Los ex Clarin detrás de la “desinversión” que garantiza la fusión Telecom-Telefónica

15.10.2026

El holding que lidera Magnetto cumple las cómodas condiciones que Milei le puso para concentrar las telecomunicaciones. Vende parte de sus clientes por 450 millones de dólares a un grupo empresario integrado por un ex accionista de Clarín, un ex directivo de Cablevisión y un ex CEO de Telecom.


Por ARI LIJALAD 

El Grupo Clarín avanza en la fusión Telecom-Telefónica y, para cumplir el condicionamiento de desinversión a todas luces menor que le impuso el gobierno de Javier Milei para autorizarle el monopolio de las telecomunicaciones, cobrará 450 millones de dólares por venderle a Metrotel parte de sus clientes y redes. Los participantes de la operación indican que Clarín está de ambos lados de la mesa que simula esta negociación: la empresa que se queda con lo que se desprende el holding manejado por Héctor Magnetto es propiedad de un accionista histórico de Clarín y de un ex directivo de Cablevisión y su CEO tenía el mismo cargo en Telecom.

La información consta en un documento que envió Telecom a la Comisión Nacional de Valores (CNV). Dice que el Tribunal de Defensa de la Competencia (TDC) aprobó a la empresa Metrotel como la depositaria de los clientes de los que se tienen que desprender para parecer que no son un monopolio, uno de los condicionamientos para autorizar la fusión Telecom-Telefónica. Y que, ante esto, el Grupo Clarín aceptó la oferta de Metrotel y avanzarán para concretar la maniobra que derive en la fusión que concentrará de hecho las telecomunicaciones. Según los documentos presentados a la CNV, Metrotel se quedará con 6 millones de clientes y derechos de uso de espectro radioeléctrico y de cierta infraestructura física de fibra óptica a cambio de 450 millones de dólares más IVA. 

¿De donde sacará ese dinero? La irrupción de Metrotel como el comprador que necesitaba Clarín para lograr la fusión Telecom-Telefónica fue revelada en agosto por Diego Genoud en El Destape. En su artículo, Genoud detalla que Metrotel facturó "58 millones de dólares en 2025, un contraste absoluto con los casi 6000 millones de dólares que facturó Telecom" y que "hay quienes afirman que directivos del grupo viajaron a Miami en busca de financiamiento para Metrotel. Como si la compañía compradora fuera en realidad la nueva adquisición de Clarín para salir del paso".

A esto hay que sumarle otro dato relevante. Hace unos días Metrotel cambió de dueños. Hasta ahora la controlaban los fondos Blackstone y Riverwood Capital. Ahora será adquirida por Nippur Fiber Holdings (NFH), que tendrá el 51% del capital, y Beacon, propiedad de Ralph Booth, que se quedará con el 49%. Todo apunta a Clarín.

Ralph Booth fue durante casi dos décadas accionista importante del Grupo Clarín. Ingresó como accionista a Clarín en 1999 a través de GS Unidos LLC, una sociedad radicada en la guarida fiscal de Delaware. En 2012 el fondo Goldman Sachs, que también había adquirido parte del Grupo Clarín en los 90, le vendió a Booth su participación. Este empresario estadounidense llegó a tener el 9% del Grupo.

En 2012, Booth le vendió sus acciones a los dueños principales de Clarín, que controlan el holding desde la sociedad GC Dominio, también inscripta en Delaware y manejada desde Trusts en Nueva York que llevan las siglas de los accionistas mayoritarios: ELHN Grupo Clarín New York Trust de Ernestina Laura Herrera de Noble; HHM Grupo Clarín New York Trust de Héctor Horacio Magnetto; The LRP New York Trust de Lucio Rafael Pagliario; y otras sociedades manejadas por José Aranda. Según El Cronista, esa operación "involucra un precio un poco mayor a los u$s 219 millones por el 74% del capital social de GS Unidos LLC". Ahora, 15 años después, Booth compra parte de su ex empresa. 

El otro accionista de Metrotel, Nippur Fiber Holdings, es de Luis María Blaquier y Sebastián Caputo. El primero, Blaquier, fue miembro del directorio de Cablevisión y fue director titular del Grupo Clarín representando al accionista GS Unidos LLC de Booth. Durante el gobierno de Mauricio Macri fue designado director del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES. Desde allí usó fondos públicos para comprar deuda de Cablevisión cuando aún tenía vínculos con la empresa, lo que le valió una denuncia del fiscal Gabriel De Vedia que la ciénaga de Comodoro Py se ocupó de hundir. De esa jugada participó también Luis Caputo, que integraba el Comité Ejecutivo del FGS como ministro de Finanzas. Ahora uno de sus parientes, Sebastián Caputo, es socio de Blaquier en la empresa que se quedará con el pedacito del Grupo Clarín.

El CEO de Metrotel es Sebastián Bardengo. Llegó en 2023, procedente de Clarín, donde fue director de Telecom, presidente de Cablevisión Holdings y directivo del Grupo Clarín. Un hombre de la casa.

En limpio: de un lado de la operación de desinversión está Clarín, del otro lado todos ex Clarín. ¿Coincidencia?

¿La gran estafa argentina?

