Los dramas del comercio

13.06.2026

La actividad comercial está experimentando en carne propia lo que significaba aquello del crecimiento económico sin dinero que pregonaba Javier Milei. El PIB sube, pero en los negocios la mayoría ni se entera.

Por David Cufré   

Las ventas minoristas caen hace 13 meses de manera ininterrumpida. Incluso bajan los despachos de productos básicos, como alimentos y bebidas, un -3,7 por ciento acumulado entre enero y mayo en comparación con el mismo período de 2025. En bazar y decoración el derrumbe de las ventas es del -12,3 por ciento. Perfumería cae -5,6, textiles y calzados, -5,5. Otros rubros como ferreterías o farmacias anotan leves repuntes que no alcanzan a compensar la pérdida sufrida desde el inicio del actual gobierno.

Mientras tanto, las ganancias de petroleras, mineras, los agronegocios y la renta financiera hacen que la economía en su conjunto apunte para arriba. Son rubros que disfrutan del crecimiento, en tanto que la parte del "sin dinero" queda para casi todos los demás.

Desde que gobierna Milei, las ventas minoristas cayeron -10 por ciento en 2024, subieron 2,5 en 2025 y acumulan una baja del -3,1 por ciento entre enero y mayo de este año. Desde mayo del año pasado, las variaciones interanuales fueron negativas todos los meses, según el registro de la Cámara de la Mediana Empresa (CAME). Es una situación difícil de aguantar para cada vez más comercios.

Los locales cerrados aumentaron 30,1 por ciento interanual en el bimestre marzo-abril respecto del mismo período de 2025 en las principales avenidas porteñas, según la Cámara de Comercio.

Las convocatorias de acreedores, los cheques rechazados y las presentaciones de Procedimientos Preventivos de Crisis también suben y anticipan un panorama de agudización de los cierres en los próximos meses si la situación no mejora.

"Este es un programa económico sin ningún incentivo para la inversión ni el consumo", advierte Salvador Femenia, secretario de prensa de CAME, haciendo referencia a los aspectos más negativos del plan libertario para el comercio minorista.

"Los márgenes de ganancia se ajustaron a niveles mínimos. El margen bruto del comercio se ubica en promedio entre 15 y 18 por ciento, que es un nivel no compatible con una quita de 5 puntos por Ingresos Brutos y otra de 2 puntos por tasas municipales, más las tarifas que no dejan de aumentar, los alquileres, los sueldos. La cuenta no termina cerrando para muchos negocios", señala el directivo de CAME.

"Me llegan cada vez más casos de comerciantes que están poniendo de la suya para bancar el local, esperando que repunte o porque tienen segmentos de mercado que no quieren resignar, pero es muy difícil", agrega.

Entre las estrategias de supervivencia, la postergación del pago de impuestos y las ventas sin declarar, para no pagar IVA y otros tributos, son moneda corriente. Las ventas en efectivo permiten a los comerciantes ofrecer descuentos y captar más clientes, a costa de las arcas públicas.

E-commerce

La respuesta del Gobierno frente a la dura realidad del comercio minorista es negar que exista una caída del consumo. Milei y Caputo sostienen que en realidad hay un desplazamiento de operaciones hacia el comercio electrónico y que los comerciantes deberán adaptarse a los desafíos que impone el mercado.

Sin embargo, los datos desmienten al Presidente y al ministro. El comercio online representa apenas el 8 por ciento en el total de sectores y es el 9 por ciento de la facturación de los supermercados. Es decir, el crecimiento explosivo que efectivamente registra el e-commerce, producto del desarrollo de plataformas y tecnologías, no mueve el amperímetro en el volumen total de ventas.

"Hace tres años el comercio electrónico representaba solo el 3 por ciento de la facturación de las cadenas de supermercados. Desde entonces subió muchísimo, porque ahora es el 9 por ciento, pero eso no compensa la caída general de ventas, que alcanzó al 4 por ciento entre enero y abril de este año y fue del 9 por ciento en el total de transacciones de los supermercados en 2025, incluidas las del comercio online″, explica Walter Vargas, director comercial de la consultora NielsenIQ.

En términos de empleo ocurre lo mismo. La Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) estima que entre el 8 y el 10 por ciento de la nómina de empleados de las empresas asociadas a la institución se desempeña en el área de e-commerce. "Esa suba no compensa la pérdida de puestos en el resto de las actividades de las cadenas o comercios", indica Vargas.

Hay impactos positivos indirectos en el área de logística, con la instalación de centros de acopio y distribución, aclara Gustavo Sambucetti, director de CACE. Pero coincide en el diagnóstico de que el comercio electrónico no escapa a la marcha general de la economía, más allá de su expansión en detrimento de otros canales de venta.

"En mercados desarrollados como Europa o Estados Unidos el comercio electrónico representa entre el 20 y el 22 por ciento de la facturación, En Asia es mucho más, llega al 50 por ciento, por lo cual aquí tenemos mucho camino por recorrer, pero lo esencial es que el consumo suba en conjunto", señala el directivo de CACE.

"Del comercio electrónico, lo que más crece son las aplicaciones de delivery", agrega Vargas.

Consumo

Las perspectivas no son buenas para el consumo masivo. De acuerdo a la encuesta de CAME entre los comercios, pasaron a ser minoría los que esperan una recuperación. Hace un año, en mayo del 2025, el 49,2 por ciento era optimista, contra el 9,2 que anticipaba mayores caídas. Ahora es al revés: solo el 6,7 por ciento espera mejoras, frente al 45,1 por ciento que dice que la situación será todavía peor dentro de un año.

"La reforma laboral más al blanqueo laboral, que se reglamentó esta semana, son herramientas que nos parecen válidas porque despejan incertidumbres sobre despidos y juicios laborales. Pero sin un marco de ventas que permita tomar empleados, no se van a tomar. Por más blanqueo que haya. Cuando se reactive habrá mejores condiciones para contratar trabajadores, pero primero se tiene reactivar", insiste Femenia.

"En primer semestre viene muy flojo. Suponemos que en el segundo puede haber un ligero crecimiento, pero lejos de los dos dígitos", concluye Vargas, de NielsenIQ.

Fuente:

P12

Share