo y la deuda
Milei también consideró que el consumo está en un "pico histórico"porque "cambió la forma en que se consume", citando el crecimiento de plataformas como Mercado Libre y Temu sobre los locales físicos tradicionales.
El último informe que dio a conocer la consultora Scentia mostró que de los 27 meses que el libertario lleva en el poder, sólo en 3 creció marginalmente el gasto de los hogares en consumos básicos de supermercados y barrios. De acuerdo a la última medición, en marzo el consumo masivo cayó 6,1 por ciento interanual y acumula así dos años consecutivos en retroceso.
Deuda
El presidente también se refirió al endeudamiento del sector público, y calificó la toma de deuda como una práctica ética reprochable: "La política siempre tuvo como primera opción tomar deuda y eso es profundamente inmoral", afirmó. Luego citó una cantidad de estadísticas difíciles de ponderar, y aseguró que en lo que va de su gestión la deuda cayó en 10.000 millones de dólares, y que si se "netea" el efecto de la apreciación cambiaria, la caída real sería de 35.000 millones.
Es curiosa esa afirmación luego de conocerse la semana pasada una nueva vía de endeudamiento con bancos internacionales, que permitirá refinanciar parte de los vencimientos en dólares de este año. El ministro de Economía también emitió a comienzos del mandato los llamados Bopreales para "estatizar" la deuda de más de 10.000 millones de dólares que los importadores tenían con proveedores del exterior, además de conseguir préstamos tipo REPO con bancos internacionales por más de 6.000 millones de dólares, más la emisión de bonos en dólares bajo legislación argentina y el swap con Estados Unidos por hasta 20.000 millones de dólares.
Fuente:
P12
