Los jubilados, últimos en la fila

30.01.2026

La mínima alcanza al 60 por ciento de los jubilados en Argentina y la merma de ingresos es generalizada en este segmento de la población.

Desde marzo de 2024 no se actualiza el bono que reciben los jubilados para complementar los haberes mínimos. Esta porción de los ingresos pierde valor todos los meses en la medida que la inflación avanza, constituyendo una pérdida real en el poder de compra de los adultos mayores que se elude de los cálculos oficiales. En febrero, el haber mínimo será de 359.219,42 pesos y llegará a 429.219,42 con el bono.

El valor de la Canasta Básica (CB) que define el umbral de pobreza en Argentina supera al monto de la jubilación mínima con bono, ya que, suponiendo una inflación en los niveles de los últimos meses, la CB rondaría los 440.000 pesos. Aunque se considera que los adultos mayores tienen canastas de consumo más acotado, en una referencia por adulto equivalente el valor de la CB quedaría en 320.000 pesos aproximadamente. Los jubilados no se alejan demasiado de la pobreza en Argentina.

Esto no es una novedad y por ello la atención que merece cada vez que se discute la fórmula por la cual se actualizan los haberes. Desde abril de 2024, lo hacen a partir de la inflación medida por Indec con dos meses de rezago. Así, en febrero el aumento fue de 2,84 por ciento siguiendo la inflación de diciembre.

Pero el bono de 70.000 pesos que se suma a los haberes no varía desde marzo de 2024 y es una de las herramientas que utiliza el gobierno de Javier Milei para sostener el superávit fiscal. Para los jubilados que cobran la mínima más el bono, la mejora en el segundo mes sería de 2,3 por ciento. Mucho más ajustada. También están quienes superan el haber mínimo pero cobran un proporcional del bono para alcanzar el tope resultante.

Variable de ajuste

Los jubilados son una variable de ajuste para la política económica de Milei, quien desestima cada semana, con operativos policiales desproporcionados, los reclamos que habitualmente realizan los miércoles frente al Congreso. Con represiones, una inflación en aumento, el precio de los medicamentos desregulados y una supresión en las prestaciones del PAMI, los adultos mayores están cada vez más desprotegidos económica y socialmente.

El progresivo aumento de la inflación en los últimos meses golpea sobre la actualización de los jubilados por el efecto rezago: suben pero siempre en base a una inflación más baja. De esta forma se llega a que las jubilaciones cayeran en términos reales (descontado el efecto de la inflación) por quinto mes consecutivo, con datos actualizados a noviembre, según CP Consultora.

"En noviembre, la jubilación mínima cayó un 0,8 por ciento real. La licuación del bono -que sigue congelado desde marzo de 2024- explica la dinámica. Desde junio se acumula una caída de 3,1 por ciento. El resto de las jubilaciones (medias y altas) cayeron 0,4 por ciento, debido al aumento de la inflación", explicaron en uno de sus últimos informes del año.

La jubilación mínima alcanza al 60 por ciento de los jubilados en Argentina, de modo que la pérdida de ingresos es generalizada en este segmento de la población. Siguiendo con los cálculos de CP Consultora, desde que asumió Javier Milei la presidencia las jubilaciones mínimas perdieron un 7,3 por ciento en términos reales.

Desfinanciamiento de Anses

El proyecto de Reforma Laboral que propone el oficialismo incluye la reducción de las contribuciones patronales de 20,4 a 17,4 por ciento para empleadores del rubro servicios y de 18 a 15 por ciento para el resto de los empleadores privados, para los puestos ya registrado. Esto supone un beneficio directo para el empleador –que ya se ensayó en otras etapas de la historia argentina, sin impactar sobre los niveles de empleo- y una pérdida directa para el sistema de Seguridad Social.

La mayor parte de esos recursos van directo a Anses para financiar el pago de jubilaciones y pensiones. Otra porción significativa se destina a financiar la obra social de los jubilados, el PAMI. Y un tercer destino de estos fondos es el pago de las asignaciones familiares a través de la Anses.

Además, este proyecto de ley suma la creación de un Fondo de Asistencia Laboral (FAL) que funcionará como un sistema de capitalización para el pago de indemnizaciones. El FAL se financiará con un aporte que realizarán las empresas equivalente al 3 por ciento de la masa salarial y estas a su vez se verán compensadas con otra reducción de 3 puntos en las contribuciones patronales. Otro golpe al fondeo del ya abatido sistema de Seguridad Social en Argentina.

Fuente:

https://www.pagina12.com.ar/2026/01/29/los-jubilados-ultimos-en-la-fila/