Milei anunció una ayuda millonaria para Bahía Blanca, pero ejecutó menos de la mitad de los fondos

28.09.2026
Bahía Blanca bajo el agua La ciudad quedó devastada y hubo 18 muertos. Imagen web. EFE
Bahía Blanca bajo el agua La ciudad quedó devastada y hubo 18 muertos. Imagen web. EFE


El gobierno nacional destinó menos del 40% de los $226 mil millones prometidos para la reconstrucción de la ciudad y dejó afuera del cobro de subsidios a comerciantes y pequeñas empresas. Además, a más de 4.000 vecinos les negaron el pago para reparar sus hogares y reponer muebles y electrodomésticos afectados.

Por Agustín Gulman 

A Soledad Herrero, el temporal del 7 de marzo de 2025 en Bahía Blanca la encontró en su hogar, con el agua subiendo hasta la cintura. Ese día, una sucesión de tormentas en las que cayeron más de 350 milímetros en 12 horas provocó la mayor inundación en la historia de la ciudad: murieron 18 personas, hubo un colapso hídrico y miles de habitantes debieron ser evacuados. Herrero pudo salir de su vivienda gracias a la ayuda de vecinos, pero perdió todo. "Sólo pude salvar sillones y un televisor chiquito", cuenta a Página|12.

Un año y medio después, esta jubilada de 75 años que percibe la mínima aún no logra recomponerse: para poder reparar las paredes debió endeudarse con familiares y allegados; y aunque el gobierno creó un programa de subsidios para damnificados por la inundación, su pedido fue rechazado. "Me conformaba con 2 millones de pesos, pero ya pasó mucho tiempo y no tengo más esperanzas", dice.

Pero Herrero no fue la única a la que el dinero prometido nunca le llegó: desde el temporal, el gobierno nacional bloqueó y recortó de forma sistemática la asistencia para la reconstrucción de la ciudad.

Según registros oficiales a los que accedió este diario, fueron rechazadas 4.655 solicitudes del Subsidio Único de Reconstrucción (SUR), creado días después de la inundación para asistir a los afectados bajo la órbita del Ministerio de Seguridad de la Nación, que entonces era conducido por Patricia Bullrich, hoy jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado. En total, se presentaron 41.636 solicitudes y fueron aprobadas 36.981.

Los subsidios oscilaban entre los 2 y los 3 millones de pesos, de acuerdo con el nivel de daño y las zonas afectadas, un monto insuficiente para la reconstrucción de viviendas arrasadas por el temporal, mucho más si además de tener problemas estructurales se debían reponer electrodomésticos o muebles básicos.

"Con 2 millones de pesos solo comprás una heladera o un lavarropas. No es lógico pedir que a todos los afectados les arreglen el 100 por ciento de lo que perdieron, pero si vas a dar una ayuda, tiene que ser organizada, aunque demores dos meses, recorriendo voluntarios, teniendo en cuenta las propiedades afectadas", dice a Página|12 Matías Torres, que lidera el proyecto "Ciudadano Bahiense" y ayudó a cientos de vecinos y vecinas a inscribirse para recibir el subsidio.

Aunque el gobierno de Javier Milei prometió 200 mil millones de pesos en asistencia directa, terminó ejecutando menos de la mitad, 82.604 millones de pesos. Tampoco llegaron los 26 mil millones de pesos prometidos por Bullrich para comerciantes y empresas, según declaró el intendente de Bahía Blanca, Federico Susbielles. 

En la misma línea se expresó la Cámara de Comercio y de la Corporación del Comercio, Industria y Servicios de Bahía Blanca, que durante la reciente visita de Milei a la ciudad le entregó un petitorio formal en el que reclama esos 26 mil millones.

"Oportunamente el gobierno nacional anunció la creación de un fondo de asistencia económica para las pymes locales a canalizarse a través de subsidios y beneficios impositivos con el fin de reactivar el aparato comercial severamente damnificado. Dicho fondo aún no fue puesto en práctica", reveló la organización.

Además, resaltó que "la realidad cotidiana del sector requiere medidas concretas, ágiles y de aplicación inmediata que permitan aliviar la carga financiera y tributaria y evitar nuevos cierres definitivos".

