“La política de Milei terminó de liquidar al taxista”

24.04.2026

En La Plata, crecen los viajes pero cae la recaudación real. Trabajan más tiempo arriba del coche, agregan ventas informales en los autos y aun así no alcanzan a cubrir gastos básicos. El informe de la UNLP que pone en números la situación del sector.

Por Juan Manuel Meza

En las calles de La Plata, el taxi ya se convirtió en un pequeño punto de venta ambulante con alfajores, turrones o snacks. Muchos conductores incluyeron el servicio de venta como parte de una estrategia para sumar ingresos, mientras pasan más tiempo arriba del coche que en sus casas. La escena, que hace algunos años resultaba excepcional, hoy se repite con frecuencia. Detrás de ese cambio hay un dato que muestra que aunque aumentaron los viajes, el dinero que queda en el bolsillo rinde cada vez menos. "La política de Milei terminó de liquidar al taxista", aseguró Cristian Cirigliano, trabajador del sector de 53 años.

Esta situación aparece reflejada en la última encuesta del Laboratorio de Desarrollo Sectorial y Territorial de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), correspondiente a abril de 2026 a la que tuvo acceso este medio. El informe muestra una recuperación parcial de la actividad que está representada por cerca de 2.000 taxistas platenses, sostenida principalmente por una mayor cantidad de horas trabajadas. Según el relevamiento, los viajes crecieron un 18,2 por ciento interanual, mientras que las horas de trabajo aumentaron un 7 por ciento en el mismo período. Sin embargo, la recaudación real cayó un 16,3 por ciento.

Agustín Lódola, director del laboratorio y coordinador del estudio, explicó el fenómeno en diálogo con Buenos Aires/12: "Observamos que, tal cual le pasa a otros trabajadores de la economía, La Plata no alcanza, y lo que hacen los taxistas es trabajan más horas". Esa extensión de la jornada permite recuperar parte de la actividad perdida, pero no compensa el deterioro del poder adquisitivo. "Los viajes crecieron en el último año, pero habían caído 38,9 por ciento entre 2023 y 2025. Así que la recuperación es parcial", señaló.

El dato central del informe es la brecha entre actividad y rentabilidad. En términos nominales, los ingresos pueden haber aumentado, pero al ajustarlos por inflación, el resultado es negativo. "La recaudación ha caído en poder adquisitivo", explicó Lódola. La caída alcanza el 16,3 por ciento interanual y llega al 44 por ciento si se compara con 2023.

La radiografía del sector muestra además un cambio en la dinámica del trabajo. En abril de 2026, el promedio diario de viajes llegó a 13, pero la cantidad de viajes por hora bajó de 1,96 en 2023 a 1,28 en 2026. Esto implica que los conductores pasan más tiempo en la calle para conseguir menos viajes por hora, una señal de menor eficiencia del trabajo.

Para quienes están detrás del volante, esos números tienen una traducción directa en la vida cotidiana. Juan Carlos Berón, secretario general del Sindicato de Conductores de Taxis de La Plata, describe jornadas que se extienden muy por encima de lo habitual. "Antes trabajábamos ocho, nueve horas, como muchísimo diez. Hoy un taxista se ve en la obligación de trabajar no menos de diez, doce o catorce horas. Y algunos llegan a dieciséis horas", explicó.

El impacto de esa extensión horaria no se traduce en una mejora sustancial de los ingresos. "Si bien ganan un poco más trabajando más horas, no llegan a fin de mes", afirmó. En muchos casos, "siempre tiene que estar la mujer o el hijo también trabajando el doble, en el círculo familiar", agregó. 

La necesidad de sumar ingresos explica la aparición de nuevas estrategias. "Muchos taxistas venden algo arriba del taxi, le ofrecen alfajores, turrones, productos al pasajero, y así ganan un pesito más", relató Berón. Esa práctica se volvió habitual como complemento ante la caída del poder adquisitivo de la recaudación.

El dirigente sindical aseguró que nunca no había visto algo igual en sus años recorriendo las diagonales de La Plata. "La crisis es terrible", sostuvo. Además, aparecen dificultades para cubrir necesidades básicas como la alimentación, servicios y educación. "Hoy estamos hablando de poder comer todos los días. Un taxista puede sacar 400 o 500 mil pesos con suerte trabajando en sus horas normales. Con eso no llegás", dijo.

