La vida útil de Milei y el campo minado que lleva a un nuevo salvataje

27.09.2026

Crónica de cómo Trump humilló al presidente argentino y lo usó para negociar con el Reino Unido. Riesgo país a 600: los fondos de inversión ven al gobierno sin apoyo y aceleran. Récord negativo de Inversión Extranjera Directa: pese al RIGI, Milei tiene el peor índice de los últimos 23 años. Bessent ¿se prepara para salvarlo otra vez?

Por Diego Genoud 

Si no estuviera enfermo de fatal arrogancia, Javier Milei podría caer en la conclusión de que lo usaron. La asamblea de la ONU demostró que Donald Trump no cambió de postura con respecto a la soberanía de las islas Malvinas. Al contrario: se reunió con el premier británico, Andy Burnham, por más tiempo del que tenía previsto y destacó la buena sintonía con el laborista. Mientras Milei se entregaba a una accidentada entrevista con Bloomberg, el Reino Unido se preparaba para desplegar un Airbus Voyager de la Royal Air Force (RAF) para apoyar a Arabia Saudita, el aliado incondicional de Estados Unidos, en la defensa contra los hutíes.

Milei puede decir que no fue el único. También Daniel Hadad, el precandidato a presidente que espera a noviembre para saber si se lanza, quedó de momento desautorizado. En diciembre pasado, el dueño de Infobae fue el primero en anunciar las gestiones "muy silenciosas" de Estados Unidos para "acercar posiciones" en el tema Malvinas. Hasta hace dos semanas, Hadad sostenía que el "acuerdo de convivencia" con Gran Bretaña iba a empezar en 2027. ¿Todavía puede pasar? La asamblea de la ONU, coinciden en Cancillería, alejó bastante esa posibilidad. Lo escribió el miércoles pasado en La Nación el ex jefe del Estado Mayor Conjunto Juan Martin Paleo: "La política exterior argentina debe saber distinguir una ventana de oportunidad de una ilusión estratégica".

La versión de que Trump iba a apoyar a Milei frente al Reino Unido surgió de un informe del Pentágono que difundió la agencia Reuters en abril. Pero fue desmentida enseguida por Marco Rubio: "La gente se está exaltando demasiado por un correo electrónico", dijo el secretario de Estado. En agosto pasado, la hipótesis volvió a tomar fuerza en el diario conservador britanico The Telegraph, que volvió a citar al Departamento de Defensa. ¿El Pentágono usó a Milei para negociar con los ingleses y callar las quejas inconducentes de Trump ante un aliado histórico? ¿Los que propagaron la versión fueron un instrumento para los intereses permanentes de Washington? Es lo que piensan especialistas que conocen el tema en profundidad desde el tiempo en que Milei atajaba en Chacarita.

El presidente argentino no quiere compararse con Leopoldo Galtieri, pero su caso tiene similitudes. Cuando estaba en un callejón sin salida, el dictador Galtieri creyó que podía cobrar los servicios que los militares argentinos le habían brindado a Estados Unidos en Nicaragua en una misión comandada por el coronel José "Balita" Riveiro. A partir de los acuerdos de Roberto Viola y Galtieri con el gobierno de Ronald Reagan, Riveiro -que había sido jefe de Inteligencia del Ejército en Mendoza y Bahía Blanca durante la dictadura- fue el principal asesor y entrenador de los grupos de tareas que operaron con financiamiento de la CIA para desestabilizar al gobierno sandinista entre 1980 y 1985. Reagan lo agradeció, pero ni siquiera pensó en romper con Margaret Thatcher.

En Nueva York, Milei no pudo reunirse con Trump. Ni siquiera sentarse con Rubio. En cambio, tuvo que ver como el presidente de Estados Unidos posaba sonriente con la venezolana Delcy Rodriguez. Trump estaba concentrado en la primera visita de Xi Jinping en más de una década, escenificación del fracaso ruidoso de la guerra arancelaria que él mismo había lanzado en abril 2025. La última vez que un presidente estadounidense había esperado con alfombra roja a un líder extranjero en la Base Conjunta Andrews había sido en 1962, cuando John F. Kennedy recibió al premier británico Harold Macmillan. Kennedy esperaba a un aliado, Trump a un adversario que aprendió a domesticarlo.

Al margen de la cumbre entre gigantes, Trump exhibió entre sus movimientos estratégicos la prioridad que otorga al Reino Unido en el concierto global de naciones y a Venezuela en su patio trasero. Milei agotó su cuarto de hora y puede perder más protagonismo si la preocupación que los funcionarios de Lula mostraron por Bolsonaro en Nueva York se confirma en las elecciones de octubre.

La reunión más importante del ex panelista fue con Benjamin Netanyahu, el arma de doble filo que Milei tiene como aliado. El jefe del Likud no se pronunció sobre el reclamo argentino en Malvinas ni anunció ninguna medida de su gobierno contra Navitas Petroleum, la compañía israelí que tiene el 65% de las acciones del proyecto para llevarse el petróleo de las islas. Es de suponer que Milei le planteó a Netanyahu el tema de la cadena nacional que protagonizó 20 días atrás. Pero resultados no se vieron.

La intrascendencia de Milei en la ONU y su fallido acercamiento a Trump puede desatar pases de factura dentro del gobierno. Mientras algunos extrañan las efectividades conducentes del ex canciller Gerardo Werthein, otros denuncian la pólvora mojada de Leonardo Scaturicce, el lobbysta amigo de Santiago Caputo. ¿Y el canciller Pablo Quirno? Sigue en la práctica como mano derecha de Luis Caputo y festeja el anuncio de inversiones por 7 mil millones de dólares para Vaca Muerta y la minería, que todavía no está aprobado y no sé sabe cuándo llegará.

La amarga recepción a Milei en Nueva York coincidió con una semana de indicadores económicos que destrozó el relato liberatario. Los mejores 18 meses de la historia vienen con delay. La brutal caída de la actividad económica en julio y el aumento de la pobreza en el segundo semestre se suman a los datos negativos de empleo, inversión y consumo. Todo detona el respaldo social a La Libertada Avanza, pero nada le duele tanto a Milei y Caputo como la escalada del riesgo país, que subió casi 85 puntos en una semana, desde el viernes 19 (524) al viernes 24 (609).

El ex empleado de Eduardo Eurnekian le echó la culpa a la visita de Axel Kicillof, pero entre las razones de la suba se destaca la fragilidad del experimento libertario. "En el plano local, el mercado está incorporando más precisamente los riesgos electorales. La debilidad de Argentina comenzó a verse antes del aumento en la tasa que decidió la Reserva Federal. La semana anterior al viaje de Milei hubo encuestas muy desfavorables para el gobierno y esta semana no hubo indicaciones incrementales sobre el potencial apoyo financiero del Tesoro de Estados Unidos a la Argentina", dice desde Nueva York Sebastian Vargas, estratega de mercados emergentes de Seaport Global. Septiembre fue un mes malo para algunos países de Latinoamérica porque los fondos de alto rendimiento buscan recortar riesgo en países como Argentina, Ecuador y El Salvador. Pero en la última semana nadie sufrió tanto como la Argentina libertaria.

Aunque dijo en The Economic Club que tiene una bazooka de reservas por el equivalente a 75 mil millones de dólares, Milei no convenció a los grandes fondos de inversión. En Wall Street advierten lo mismo que los economistas locales: mientras la compra de dólares por parte de particulares acelera, el Banco Central dejó de comprar reservas como lo hizo en los primeros 7 meses del año. "Pasó de 100 millones de dólares por día en promedio en julio a 30 millones en agosto y septiembre y la última semana compró menos de 10 millones de dólares por día. El viernes la placa del Banco Central mostró que directamente no intervino. El mercado se pregunta: si dejaste de comprar ahora ¿qué va a pasar en 2027? y esa duda se traduce en venta de bonos", dice Matías Rajnerman, el jefe de Macroeconomía del Banco Provincia.

