¿Quién paga las rutas? Empresarios bonaerenses cuestionan los peajes y reclaman los fondos del impuesto a los combustibles

El deterioro de cuatro corredores afecta a 24 localidades y más de 890.000 habitantes. Según el Nucleamiento del Noroeste, Vialidad Nacional ofreció mantenimiento básico y dejó las obras estructurales sujetas a concesiones privadas; ahora, el sector productivo prepara una gestión ante Economía para que los recursos ya recaudados se destinen a la red vial.
Por Pamela Orellana
El reclamo por el deterioro de las rutas nacionales del noroeste bonaerense dejó de limitarse a una lista de baches y obras demoradas: ahora abrió una discusión por el destino de los recursos que deberían sostener la red vial.
Después de que, según la entidad, Vialidad Nacional alegara falta de financiamiento público y condicionara los trabajos estructurales a concesiones privadas, los empresarios de la región resolvieron pedir una audiencia al Ministerio de Economía para reclamar los fondos provenientes del impuesto a los combustibles. El planteo cuestiona el esquema expuesto por el organismo dependiente del Gobierno de Javier Milei.
La Federación del Nucleamiento Empresarial del Noroeste Bonaerense rechaza que el mantenimiento, el bacheo y la señalización se carguen sobre los peajes, aunque considera positiva la posibilidad de presentar proyectos privados dentro de concesiones abiertas. La diferencia está en el alcance: para la entidad, el capital privado puede aportar alternativas, pero no reemplazar la responsabilidad del Estado.
Cuatro rutas, una misma respuesta
La discusión comenzó el miércoles 22 de julio en la sede central de Vialidad Nacional. El presidente del Nucleamiento, Dardo Néstor Dameno, y su secretario, Daniel Reus, entregaron un informe al administrador general del organismo, Marcelo Campoy; la gerenta de Concesiones, Ema Albrieu, y el gerente de Proyectos y Obras, Víctor Farre.
La presentación fue respaldada por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), representada por su secretaria general, Beatriz Tourn; el presidente de la Cámara Argentina Empresarial del Flete y Miniflete, Rodrigo Sosa, y Jorge Gómez, representante de Corrientes. Por la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires (FEBA) participaron su presidente, Alberto Kahale, Carlos Cappelletti y Guillermo Anso.
El dossier describe el estado de las rutas nacionales 5, 7, 33 y 188, cuyo deterioro afecta directamente a 24 localidades y más de 890.000 habitantes. Son corredores utilizados para trasladar cereales, ganado, insumos agropecuarios y mercaderías, además de conectar la región con puertos, servicios de larga distancia y la actividad energética de Vaca Muerta.
El dato más delicado corresponde a la Ruta 5: por allí circulan aproximadamente 1.200 camiones diarios y se registran más de 50 víctimas fatales por año. El Nucleamiento reclama completar la autovía y advirtió que el tránsito pesado, junto con el ascenso de las napas freáticas, acelera el deterioro de pavimentos, banquinas, puentes y alcantarillas.
Obras atadas a peajes
De acuerdo con la reconstrucción difundida por la entidad empresarial, Vialidad informó que las intervenciones inmediatas se limitarán al mantenimiento rutinario, el bacheo superficial y el corte de pasto. Para la Ruta 188 prometió reparaciones entre Pergamino y Junín, pero no precisó plazos ni alcance. La Ruta 33 seguirá con tareas básicas y cualquier transformación en ruta segura o autovía dependerá de financiamiento privado.
Los trabajos pendientes en la Ruta 7 entre Junín y Luján, incluidos puentes y obras complementarias, serían incorporados a la futura concesión de la Ruta 8 y financiados con peajes. La continuidad de la autovía de la Ruta 5 también quedó sujeta a la viabilidad económica de futuras concesiones: según lo informado en la reunión, si no aparecen inversores, las obras no avanzarán.
La conducción empresarial valoró que el formato abierto permita impulsar propuestas de inversión sin quedar sujeto a los plazos de las concesiones tradicionales. Sin embargo, rechazó que esa sea la única salida ofrecida al interior productivo. "Pretender responder a esta realidad únicamente con mantenimiento básico y corte de pasto no es una solución: es administrar el deterioro y resignarse al atraso", sostuvo la entidad.
El reclamo sube a Economía
En una entrevista reciente, Dameno advirtió que el deterioro vial ya altera la actividad privada. "Hoy los transportistas, si no es con una carga completa, no quieren salir a la ruta, porque no sirve económicamente. Es arriesgar un camión y una vida en la ruta. Y se está frenando la economía", afirmó.
El dirigente manifestó su "total desacuerdo" con cobrar peajes para financiar el mantenimiento y recordó que los ciudadanos ya aportan mediante el impuesto a los combustibles. También sostuvo que Vialidad no dispone de esos recursos y, por esa razón, sus autoridades tendrían escaso margen para tomar decisiones.
El próximo paso será solicitar una reunión con el Ministerio de Economía. La propuesta empresaria consiste en crear un fideicomiso que reserve lo recaudado por el impuesto a los combustibles para reparar las rutas, mientras el Estado obtiene financiamiento para las obras de mayor magnitud.
Dameno anticipó que mantiene contactos con grupos de autoconvocados de otros corredores y que prepararán un nuevo informe antes de pedir una audiencia con funcionarios que tengan capacidad de decisión: "Buscamos que el Estado Nacional entienda que lo que se pone en rutas no es un gasto sino una inversión".
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