La pobreza se mueve al ritmo de una canasta básica que aumentó un 2,2%

La Canasta Básica Total, utilizada para medir los umbrales de pobreza, aumentó más que el nivel general de precios. Una familia tipo de cuatro integrantes necesitó reunir 1,5 millones de pesos para no caer en la pobreza.
Por SEBASTIÁN PREMICI
La variación de precios de junio para la canasta básica total, utilizada para medir los umbrales de pobreza por ingresos, fue del 2,2%, un poco más arriba que el registro del mes anterior y que el propio indicador de precios generales. En el acumulado del año, la CBT registró un alza de 35,7% frente al 33,5% del IPC. Estos datos explicarían, en parte, los motivos de un persistente incremento de los niveles de pobreza desde diciembre del año pasado de acuerdo a los análisis realizados desde el Departamento de Economía de la Universidad Nacional Torcuato Di Tella.
Con el alza del 2,2% para la Canasta Básica Total, una familia tipo, integrada por dos adultos y dos menores, necesitó reunir ingresos por 1.531.473 pesos. La administración Milei no tiene margen alguno para jactarse de ninguna baja del IPC (más allá del 2,1% de mayo contra el 1,9% de junio) ya que la crisis material de las familias pasa por los magros ingresos, depreciados por una precariedad laboral que avanza, y el endeudamiento extenuante.
La informalidad total llegó al 44,2% durante el cierre del primer trimestre, el máximo de la serie disponible, y alcanza a 8,5 millones de trabajadores y trabajadoras. En el último año, mientras el empleo total creció 1,1%, los trabajadores informales aumentaron 6,4% y el segmento formal cayó 2,6%.
De acuerdo al informe de la Distribución del Ingreso publicado por el Indec, el 70% de los hogares reunía ingresos, al primer trimestre del año, que no superaban los 846.000 pesos per cápita familiar, cuando la canasta básica total para el tercer mes del año – utilizada para medir los niveles de pobreza- se había ubicado en 1.434.464 pesos para una familia tipo. Ahora, esa misma canasta se ubica por arriba de 1,5 millones de pesos.
Para mayo (último dato consolidado), el salario real en el sector privado había quedado un 8% por debajo del nivel que tenía antes de asumir Milei. Según el Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE), cada trabajador asalariado en relación de dependencia dejó de recibir por esta licuación de ingresos 2,5 millones de pesos de bolsillo.
"La situación es más adversa para los trabajadores del Estado. El salario estatal quedó 22% por debajo del nivel que tenía al asumir Milei. Cada estatal perdió 14,1 millones de pesos desde entonces", indicó MATE en su último informe.
Precarización laboral, crisis de ingresos
La informalidad total llegó al 44,2%, el máximo de la serie disponible, y alcanza a 8,5 millones de trabajadores y trabajadoras. En el último año, mientras el empleo total creció 1,1%, los trabajadores informales aumentaron 6,4% y el segmento formal cayó 2,6%.
De acuerdo a los datos del primer trimestre, la desocupación llegó al 7,8%: son 214.000 personas desocupadas más que en 2023. La subocupación alcanzó al 11,1% de la población económicamente activa.
"La desocupación ampliada muestra un deterioro mayor. Al sumar a quienes trabajan pocas horas y buscan activamente otro empleo, alcanza al 15,3%. Es decir, más de 3,2 millones de personas, 479 mil más que en 2023", indicaron desde el Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP).
La pauperización social queda reflejada en otro dato. La presión efectiva sobre el mercado laboral llegó al 23,6% de la población económicamente activa, 1,9 puntos porcentuales por encima de 2023. Son casi 5 millones de personas que buscan empleo, aun teniendo alguna ocupación.
"La promesa de formalización no se verifica en los datos. El modelo económico en curso no sólo no crea empleo protegido: consolida una inserción laboral más precaria, con más rebusque, menos estabilidad y una presión creciente sobre quienes trabajan o buscan hacerlo", agregaron desde el IPyPP.
A medida que crece la precarización laboral y el endeudamiento de las familias, los ingresos de la clase trabajadora son cada vez más escuetos. Por ende, es más reunir los recursos necesarios para cubrir una canasta básica.
Lo que viene
El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) realizó un análisis con el escenario de los precios para julio, vinculados a los niveles de consumo. "La caída del consumo sigue siendo el principal driver respecto de la evolución de la inflación. Adicionalmente, en los primeros diez días del mes el tipo de cambio se movió al alza en 0,2%. Asimismo, se mantendrá durante todo el mes el congelamiento de precios de combustibles", indicaron.
En Alimentos y bebidas, durante la primera semana de julio respecto al promedio del mes anterior, la medición de precios del rubro realizada por CEPA mostró un avance del 0,2% en productos de consumo masivo.
En el mercado cárnico mayorista, los precios de carne vacuna se incrementaron levemente un 0,4% y 1,6% para el novillo y novillito, respectivamente, mientras que el cerdo y pollo se movieron levemente pero a la baja (-0,2% en pollo y -1,9% en cerdo -capón-).
El escenario es diferente para los servicios regulados. "El gobierno definió los incrementos/bajas de electricidad y gas en el orden del 1,5% y 2,8% respectivamente en costo de producción. En el caso del agua, al igual que en mayo, sumó 3%. Vale recordar que estas decisiones derivan del compromiso suscripto en el acuerdo con el FMI, de desregular energía en diciembre 2025", agregaron desde el CEPA.
En el caso de los incrementos de prepagas las variaciones van desde el 2,1% y 2,9%. En la primera semana de junio hubo incrementos en algunos medicamentos de 1,0%.
Fuente:
https://www.eldestapeweb.com/economia/pobreza-mueve-ritmo-canasta-basica-aumento-2-2-2026714194810