Mediante el decreto 238/25, oficializado el 31 de marzo de 2025, Nación creaba un fondo especial de asistencia directa de hasta 200 mil millones de pesos, "destinado a otorgar subsidios para los residentes de las viviendas afectadas" por las inundaciones, una "prestación monetaria no contributiva, fija en pesos, por única vez, y cuyo destino será para compensar pérdidas materiales".

Pero en septiembre de 2025 —una semana después de que La Libertad Avanza ganara las elecciones legislativas provinciales en Bahía Blanca— un nuevo decreto recortó 100 mil millones de pesos, un hachazo del 50 por ciento en los fondos.

Sin embargo, según se desprende del último informe de gestión del exjefe de Gabinete Manuel Adorni ante la Cámara de Diputados, sólo se pagaron 82.604 millones de pesos. "Tras el proceso de evaluación correspondiente se han contabilizado 4.655 solicitudes de subsidio rechazadas por incumplimiento de requisitos previos", respondió el Ejecutivo ante la consulta de la diputada dialoguista Karina Banfi. Allí evitó explicar a dónde fueron a parar los fondos sobrantes.

En paralelo, el gobierno de Milei vetó en junio de 2025 una ley aprobada por amplia mayoría por el Congreso que declaraba la emergencia en Bahía Blanca y creaba un fondo especial por 200 mil millones de pesos para la reconstrucción de la ciudad, bajo un argumento recurrente para la Casa Rosada: que la norma no especificaba de dónde saldrían las fuentes de financiamiento.

Página|12 intentó comunicarse con autoridades del Ministerio de Seguridad, del cual dependían los subsidios SUR, pero no obtuvo respuestas.

"Me endeudé para pagar los arreglos"

A Herrero la ayudaron amigos y vecinos a limpiar su hogar, tirar los muebles dañados y comenzar la reconstrucción. "Tuve que pedir préstamos, me endeudé para poder hacer los arreglos. Tengo humedad y cuesta respirar, hasta hace poco dormía en el piso porque las paredes de la habitación estaban húmedas", relata. Ella se anotó para recibir el subsidio ni bien se enteró. "Me conformaba con 2 millones, con eso hubiera terminado los arreglos. Ahora ya pasó mucho tiempo y perdí la esperanza", cuenta.

Herrero paga todos los meses más de 200 mil pesos de su jubilación mínima (poco menos de 500 mil) para saldar las deudas. "Tengo que comer arroz y fideos para llegar a fin de mes, la poca platita que tenía ahorrada la usé para comprar algunos materiales para las reparaciones", agrega. "Nos prometieron un subsidio pero no nos dieron nada", lamenta.

Marita Aure, una jubilada de 69 años, se encontraba fuera de la ciudad cuando el temporal arrasó a Bahía Blanca. Le costó regresar, debido a que las rutas estaban cortadas por los destrozos. Cuando llegó vio con sus propios ojos la devastación: autos incrustados en viviendas, puentes derrumbados y el barro imposible de limpiar. La casa de su suegra fallecida, hoy habitada por un sobrino, "se inundó por completo", describe ante Página/12. Entonces comenzó la peregrinación para solicitar el subsidio, aunque todos los caminos fueron infructuosos.

"Se pedía por internet y había una línea telefónica. Yo tuve la suerte de poder comunicarme, hicimos las consultas y me tomaron el pedido. Dijeron que una cuadrilla del Ministerio de Seguridad o el Ejército iba a constatar el estado de la propiedad y la documentación", cuenta. Pero nada de eso ocurrió. "No tuvimos respuesta, aparecía 'solicitud en análisis', y luego 'rechazado'. Nunca nos respondieron por qué", lamenta.

Entonces se enteró que su situación no era la única. "Muchos más estaban igual que mi familia", señala. En la vivienda llegó a haber un metro y medio de agua y "las paredes tardaron meses en secarse". "Los pisos de madera se destruyeron y hubo que tirar todos los muebles", agrega. A pesar de los reclamos, nunca tuvo respuesta. "Todo era descabellado. El recorte de fondos fue una barbaridad. Bullrich vino a prometer dinero a los comerciantes, pero esos fondos nunca llegaron", dice Aure.