Un importante ex funcionario que estuvo en Nueva York la última semana está convencido: dice que el Tesoro va a volver a salvar a Milei si la inestabilidad crece otra vez camino a las elecciones. Milei necesita un dictamen de Michel Kaplan, el subsecretario del Tesoro para Asuntos Hemisféricos que funciona como interlocutor directo de Luis Caputo. Aunque está casado con una argentina de simpatías libertarias, Kaplan pertenece al Deep State que Trump cuestiona en forma recurrente y puede dudar en volver a ayudar a Milei, pero arriba suyo está Bessent, que puede activar el swap sin dictamen. Quienes conocen la dinámica sostienen que hoy la orden de Trump es sostener a Milei incluso después de una eventual derrota republicana en las dos cámaras. Lo mismo dicen en el gobierno argentino. Pero si Trump pierde las elecciones, todo puede ser insuficiente. Los argentinos con vínculos con Wall Street que minimizan el impacto local de una derrota republicana suelen ser contratados por empresarios que están en el selecto grupo de ganadores del modelo Milei.  

Por las dudas, Jose Luis Manzano volvió a dar muestras de su plasticidad en la reunión con Kicillof en Nueva York. Apenas unas semanas después de participar junto a Javier Negre, dueño de La Derecha Diario, del raid por Venezuela y Colombia que reveló El Destape, Manzano sugiere que el poder permanente no ata su suerte al experimento libertario ni a la sobrevida de Milei. Ni Trump, ni los fondos de inversión ni los ganadores del modelo.

Milei menciona como parte de sus fortalezas el récord de exportaciones que tendrá la Argentina este año. Pero omite un dato que mencionó el consultor financiero Fernando Marull el jueves último: desde que asumió La Libertad Avanza y pese al festival de RIGIs, la Inversión Extranjera Directa dio negativa en 1200 millones de dólares. Aunque entraron dólares de inversores extranjeros, el saldo negativo se debe a que las multinacionales se van y salen los dólares de empresarios argentinos. Como parte de su expansión imparable, Manzano compró las estaciones de Raizen, Marcelo Mindlin se quedó con Loma Negra, las familias del Galicia compraron las acciones del HSBC, Miguel Galuccio incorporó a Vista los activos de Petronas y Pluspetrol se quedó con los activos de Exxon. Según Marull, el fenómeno -que el "kirchnerismo siempre crítica" (y sería escandaloso bajo un gobierno peronista)- "no es tan malo". En todos los casos se repite la misma conducta: las multinacionales cobran y se llevan los dólares: no reinvierten en la Argentina de Milei. Por default, el ex panelista se convierte en el nacionalista menos pensado. La salvedad es que, tal como consignó El Destape tras la compra de Metrogas, muchos de los empresarios locales tienen el apoyo de fondos de inversión del exterior que prefieren no aparecer en primer plano. 

Ideologías al margen, al día siguiente del gráfico que difundió Marull, el saldo negativo se agravó. Los datos que publicó el Banco Central en su informe sobre "Mercado de Cambios" mostraron que el viernes último salieron 700 millones de dólares más y la cuenta negativa de Inversión Extranjera Directa escaló a 1900 millones de dólares desde que Milei aterrizó en Casa Rosada. La cifra no incluye el giro de utilidades y dividendos a casas matrices.

El informe de la Gerencia de Estudios del Provincia que se adjunta en esta nota muestra que, en materia de IED, los datos de la extrema derecha son los peores de las últimas dos décadas. Desde 2003, el gobierno de Milei logró un récord negativo: es el único que tiene salida neta de capitales. El gráfico desmiente el relato libertario y confirma que el ajuste más grande de la humanidad no da garantías suficientes para la inversión. "Hay un cambio de tendencia global, porque el aumento de la competencia china y asiática está desalentando la inversión externa, pero ningún país de la región tiene los números de Argentina: todos tienen moderación de las entradas, ninguno salida neta", dice Rajnerman. Milei no empezó la tendencia pero tampoco la mitigó: al contrario, la profundizó. Los datos del Central no especifican a qué se debe la nueva salida por 700 millones de dólares pero se trata de capitales extranjeros que se van.

En Nueva York, el presidente dijo "estar armado hasta los dientes" para enfrentar el riesgo kuka. El problema es que parece desarmado frente a las consecuencias de un programa explosivo, el que él mismo lleva adelante. 

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