La mora familiar llegó a niveles récord y golpea de lleno a jóvenes, tarjetas y créditos personales

Con salarios que no alcanzan, tasas altas y tarifas más caras, cada vez más hogares acumulan atrasos para pagar deudas tomadas para sostener el consumo cotidiano.
La morosidad bancaria volvió a encender una señal de alarma en la economía argentina. En marzo, la irregularidad en los créditos a familias trepó al 11,5%, el nivel más alto en más de dos décadas según la serie citada en los informes del Banco Central.
El dato expone una foto incómoda para el Gobierno de Javier Milei: cada vez más hogares no llegan a pagar sus deudas en tiempo y forma, en un contexto de salarios golpeados, tarifas más caras, tasas elevadas y mayor presión sobre el empleo.
El deterioro se siente con especial crudeza en los préstamos personales, donde la mora alcanzó el 14,2%, y en las tarjetas de crédito, que subieron al 11,7%. El cuadro confirma que el endeudamiento dejó de ser una herramienta excepcional y se convirtió, para millones de argentinos, en un mecanismo de supervivencia para cubrir gastos corrientes, incluso alimentos y servicios básicos.
El crédito familiar, al límite
Según el último informe sobre bancos publicado por la autoridad monetaria, la ratio de irregularidad del crédito al sector privado llegó al 7% en marzo, con una suba de 0,3 puntos porcentuales frente al mes anterior y más de cinco puntos en la comparación interanual. En el caso de las familias, el salto fue mucho más fuerte: hace un año la mora rondaba el 3% y en octubre de 2024 estaba en apenas 2,5%.
El segmento más comprometido es el de los créditos personales. La mora del 14,2% ayuda a explicar por qué el financiamiento para consumo sigue carísimo: las tasas de este tipo de préstamos promediaron cerca del 67% nominal anual en los últimos dos meses, muy por encima de la inflación esperada. En criollo: tomar deuda para ordenar el mes puede terminar agrandando el problema.
Las tarjetas tampoco dan respiro. Con una irregularidad del 11,7%, se consolidan como una de las principales vías de endeudamiento de los hogares. En paralelo, los créditos prendarios e hipotecarios muestran números más bajos —6,9% y 1,4%, respectivamente—, aunque también registran un deterioro respecto de meses previos.

Jóvenes y billeteras virtuales: la postal más dura
El informe de la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia puso el foco en un dato especialmente sensible: el 40% de los jóvenes menores de 25 años que tomaron un crédito tiene problemas para repagarlo.
El fenómeno coincide con el golpe del desempleo sobre ese grupo etario, donde la desocupación aumentó 3,7 puntos porcentuales en varones y 3 puntos en mujeres durante 2025, frente a un avance de apenas 0,5 puntos entre los mayores de 25 años, según datos del Indec citados en el trabajo.

Para el Banco Provincia, la mora "no se explica por decisiones individuales, sino que es una consecuencia del programa económico". La entidad señaló tres factores centrales: caída de los salarios reales, aumento de costos fijos por encima de la inflación y mayor desempleo.
En esa línea, advirtió que el ingreso disponible de empleados públicos y privados registrados cayó 13,2% en los últimos dos años para usuarios sin subsidios y 11,7% para quienes aún los mantienen.
El problema también se extiende fuera del sistema bancario tradicional. Un informe de EcoGo señala que el 27,5% de las carteras de entidades no bancarias presenta irregularidades, mientras que los deudores considerados "irrecuperables" ya representarían el 11% del total. En fintech y billeteras virtuales, el 10,8% de los préstamos acumula más de un año de atraso, por un monto estimado en $1,5 billones.
Empresas con más mora y crédito más difícil
Aunque el golpe más fuerte aparece en los hogares, las empresas tampoco quedan al margen. La mora corporativa llegó al 3,1% en marzo, lejos del nivel familiar pero muy por encima del 0,7% registrado hacia fines de 2024. Por sectores, construcción y comercio aparecen por encima del promedio, con 5,9% y 4,6%, respectivamente.
La situación se combina con mayores dificultades para acceder al crédito. En la última encuesta de tendencia de negocios del Indec citada en los informes, el 30% de supermercados y autoservicios mayoristas dijo que el acceso al financiamiento estuvo complicado. Además, el 28% calificó su situación financiera como "mala", cuatro puntos más que en el relevamiento anterior.
En la región, Argentina también muestra una señal preocupante. Según Deloitte, hacia fines de 2025 el país tenía una cartera irregular bancaria del 5,3%, por encima de Brasil, Colombia, Chile y México. El mismo informe vinculó el deterioro con factores macroeconómicos estructurales, tasas reales más altas y recomposición del costo financiero.

El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, reconoció el problema en una entrevista reciente, aunque descartó cualquier auxilio estatal para los deudores: "No vamos a usar recursos del Estado para solucionar problemas particulares".
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