Para la jubilada, este ajuste de fondos para la reconstrucción de Bahía Blanca está "a tono con su política de gobierno, donde el ser humano no importa y somos apenas un número". "No sé a dónde fue a parar todo el dinero que anunciaron, pero acá no llegó. La ciudad sigue devastada, a Milei y al Gobierno no les importa. Y el municipio podría haber reclamado un poco más", afirma.

El costo de la reconstrucción

En marzo de 2025, las autoridades locales calcularon que la reconstrucción de Bahía Blanca costaría unos 400.000 millones de pesos para obras clave, como el nuevo canal Maldonado, que colapsó, así como la contención del arroyo Napostá, que desbordó. También se debió reconstruir el hospital José Penna, en una obra que requirió 25.000 millones de pesos.

Sin embargo, Nación sólo dispuso un fondo directo de 10.000 millones de pesos, que transfirió a la Provincia de Buenos Aires, que consideró ese monto como insuficiente. Un ministro del gobierno bonaerense le dijo a Página|12 que "es irrisorio que Nación crea que con 80 mil millones de pesos se arregle una tragedia de semejante magnitud". "No pusieron un peso del Tesoro. No se hicieron cargo de nada. La responsabilidad no puede terminar en un subsidio directo, que no llegó en tiempo y forma", dijo, indignado.

Además, expresó que hay miles de obras pendientes. "La ciudad quedó dada vuelta, estimamos que hay unas 100 instituciones, entre bibliotecas, escuelas y clubes, que tuvieron perjuicios muy graves. Lo de Nación en Bahía es una historia de terror. No se hicieron cargo de nada", dijo el funcionario.

Los puentes que no son puentes

En paralelo, el Ministerio de Defensa comenzó a cobrar en 2025 por los puentes de emergencia instalados en Bahía Blanca, e instó a la ciudad a firmar un convenio y pagar unos 17 millones de pesos por cada estructura, así como adicionales por mantenimiento, lo que desató quejas y reclamos desde el municipio.

En el último informe ante Jefatura de Gabinete, Defensa admitió el cobro en medio de la emergencia, pero con un argumento llamativo: las autoridades de la cartera que conduce el teniente general Carlos Presti indicaron que "las estructuras desplegadas no deben categorizarse como puentes de emergencia de naturaleza civil, sino que constituyen puentes tácticos de uso militar" y "forman parte del patrimonio estratégico del instrumento militar, diseñadas específicamente para operaciones de defensa y no para sustituir la infraestructura vial urbana".

Según Defensa, se trata de un "apoyo inicial temporal" que "puede extenderse" pero requiere un marco legal específico "como un convenio que delimite costos de operación y mantenimiento".

"Se trata de equipos de alto costo, de reposición lenta y especializada, cuyo stock es limitado y debe estar alistado para entrenamientos y despliegues reales", agregaron.

Vida en reconstrucción

Mientras tanto, la comunidad busca hacer pie para reconstruirse. Los comerciantes que cuestionaron al gobierno por la falta de asistencia afirman que la ciudad "viene enfrentando las consecuencias acumuladas de dos graves tragedias" y remarca que a ese escenario se le suma una "compleja situación económico-social" que impacta en las pequeñas y medianas empresas, "muchos de los cuales realizan un enorme esfuerzo para sostener sus puertas abiertas, conservar fuentes de trabajo y desarrollar su actividad".

Soledad Herrero, la jubilada que apenas pudo salvar unas pocas pertenencias cuando bajó el agua, recibió ayuda de fundaciones y ONGs que le donaron una heladera y muebles. "Son cosas básicas, otras me las prestaron, porque no puedo comprar nada", lamenta la mujer.

"Me cuesta mucho, soy jubilada y no me alcanza. Tengo que vivir así, estos son los últimos años de mi vida y quería disfrutar un poco, pero es muy difícil", lamenta con angustia. Aure coincide: "Es un acto de injusticia que no nos hayan otorgado los subsidios".

Fuente:

https://www.pagina12.com.ar/2026/09/28/milei-anuncio-una-ayuda-millonaria-para-bahia-blanca-pero-ejecuto-menos-de-la-mitad-de-los-fondos/

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