Berón insiste en el deterioro en las condiciones de vida de los trabajadores. "Muchos se acuestan sin comer para que los chicos puedan comer", aseguró. A eso se suman otros problemas. "Muchos se tienen que enganchar de la luz o usar garrafa porque no pueden pagar el gas", indicó.

El panorama se completa con un contexto de caída del consumo en la ciudad que viene siendo advertida tanto por la UNLP como por la Cámara de Comercio de La Plata a través de sus informes mensuales. "Los comercios cierran todos los días. No venden, no pueden pagar alquileres ni servicios", señaló. En ese escenario, la demanda de viajes se vuelve más irregular y concentrada en ciertos momentos, como los fines de semana.

Un patrón de consumo más medido

El informe de la UNLP confirma esa tendencia: los viajes en fines de semana crecieron un 45 por ciento interanual, mientras que entre martes y jueves el aumento fue del 14 por ciento. La diferencia refleja un patrón de consumo más restringido, donde la movilidad se concentra en momentos puntuales.

Cristian Cirigliano, taxista con 25 años de experiencia, coincidió en que la recuperación es relativa. "Se hace más horas para recaudar la misma plata, pero a su vez te sirve cada vez menos", argumentó. El problema, según describe, está en la combinación de costos en aumento como el supermercado, nafta y tarifas que no se actualizan al mismo ritmo.

Cirigliano observó que la demanda también se fragmentó según la zona de la ciudad. "En el centro hay más viajes, pero en los barrios casi nadie llama taxi", reveló. Allí predominan las aplicaciones y otros medios de transporte que compiten con el servicio tradicional.

La competencia es uno de los factores que más preocupa al sector. "Las aplicaciones nos han sacado entre el 60 y el 70 por ciento del trabajo", sostuvo Berón. Cirigliano apoyó esta visión desde otro punto. "Somos poco más de 2.000 taxis, pero hay miles de motos y autos haciendo viajes de forma ilegal", afirmó.

Ese escenario, según los trabajadores, genera una desigualdad en las condiciones de trabajo. Mientras los taxistas deben cumplir con regulaciones y costos específicos, los servicios informales operan sin esas exigencias. "Nosotros tenemos que presentar todos los requisitos", dijo Cirigliano.

El aumento de costos es otro elemento central. "Cada vez costos más altos, menos rentabilidad", resumió. Entre los gastos menciona la verificación técnica obligatoria, tasas municipales, seguros y mantenimiento del vehículo. En paralelo, muchos taxis dejan de circular por no poder afrontar reparaciones. "Ya hicimos el pedido y estamos esperando que el municipio nos consiga créditos más blandos con el Banco Provincia para poder pagarlos y cambiar las unidades", agregó Berón.

En términos personales, la situación también plantea incertidumbre sobre el futuro. "Después de 25 años arriba del taxi, me tengo que reinventar. ¿Qué hago a esta edad?", se preguntó Cirigliano. A los 53 años, con un hijo de 13 años, describe una economía familiar ajustada. "Todo lo recaudado va para mi hijo. Salidas a comer o vestimenta nueva ya no existen", señaló.

El testimonio sintetiza una preocupación extendida entre los trabajadores del sector con la pérdida de estabilidad de una actividad que históricamente permitió sostener ingresos regulares. La combinación de caída del poder adquisitivo, aumento de costos y competencia creciente redefine las condiciones del trabajo cotidiano.

En ese panorama, las políticas económicas nacionales aparecen como un factor determinante en la percepción de los trabajadores. Berón también apunta en la misma dirección. "Las decisiones del gobierno nacional vienen golpeando muchísimo al sector", advirtió. Según su visión, el impacto se traduce en menores ingresos y mayores dificultades para sostener la actividad.

El informe de la UNLP aporta un marco cuantitativo a esas percepciones. Los datos muestran que la recuperación de los viajes no alcanza para revertir la caída de la recaudación real. Más horas de trabajo permiten sostener el nivel de actividad, pero no mejoran el poder adquisitivo.

Fuente:

https://www.pagina12.com.ar/2026/04/23/la-politica-de-milei-termino-de-liquidar-al-taxista/

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