Más del 40% de los barrios populares debió dejar de comer durante un día entero por falta de ingresos

Un informe privado reveló que tres cuartas partes de los habitantes de asentamientos populares no tiene suficiente bolsillo como para afrontar los gastos básicos.
Poco menos de la mitad de los habitantes de los barrios populares debió dejar de comer durante todo un día por falta de ingresos, mientras que tres de cada cuatro señaló no tener fondos para cubrir los gastos mínimos, advirtió un informe privado.
En concreto, el 42,3% de los habitantes de barrios populares afirmó que dejó de comer durante un día entero por falta de dinero, según el segundo informe elaborado por el Instituto Periferias sobre pobreza y hambre en estos sectores.
El estudio fue realizado en 15 provincias y contó con más de 5.000 casos relevados. Los resultados se conocen a pocos días de que el INDEC publique los datos oficiales de pobreza correspondientes al primer semestre del año, el próximo 24 de septiembre.
Daniel Menéndez, sociólogo y director del Instituto Periferias, alertó que la imposibilidad de comer durante todo un día "es una de las expresiones más graves de inseguridad alimentaria".
El relevamiento también mostró que el 83,7% de los encuestados se preocupó por la posibilidad de no contar con alimentos suficientes debido a la falta de recursos. "Antes de que falte efectivamente la comida, aparece claramente la incertidumbre sobre si van a poder garantizarla", agregó Menéndez.
La falta de ingresos aparece como uno de los principales factores detrás de esta situación. El 75,4% de las personas consultadas sostuvo que los ingresos de su hogar no alcanzan para cubrir los gastos mínimos, una situación que alcanza a tres de cada cuatro hogares relevados.
La encuesta también detectó situaciones concretas de falta de alimentos. El 53,8% afirmó que en algún momento su hogar se quedó sin comida, mientras que el 67,8% señaló que tuvo que comer menos de lo que consideraba necesario por falta de dinero.
A su vez, el 57,3% de los encuestados declaró que sintió hambre pero no pudo comer porque no tenía suficiente dinero. El dato muestra que, para una porción mayoritaria de las personas relevadas, las dificultades económicas no solamente implicaron reducir cantidades o modificar el consumo, sino directamente atravesar períodos de hambre sin posibilidad de acceder a alimentos.
Aumentó la pobreza en agosto
La pobreza volvió a subir en registro interanual y alcanzó al 31,3% de las personas en el promedio del semestre marzo-agosto de 2026, según el último Nowcast de Pobreza de la Universidad Torcuato Di Tella, elaborado por el economista Martín González-Rozada, que se conoció en las últimas horas. En el mismo semestre de 2025, el indicador había sido de 30,2%, por lo que el incremento fue de 1,1 puntos porcentuales.
El nowcast de la UTDT utiliza los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec, lo que también augura un posible aumento de la cifra oficial de pobreza que se conocerá dentro de nueve días.
La comparación con el mes inmediatamente anterior muestra, a primera vista, una estabilización: la pobreza había sido también de 31,3% entre febrero y julio. Sin embargo, el desagregado refleja un leve deterioro. La indigencia permaneció sin cambios en 6,6%, mientras que la proporción de pobres no indigentes pasó de 24,6% a 24,8%, una suba de dos décimas.
En términos poblacionales, el trabajo calcula que la EPH representa a unos 30 millones de personas en áreas urbanas, de las cuales aproximadamente 9,4 millones vivirían en hogares pobres.
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