La fusión ya es un hecho hace rato. Telecom compró Telefónica en febrero del 2025. La operación se concretó por 1.245 millones de dólares, de los cuales 1.170 millones salieron de un préstamo otorgado por el BBVA, el Deutsche Bank, London Branch y el Banco Santander y otro préstamo del ICBE que el holding deberá afrontar. En los balances de Telecom ya figuran los números de Telefónica, aunque desde la empresa aseguran que se gestiona como una unidad de negocios separada hasta la aprobación final de la fusión.

Fue una jugada rápida de Magnetto que le permitió ganarle de mano a un consorcio de empresarios ligados a Milei que querían quedarse con Telefónica encabezados por Gerardo Werthein. Es evidente que Milei prefería un grupo de medios cercano, más manejable, cosa que Clarín no es: a cada gobierno le saca algo, crece y luego lo enfrenta.

Al día de hoy el presidente mantiene un tuit fijado con el título "Clarín: la gran estafa argentina" donde afirma que, con la fusión Telecom-Telefónica, los dueños del Grupo Clarín "quieren quedarse con el 70% de las telecomunicaciones argentinas. Eso implica que tu celular, tu internet, tu teléfono, todo lo controlaría el mismo grupo económico, que por su posición dominante podría cobrarte cualquier precio porque no habría competencia".

"No vamos a dejar que eso suceda -sostiene Milei en ese mismo posteo- No vamos a dejar que sigan robándole a los argentinos. Cuando Clarín nos ataca, sepan que la razón es esta. Quieren controlar las comunicaciones de todo el país. Pero en el fondo no me están atacando a mí. Te están atacando a vos. Yo solo estoy en el medio".

Lo que hubo en el medio fue una intervención del TDC que le puso una serie de condicionamientos a la fusión. En junio pasado ese Tribunal informó que "ha resuelto imponer un conjunto amplio de condiciones que supeditan la adquisición de Telefónica Móviles Argentina por parte de Telecom, empresa del Grupo Clarín, con el objetivo de evitar que esta operación constituya la formación de un monopolio que perjudique a los usuarios y a la libre competencia".

El comunicado del TDC agregó que "estas condiciones estructurales y conductuales buscan prevenir una concentración excesiva en el mercado de las telecomunicaciones y resguardar la competencia efectiva en beneficio de los usuarios, cuestiones fundamentales para los consumidores que se veían comprometidas en las propuestas presentadas por Telecom".

Las condiciones eran:

  • Desprendimiento de casi el 50% de su cartera: Telecom debía ceder 6 millones de clientes móviles, junto con la infraestructura asociada, distribuidos estratégicamente entre el AMBA, la Región Norte y la Región Sur, a un nuevo competidor del sector de las telecomunicaciones.
  • Acceso a infraestructura: la empresa deberá garantizar a un nuevo operador acceso a su infraestructura, espectro, sistemas y condiciones de interconexión por el término de 2 años, asegurando la continuidad y calidad del servicio mientras el competidor desarrolla su propia red.
  • Devolución del espectro radioeléctrico: restitución de un total de 130 MHz, que incluye una devolución inmediata de 60 MHz a nivel nacional, devoluciones adicionales en zonas de alta concentración y la asignación del remanente al mercado secundario para su puesta a disposición de otras empresas.
  • Reestructuración en internet fija: obligación de ceder clientes a otros competidores en aquellas localidades donde la participación minorista de la resultante de la adquisición supere el 50%.

Ahora el TDC aceptó la propuesta de que la "desinversión" de Clarín pase a Metrotel. Intervinieron también el ENACOM y la Secretaría de Concentraciones Económicas que depende del ministro Caputo, pariente de uno de los que se queda con los clientes.

Con este nuevo paso, Telecom-Telefónica cederán a Metrotel lo que el TDC impuso como condicionamiento para autorizar el monopolio de las telecomunicaciones, que incluye la transferencia de esa base de clientes y derechos de uso del espectro radioeléctrico y de cierta infraestructura física de fibra óptica. Son exactamente 6.005.425 clientes, de los cuales dos tercios son del AMBA y el tercio restante de otras regiones y 211.566 clientes de internet residencial en 28 localidades.

Especialistas en derecho a la información consideraron esos condicionamientos como meras "caricias". Desde Telecom informaron a El Destape que para ellos "excesivas". Señalaron que en la mayoría de los países se redujo la cantidad de operadores en telecomunicaciones por las barreras de entrada e inversión que requiere el negocio y que la obligación de vender parte de sus abonados a otro operador no es viable por el hecho de que no hay otro que quiera y/o pueda hacer esa inversión. Telecom publicó en Clarín que "las exigencias del Tribunal superaron ampliamente la propuesta de Telecom, que había ofrecido ceder 3 millones de abonados móviles y 130 mil abonados de banda ancha fija".

Ahora concretaron la operación por 450 millones de dólares. Parece que tan excesivo e inviable no era. O que todo se arregla si del otro lado hay conocidos.

Fuente:

https://www.eldestapeweb.com/politica/fusion-telecom-telefonica-llamativo-dato-detras-millonaria-venta-aprueba-gobierno-frenar-monopolio-202610150523

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