Líder mundial en minería e informalidad récord: advertencias del modelo peruano

Perú cuenta con inflación baja y enormes reservas en el Banco Central, pero la informalidad laboral llega al 75 por ciento.
Por Javier Lewkowicz
En marzo del año pasado, el ministro de Economía, Luis Caputo, decía que gracias a la gestión del gobierno de Javier Milei, "ahora la Argentina se parece a un país normal, como por ejemplo, a Perú. En Perú cambian de presidente, no te digo cada cinco minutos pero cada año, y no afecta la macroeconomía". Perú es uno de los faros del modelo libertario-neoliberal: una economía exportadora de minerales, con inflación muy baja y enormes reservas en el Banco Central, pero con niveles de informalidad que llegan al 75 por ciento.
En el último tiempo se instaló un debate alrededor del rumbo al que parece apuntar el modelo libertario: una economía traccionada por minería, petróleo y gas y los principales cultivos agropecuarios y que el resto se adapte (o no) a condiciones muy duras para la actividad productiva y en particular para la industria, que es el principal generador de empleo de calidad del país.
Esto no sólo está en la cabeza de Javier Milei, Federico Sturzenegger y Luis Caputo, sino que, más allá de los nombres, es el proyecto de país al que parece apuntar una buena parte del establishment.
Crisis política y estabilidad macro
Perú atravesó en los últimos años numerosas y muy graves crisis políticas y, por ejemplo, hace 20 años que el banco central es dirigido por la misma persona, el economista Julio Velarde.
La economía peruana cerró el año pasado con una inflación de 1,51% anual, la menor tasa anual en ocho años. Se trata de una de las inflaciones más bajas de Latinoamérica. Esto convive con que en los últimos cinco años, Perú atravesó una de las etapas de mayor inestabilidad política de su historia reciente. Entre 2018 y 2025, llegó a tener ocho presidentes distintos, luego de destituciones, intentos de impeachment, protestas masivas, denuncias de corrupción y una fuerte confrontación entre el Poder Ejecutivo y el Congreso.
Detrás del modelo económico peruano está en primer lugar su posición de potencia minera mundial. Perú ocupa el segundo puesto del mundo en la producción de plata y cobre; el tercero en zinc y estaño; el cuarto en plomo y molibdeno; y el sexto en oro.
En 2025, las exportaciones mineras de Perú alcanzaron aproximadamente 62.800 millones de dólares. En tanto, las reservas internacionales del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) rondan actualmente los 95.000 a 101.000 millones de dólares, según la medición y la fecha tomada. Su proporción de reservas internacionales en relación con el tamaño de su economía está entre las más altas de la región.
Pauperización social
Recientemente, Oscar Ugarteche, prestigioso economista peruano, publicó un artículo en la revista Realidad Económica titulado "El modelo peruano" en donde analiza los costos del esquema económico en dicho país, con valiosas advertencias para la Argentina.
Ugarteche es Profesor e Investigador Titular del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de México. En su carrera se ha desempeñado como consultor para el Banco Mundial, la (UNCTAD), Naciones Unidas, la CEPAL, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y OXFAM.
"En los últimos treinta años, ha dejado de importar quién gana las elecciones, la política siempre es la misma. El péndulo peruano terminó en 1992. El acuerdo social fue que es mejor no tener inflación alta a tenerla y que es preferible tener estabilidad cambiaria. El resultado ha sido la emigración de 4,5 millones de peruanos y el ingreso por remesas a la balanza de pagos por un equivalente al 1,8% del PIB que mantiene una tendencia creciente", explica Ugarteche.
En Perú, el 75,7% de la fuerza laboral se desempeña en empleos informales, 25 o 30 puntos más que en países latinoamericanos comparables en términos de PIB per cápita, como Colombia o Ecuador. Según datos del Banco Mundial, Perú está entre los países con la peor calidad de empleo en la región. Cerca del 70% de los mayores de 65 no recibe nada en términos de jubilación.
De acuerdo a la OCDE, la informalidad es la característica distintiva del mercado laboral peruano. "Estos niveles de informalidad limitan el acceso a empleos productivos y de alta calidad, a la protección social y al desarrollo de habilidades, y obstaculizan la movilidad social entre generaciones", dice la OCDE.
"Fragmentación social"
En diálogo con Página/12, Ugarteche consideró que "en el modelo peruano, la neoliberalización de las conciencias es el fin último para que a nadie se le ocurra pensar siquiera en formas de intervención pública, impuestos progresivos, gasto público social, control de precios, como una manera de mejorar las condiciones de vida de la población. El éxito es la fragmentación social, la pérdida del interés social en la política y la separación de las dinámicas política y económica, donde el control remoto funciona sin que interese quién es el presidente o el ministro de Economía. El control remoto del funcionamiento del Estado se logra a través de la destrucción de los partidos y de los sindicatos".
La Argentina arrastra muchos años de estancamiento y frustraciones económicas. La salida "a la peruana" podría implicar la resolución del conflicto macroeconómico a costa de la pauperización del tejido social.
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