Los alimentos vuelven a presionar y ponen en duda la baja de la inflación en septiembre

Tras el 1,7% de agosto, las subas en alimentos y tarifas podrían llevar nuevamente el IPC al 2%, mientras el Gobierno espera una desaceleración más profunda.
La desaceleración de la inflación que mostró agosto enfrenta en septiembre una prueba en los precios de los alimentos, que volvieron a registrar aumentos por encima del promedio general en distintas mediciones privadas y podrían llevar el Índice de Precios al Consumidor (IPC) nuevamente a la zona del 2%. El dato adquiere relevancia porque el Gobierno busca consolidar una trayectoria descendente que permita perforar progresivamente los niveles actuales, mientras que los relevamientos disponibles muestran que todavía persisten aumentos en productos de consumo cotidiano y en servicios regulados.
El INDEC informó que el IPC registró una suba del 1,7% en agosto respecto de julio, el menor incremento mensual en 14 meses. El resultado representó además una desaceleración frente al 2,1% de julio y fue utilizado por el Gobierno como referencia para sostener que el proceso de desinflación continúa.
El escenario que empiezan a mostrar los relevamientos de septiembre, sin embargo, introduce un cambio en esa secuencia. Las mediciones correspondientes a la tercera semana del mes registraron nuevas subas en alimentos y bebidas, con incrementos particularmente concentrados en verduras, carnes, lácteos, bebidas y panificados. La presión se suma a los ajustes de tarifas previstos para septiembre, que también aportan al índice general y reducen el margen para una nueva baja del IPC.
Verduras y carnes vuelven a empujar
Uno de los relevamientos que refleja esta dinámica es el de Analytica, que registró una suba del 0,7% en alimentos durante la tercera semana de septiembre y un incremento promedio del 2,7% en las últimas cuatro semanas. Dentro de ese conjunto, las verduras acumularon una variación del 12,6% y las frutas del 4,3%, mientras que carnes y derivados aumentaron 0,9% y aceites, grasas y mantecas lo hicieron 0,6%.
La importancia de estos movimientos no está solamente en la variación de cada producto, sino también en el peso que tienen los alimentos dentro del consumo de los hogares y en la posibilidad de que los aumentos acumulados terminen trasladándose al indicador general. Sobre esa base, Analytica proyectó que el IPC de septiembre podría ubicarse en torno al 2%.
LCG también detectó una aceleración en alimentos y bebidas. Según su relevamiento, el rubro aumentó 0,6% durante la tercera semana de septiembre y acumuló una variación promedio del 1,8% en las últimas cuatro semanas, 0,3 puntos porcentuales por encima de la medición anterior. En este caso, las mayores subas semanales estuvieron concentradas en verduras, con un 2,3%, carnes, con un 1,1%, bebidas, con un 0,8%, y panificados, con un 0,7%. El dato sobre bebidas resulta particularmente relevante porque, según LCG, ese componente había explicado por sí solo el 70% de la inflación de alimentos durante el último mes, con un aumento acumulado del 9,3%.
La medición de Econviews mostró, por su parte, una variación promedio del 1,1% durante la tercera semana para una canasta de alimentos y bebidas en supermercados. La consultora señaló que "esta semana se destacaron subas en carnes y derivados (+1,1%) y lácteos (1,2%)", mientras que el acumulado de las últimas semanas se ubicó en 0,7%.
El comportamiento de los alimentos marca así una diferencia respecto de la lectura que surge de observar solamente el dato general de agosto. Mientras el IPC logró bajar hasta 1,7%, algunos de los productos que tienen una presencia cotidiana en el consumo de los hogares continúan registrando incrementos que, de sostenerse, pueden dificultar una nueva reducción del índice.
La presión no queda en el super
A los alimentos se suma otro componente que puede impedir que septiembre repita el resultado de agosto: los servicios regulados y los ajustes tarifarios. La consultora Eco Go advirtió que durante este mes "el IPC contará con un menor aporte desinflacionario de los estacionales y enfrentará nuevos ajustes de tarifas". Entre los aumentos señalados aparecen la electricidad, con una suba del 4,2%, el gas, con 1,4%, los colectivos, con 4,1%, y los trenes metropolitanos, con 8%.
La combinación de ambos factores genera una presión diferente de la que se observó en agosto. El dato de ese mes estuvo acompañado por una dinámica más favorable en algunos componentes estacionales, mientras que en septiembre parte de ese efecto pierde fuerza y aparecen incrementos regulados que se incorporan al índice.
Esto no significa que todos los precios estén aumentando al mismo ritmo ni que el IPC necesariamente vaya a registrar un 2%. Los relevamientos privados son mediciones parciales realizadas sobre distintas canastas y metodologías, mientras que el dato oficial del INDEC se conocerá posteriormente y contempla el conjunto de bienes y servicios incluidos en el IPC nacional. Lo que sí muestran las mediciones disponibles es una presión mayor en algunos rubros que podría limitar la desaceleración mensual.
El propio Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que publica el Banco Central debe leerse como una encuesta de pronósticos y no como una proyección elaborada por la autoridad monetaria. El BCRA aclara que las estimaciones corresponden a consultoras, centros de investigación y entidades financieras participantes. En la edición de agosto participaron 47 actores, entre ellos 35 consultoras y centros de investigación locales e internacionales y 12 entidades financieras. (BCRA)
El comportamiento de septiembre también pone en discusión la diferencia entre la trayectoria esperada por el Gobierno y la que proyectan los analistas privados. El secretario de Finanzas, Federico Furiase, planteó después de conocerse el dato de agosto que la inflación ya había dejado atrás el nivel del 2% mensual y que se encontraba dentro de una franja de entre 1,5% y 2%. En una entrevista televisiva reconoció: "Yo soy bastante más optimista, el año que viene y en los próximos meses podemos romper el piso. El del 2% ya se rompió; ahora estamos en la zona entre 1,5% y 2%, pero acá lo importante es la secuencia de la película".
El funcionario vinculó esa trayectoria con el mantenimiento del esquema fiscal y monetario. "Hay que estar tranquilos, que manteniendo el orden fiscal y monetario, es cuestión de tiempo que la inflación va a converger a niveles internacionales", afirmó en la misma entrevista. Lo mismo que viene argumentado el Gobierno desde que asumió.
Fuente y foto:
https://www.eldestapeweb.com/economia/alimentos-vuelven-presionar-ponen-duda-baja-inflacion-septiembre-202692312135
