No, el comercio electrónico no compensa el presencial: los datos que desmienten a Galperin

Javier Milei y el fundador de Mercado Libre siguen insistiendo con la idea de que el consumo no baja si se toma en cuenta al e-commerce, pero todos los indicadores van en sentido contrario.
Javier Milei y Marcos Galperin se potencian no solo para darle beneficios a Mercado Libre, sino también para repetir un argumento con el que buscan desmentir que el consumo esté en caída. Según dicen, incorporando el comercio electrónico, en fuerte crecimiento, más que se compensa la baja de las ventas presenciales. Sin embargo, para su mala suerte, todos los datos apuntan a que esto no es cierto.
La polémica surgió por enésima vez el último domingo, luego que la CAME mostrara una caída del 3,8% en el comercio minorista durante julio, revirtiendo la suba que se había visto en junio.
Galperin, disgustado, reclamó en su cuenta de X (ex Twitter): "Alguien debería comparar el volumen de todo lo que mide la CAME vs. el volumen que transacciona Mercado Libre Argentina que crece 38% en moneda constante el último trimestre. Algo me dice que el volumen de Mercado Libre es mayor a todo lo que mide la CAME y nadie parece tenerlo en cuenta al anunciar el estado del consumo".
El fundador de Mercado Libre fue respaldado por el Presidente de la Nación, quien citó su posteo y exclamó "MASTERCLASS". Así, no solo dio por sentado que la medición de CAME no incluye ventas online, sino que además insistió nuevamente con el mismo argumento que repite desde el año pasado, cuando los datos duros comenzaron a complicar la idea de que el consumo de los hogares estaba creciendo.
Pero, lamentablemente para ambos, esta idea de que el consumo electrónico compensa la caída del presencial es tan falaz como la de que el consumo está en un "pico histórico" porque así lo dice el dato de "consumo privado" del Indec (que en verdad incluye el gasto en servicios).
El crecimiento del comercio electrónico en Argentina
En lo que Milei y Galperin tienen razón es en el enorme crecimiento del e-commerce en Argentina durante los últimos años. Según datos de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), durante 2025 la facturación por esta vía totalizó 34 billones de pesos, un crecimiento interanual del 55%, unos 24 puntos mayor que la inflación.
Lo mismo se verifica tomando en cuenta que la venta de unidades fue de 645 millones, un 28% más que en el año previo, junto con un 3% más de órdenes de compra generadas.
La CACE destacó que, el año pasado, se sumaron por primera vez al e-commerce un total de 1,3 millones de nuevos compradores, sumando un total de 25 millones de compradores online en todo el país. La tendencia es obviamente histórica y todo indica que seguirá en los próximos años.
Se trata, además, de una medición que incorpora a todos los rubros, desde automotores, indumentaria, artículos de electrónica y boletos de espectáculos a cosmética y alimentos y bebidas.
El e-commerce se empequeñece frente al consumo presencial
Sin embargo, todo lo anterior no quita que, todavía, el comercio electrónico sigue ocupando una porción menor frente al consumo presencial, tal como da a entender el hecho de que casi la mitad del país sigue sin utilizar ninguna forma de e-commerce.
Lamentablemente, no es posible conocer el dato exacto de lo que pide Galperin. No solo porque la CAME no ofrece el volumen total facturado mensualmente sino también porque Mercado Libre solo publica el valor total sus bienes vendidos a nivel global, sin ofrecer el desagregado para Argentina.
Aun así, todos los datos o indicadores disponibles dan a entender que el crecimiento del comercio electrónico no alcanza ni de lejos a compensar la baja del consumo total.
Un informe de la consultora global PCMI señaló que, durante 2024, solo el 18% de las ventas en comercios en Argentina fueron por vía digital. Teniendo en cuenta que, según agregó, "el comercio electrónico de Argentina seguirá creciendo a una tasa compuesta anual del 14 % entre 2024 y 2027", sería esperable que actualmente su participación sea de aproximadamente un 22%. En otras palabras, el 78% de las compras en el país se siguen realizando presencialmente.
Los datos son consistentes con lo que muestra la propia CACE. Esto es, que en 2025 solo un 21% de las empresas relevadas que ofrecen venta presencial facturó más de un 30% por vía online. Al contrario, para casi la mitad de ellas, el comercio electrónico representó menos de un 10% de las ventas totales. Teóricamente, podría haber una enorme cantidad de tiendas puramente electrónicas que reviertan este panorama, pero todos los demás indicadores muestran que nada apunta en este sentido.

En verdad, la afirmación de Galperin da por descartado que la medición de CAME incluya ventas online de los mismos comercios minoristas que releva. Como sea, un informe que seguro los sopesa es el de Scentia, dedicado a consumo masivo, alimentos, limpieza e higiene. Según esta consultora especializada en consumo, el e-commerce en estos rubros lleva un impresionante 35% de crecimiento interanual en lo que va del año, pero eso no alcanza para que el consumo total haya caído un 2,9% en el mismo período.

La misma perspectiva es apoyada por datos del Indec. La Encuesta de supermercados del organismo estadístico oficial viene mostrando constantemente que las ventas online representan entre un 3% y un 4%, mientras que más de un 95% de las ventas totales se realizan de forma presencial.
Además, la sumatoria de estos mismos informes del Indec a lo largo de todo el año pasado indica que los grandes supermercados, por sí solos, facturaron 24 billones de pesos por sus ventas presenciales, o sea un 70% de las ventas totales por e-commerce (tomando el dato de la CACE). La lógica indica que, entonces, el comercio presencial debe ser mucho mayor si además se toman en cuenta las ventas minoristas en los comercios de todo tipo de rubros.
De hecho, un informe elaborado por IMARC, otra consultora global, precisó que el comercio minorista totalizó en Argentina unos 168.000 millones de dólares en 2025, equivalente aproximadamente a unos 200 billones de pesos. Una cuenta rápida permite ver que, si ese mismo año el e-commerce movilizó unos 34 billones de pesos, entonces el comercio presencial movilizó cerca de cinco veces más, un dato alineado con lo expuesto por PCMI.
Fuente:
