La canasta de crianza subió más que la inflación y presiona al bolsillo familiar

Según datos del INDEC, el costo de criar hijos aumentó entre 3,5% y 3,6% en enero, superando al 2,9% del IPC. En hogares con chicos en edad escolar, el gasto mensual ya supera el millón de pesos, impulsado por alimentos, cuidados y el inicio del ciclo lectivo.
El costo de criar hijos volvió a aumentar por encima de la inflación en enero y dejó una señal clara: sostener un hogar con chicos resulta cada vez más caro. Mientras el Índice de Precios al Consumidor (IPC) marcó una suba mensual del 2,9%, la canasta de crianza registró incrementos superiores en todos los tramos etarios, impulsada principalmente por el encarecimiento de los bienes y servicios esenciales.
Según los datos oficiales, la canasta de crianza para menores de un año pasó de 460.178 a 476.230 pesos entre diciembre y enero, con una suba del 3,5%. En el caso de niños y niñas de 1 a 3 años, el costo trepó a 567.124 pesos, también con un aumento del 3,5%.
Para la franja de 4 a 5 años, el incremento fue del 3,6%, alcanzando los 483.497 pesos, mientras que en el tramo de 6 a 12 años la canasta llegó a 607.848 pesos mensuales, tras un avance del 3,6%.
En todos los casos, el componente de bienes y servicios fue el que más empujó los aumentos, con subas cercanas al 4% mensual, por encima del promedio general de precios.
El peso del cuidado y los consumos esenciales
La canasta de crianza contempla no solo los gastos en bienes y servicios necesarios para el desarrollo de niños, niñas y adolescentes, sino también el costo del cuidado, valorizando el tiempo destinado a esas tareas. La metodología surge del documento Costo de consumos y cuidados de la primera infancia, la niñez y la adolescencia, elaborado en 2023 por la ex Dirección Nacional de Economía, Igualdad y Género del Ministerio de Economía.
En el caso de los menores de un año, por ejemplo, 154.079 pesos corresponden a bienes y servicios, mientras que 322.151 pesos surgen de la valorización del cuidado. Esa relación se replica en los demás tramos, confirmando que el trabajo de cuidados representa una porción central del costo total.

A la presión estructural de la crianza se suma el efecto estacional del comienzo del ciclo lectivo. En la Ciudad de Buenos Aires, la canasta escolar registró un aumento interanual del 42,8% en útiles, según un relevamiento de Consumidores Libres.
Equipar a un estudiante con artículos básicos de librería e indumentaria demanda alrededor de 240.060 pesos. Solo el rubro útiles pasó de 91.063 pesos en 2025 a 130.060 pesos en 2026. Mochilas y zapatillas también mostraron fuertes subas, con precios que en algunos casos superan los 180.000 pesos. Marzo vuelve así a consolidarse como uno de los meses de mayor tensión para el presupuesto familiar.
o básico corre más rápido que el IPC
Tal como informó GRUPOLAPROVINCIA.COM, la dinámica se repite en las canastas básicas. Mientras el IPC avanzó 2,9% en enero, la canasta alimentaria subió 5,8% mensual, casi el doble. La canasta básica total trepó 3,9%.
Para un adulto equivalente, la canasta alimentaria se ubicó en 201.939 pesos y la total en 440.226 pesos. En una familia tipo de cuatro integrantes, esos valores ascienden a 623.990 y 1.360.299 pesos respectivamente, el umbral mínimo para no caer bajo la línea de pobreza.
La brecha es clara y tiene un impacto regresivo: los hogares de menores ingresos destinan una mayor proporción de sus recursos a alimentos y servicios esenciales, los rubros que más aumentan.

Endeudamiento y pérdida de consumo
El deterioro de los ingresos aparece como una constante. De acuerdo con un informe de la consultora Pulso Research, el 57,1% de los hogares argentinos se endeudó para afrontar gastos cotidianos. Además, el 63,3% de los consultados afirmó haber resignado consumos durante el último mes, principalmente en alimentos y bebidas.
En paralelo, un reciente informe del Banco Central de la República Argentina confirmó que la morosidad en créditos personales y tarjetas no se detiene desde hace 13 meses. El nivel general ya supera el 8%, mientras que en el segmento no bancario, como las fintech, alcanza el 18%.
Para una familia con dos hijos en edad escolar, el costo mensual de referencia supera el millón de pesos si se suman los distintos tramos de crianza y los gastos asociados al inicio de clases. En un contexto de salarios que no logran recomponerse y una inflación que encadena siete meses de subas, la brecha entre ingresos y gastos esenciales continúa ampliándose.
Aunque el IPC marque una desaceleración relativa, las canastas de crianza, alimentaria y escolar muestran que los costos de la vida cotidiana siguen avanzando a un ritmo mayor, sin ofrecer alivio real para los hogares.
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