La UIA frente a Milei: de la ilusión y el apoyo a la crítica y los reclamos

03.09.2026

La visión de la entidad industrial sobre el Gobierno libertario fue deteriorándose en estos dos años y medio junto con la progresiva caída del sector.

La visión que la Unión Industrial Argentina ha tenido del gobierno de Javier Milei no fue siempre la misma. Si comenzó con un apoyo explícito frente a la ilusión de la estabilización económica, el tiempo hizo que predominasen las críticas y los reclamos, como sucedió en el discurso del Día de la Industria de hoy. Un deterioro que, como no podía ser de otra forma, se dio en paralelo a la caída cada vez más profunda del sector.

"La industria la está pasando mal", admitió Martín Rappallini, presidente de la UIA, en declaraciones a la prensa luego de su discurso en el Día de la Industria, que tuvo lugar en la planta del Laboratorio Elea, en el partido bonaerense de Malvinas Argentinas.

Antes, en su discurso oficial, Rappallini había sido marcadamente crítico para con la situación actual y el gobierno mileísta. "La estabilización es fundamental para la Argentina. Pero la economía no puede medirse solamente por la evolución de la inflación. Tenemos que mirar la actividad. Hoy hay sectores muy golpeados, empresas trabajando por debajo de su capacidad".

"La microeconomía también construye la macroeconomía. Cuando cae la actividad, se pierde empleo, se debilita el consumo y se destruye tejido empresario y capacidad productiva. Y cuando ese proceso se prolonga, termina afectando también la inversión, la recaudación y la propia estabilidad macroeconómica", agregó el dirigente industrial, e incluso precisó que en los últimos tres años la industria perdió 90.000 puestos de trabajo formal. 

Evidentemente, el factor institucional lleva a que no haya una ruptura absoluta. El propio Rappallini tiene una trayectoria empresarial más ligada a la línea interna de la UIA que representa a las pymes mercadointernistas (que tradicionalmente compite mediante la lista Industriales). Pero asumió su cargo en 2025 mediante una lista de unidad, por lo que también tiene el pleno aval de la línea interna que representa a las grandes empresas de perfil más bien exportador como Techint (que tradicionalmente compite mediante la lista Celeste y Blanca), las cuales tienen más espalda para respaldar las reformas de largo plazo incluso si inducen una recesión, y están menos preocupadas por el emporamiento del bolsillo local.

En ese sentido, lo que reclamó hoy la UIA es la "construcción de un puente" para "atravesar con éxito la transición económica de la estabilización hacia el crecimiento". Es decir, el apoyo al proyecto económico sigue en última instancia. Sin embargo, ahora se piden medidas concretas para afrontar lo que ya no se oculta como un panorama de crisis total en el sector.

Apoyo y expectativas

Hace dos años, en el Día de la Industria de 2024, el tono de la entidad era otro. En esa ocasión, el entonces presidente de la UIA, Daniel Funes de Rioja, mostraba no solo la banca directa de la entidad al Gobierno sino, sobre todo, la fuerte expectativa que tenía el sector.

"No podemos más que valorar el esfuerzo por establecer las condiciones macroeconómicas, pues la inflación, la estabilidad el déficit fiscal y la imprevisibilidad no son un buen dato para nadie", destacó Funes de Rioja.

Aun así, ya en aquel momento empezaban a traslucirse los primeros resquemores, ya que Funes de Rioja agregó: "Ahora bien, confiamos en que el ordenamiento de la macro conduzca también a poner énfasis en la micro, ya que una no puede existir sin la otra", mientras que pidió "la simplificación de la carga administrativa" y "la reducción de la presión fiscal".

Sea como fuere, la ilusión predominaba y los signos negativos se atribuían a cuestiones históricas, no a la propia motosierra y depresión salarial inducidos por Milei. Un hecho que llama la atención si se considera que, a esa altura del año, la industria acumulaba un 12,8% de caída, producto del ajuste de shock inicial del Gobierno, mientras el tipo de cambio ya mostraba preocupantes signos de atraso.

Sin embargo, ese mismo día la relación política entre el Presidente y la UIA dio un paso más hacia el distanciamiento, ya que el propio mandatario habló en ese acto luego de Funes y lanzó varios puntapiés directos a todo el sector. Afirmó que "la industria quedó subordinada a la sobreprotección del Estado", señaló que ese fue "uno de los orígenes de nuestras crisis económicas" e incluso llegó a decir, cara a cara con los empresarios fabriles, que"para proteger a la industria, se le robó al campo, afectando nuestro potencial exportador".

La profundización de la crisis, las críticas y los reclamos

Poco después de lo que fue poco menos que una burla de parte del jefe de Estado, la UIA comenzó a mostrar un tono abiertamente más crítico para con el Gobierno. En noviembre de 2024, durante la Conferencia Anual de la entidad, Funes de Rioja ironizó sobre el faltazo de Milei y Luis Caputo al señalar que no había un "vaciamiento" del encuentro por estar "plenos de representación empresaria".

En esa jornada, Rappallini mostró que también comenzaba a pesar la preocupación por la desregulación sin miramientos y la apertura comercial. "Los industriales no pedimos protección, queremos igualdad de condiciones para poder competir", cuestionó al respecto.

Luego, en el Día de la Industria 2025, el propio Rappallini, ya como presidente de la entidad, le reclamó al Gobierno "tener una política industrial" y presentó un decálogo con los que debían ser sus principales puntos.

Para ese momento parecía que lo peor ya había pasado, dado que la industria acumulaba el crecimiento constante del primer semestre del año. Así y todo, la UIA manifestó ese día su "preocupación en el corto plazo por tres cuestiones centrales", y subrayó la "falta de recuperación de amplios sectores de la industria", los altos "niveles de tasas de interés" y "la velocidad en la apertura económica sin resolver antes las distorsiones estructurales".

En otras palabras, la entidad pasó a entender que la estabilización por sí misma no alcanza, y admitió no solo la falta de un plan oficial para el sector, sino que las propias acciones del Gobierno perjudican al sector.

Esto se hizo evidente durante los últimos meses. En marzo, la UIA le respondió directamente a Milei por sus críticas a los empresarios durante la Argentina Week en Nueva York, que calificó en un comunicado como un "agravio injusto". En mayo, pidió abiertamente un "RIGI industrial", un cuestionamiento indirecto al RIGI vigente por "desnivelar la cancha".

En junio, ya caída de la actividad sectorial y la crisis del bolsillo se hizo inocultable para la entidad, por lo que Rappallini pidió "motivar el consumo y generar condiciones para que haya crédito, para que todos los sectores que están rezagados vuelvan a reactivarse".

El derrotero no es casual, sino que se da en el contexto de la progresiva profundización de la caída del sector. Según IERAL, acumula un 4,1% de desplome entre noviembre de 2023 y abril de 2026, una cifra que se agrava quitando la suba de la energía y que alcanza dos dígitos en rubros como el automotriz, el textil o los bienes de capital.

Aunque los últimos datos oficiales son de junio, Diego Coatz, titular de la consultora I+D y exdirector Ejecutivo de la UIA, alerta a El Destape que, en julio, la actividad sectorial "va a estar igual o apenas abajo" frente a un pésimo mismo mes del año anterior, y agregó que "la tendencia es al estancamiento". Así, mientras la el sector cayó en 10 de los últimos 12 meses, ya son 97.000 los puestos de trabajo sectoriales perdidos desde la asunción de Javier Milei.

Fuente:

https://www.eldestapeweb.com/economia/uia-frente-milei-ilusion-apoyo-critica-reclamos-202692224825

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