Realidad versus vendedores de alegrías

05.06.2026

Por Juan Carlos Junio 

"Un diálogo patético" podría intitularse el encuentro del Toto de Wall Street con los CEOs súper millonarios. El ministro, que va por su tercera gestión luego de los dos anteriores fracasos, interrogó a sus mentores de la burguesía nativa: "si les facilitamos todo, ¿por qué no invierten?". Se trata de una confesión desprovista de todo pudor y escrúpulo, por su sentido abiertamente clasista. Sin embargo, la respuesta fue la típica de una corporación que siempre va por todo: "bajen más aún los impuestos". Algo así como: ya que este gobierno de Milei y el trumpismo es tan nuestro, aprovecharemos la oportunidad. No queremos pagar por nada. Todo lo que hacemos será destinado a ganancias y luego nos veremos obligados a sacarlas hacia guaridas fiscales, ya que aquí no hay seguridad jurídica. Lo incomprensible del diálogo en cuestión es que el ministro que trabajó (¿en tiempo pasado?) para el J.P. Morgan aspire a que este empresariado los aplauda. No asume que lo determinante en su accionar es el axioma escorpiano: está en su naturaleza. Los sectores populares y democráticos son los primeros que lo deben tener en cuenta a la hora de definir de dónde saldrán las riquezas para afrontar la fenomenal deuda interna con los núcleos empobrecidos y las clases medias.

Sin embargo, en la Rosada respiran a pesar del incumplimiento de las metas comprometidas con el FMI y esperan ansiosos el aire que les dará el Mundial. El elenco gobernante viene atravesando turbulencias políticas, producto de las investigaciones por corrupción y el creciente conflicto y malestar social derivado de la aplicación de su modelo económico y el incumplimiento de los fallos judiciales sobre el financiamiento universitario y los fondos para discapacidad. El reciente desembolso del Fondo permite que la rueda siga girando, más allá de las nuevas exigencias que el staff siempre incorpora, aunque lo determinante es la decisión de apoyo irrestricto del Directorio, digitada por D. Trump y el conjunto de corporaciones que medran con los negocios que les ofrece generosamente la administración libertaria. La proximidad del inicio del Mundial posibilita vender expectativas de mejora poco creíbles, como la posdatada declaración jurada que debe presentar el velozmente enriquecido jefe de Ministros, M. Adorni, y las promesas de próximos 18 meses de felicidad que propagandiza el Toto.

La situación económica y social se desmorona, impactando en la vida cotidiana de las mayorías sociales. El Arzobispo de Buenos Aires habló de "nube de desmembramiento social"; una clarísima metáfora sustentada en los datos duros de la realidad, que el Presidente y su ministro vendedor de optimismo se toman en broma. 25 mil pymes cerradas, 266 mil empleos registrados perdidos, aumento de la morosidad en el sistema financiero y con los prestamistas usurarios, la capacidad ociosa instalada en niveles del 55%, con rubros que llegan al 70%, y un notable avance de la precarización laboral. La enumeración de plagas sociales es más amplia aún: caída del salario, jubilaciones miserables y tarifazos en luz, agua y gas. "Fin", diría el imperturbable, aunque ya estropeado, Jefe de Gabinete.

El Súperministro de Economía reclutado por el Presidente para la batalla cultural reprochó, ante la crema empresarial y sus editorialistas, que el cuadro de situación construido con datos oficiales "es una gran mentira de los medios de comunicación para hacerle creer a la gente que la está pasando mal". Caputo dixit: "es un chiste que los diarios hablen de crisis". Y va por más: "cuando me preguntan qué le decís a la gente que no llega a fin de mes, pienso: ¿qué es la gente?". Quizás el ministro quiso utilizar la típica narrativa de "la gente dice". Lo cierto es que no tiene idea de qué es ni qué le pasa al Pueblo, o directamente le importa un comino.

Por su parte, también Milei, en pleno combate cultural, dice que "las universidades y los hospitales siguen estando allí", negando que se les aplica el "ajuste más grande de la historia universal", colocándolos en situación de colapso en su funcionamiento, asumiendo que no le importan los fallos judiciales que lo obligan a cumplir con su financiamiento. Ya que estaba, declaró que los pobres siguen allí, pese a que no tengan trabajo o sus salarios pierdan ante los aumentos de los precios, especialmente de los alimentos, tarifas y alquileres.

Las corporaciones internacionales no se conforman con la Ley Bases votada por las derechas, tampoco con la contrarreforma laboral ni la ley de Glaciares. La extranjerización y las privatizaciones avanzan junto con la agudización del deterioro social. En el Senado se aprobó una modificación que extiende los beneficios a los capitales foráneos, habilitando a los Estados extranjeros a la compra de tierras rurales. También ofrecen la venta de las acciones que YPF tiene en Metrogas, a partir de la cual cinco corporaciones afilan los dientes para quedarse con ese negocio. En las gateras de las privatizaciones incorporan nada menos que a AySA, o sea, la provisión y abastecimiento del agua, y a la estratégica Fabricaciones Militares, otorgándoles concesiones por 30 años. De un solo tiro se hacen de dólares para tapar algún agujero del impagable sobreendeudamiento externo. Luego de la experiencia menemista, resulta imposible sostener que las empresas de servicios públicos son más eficientes si las administran capitales privados. Si el objeto de la empresa es lucrar con el agua potable y las cloacas, su propósito pasa a ser la máxima ganancia, y no provisionar un elemento tan esencial para la vida. Tanto el RIGI como el Súper RIGI no implican beneficios reales para los ciudadanos, los proveedores locales, el medio ambiente, las provincias ni los y las trabajadoras. Pero no es todo. Luego de la aprobación de la "Ley Hojarasca" y la cruel reducción de la Zona Fría, el Gobierno pretende que el Parlamento derogue la Ley de Etiquetado Frontal, para darle vía libre a las empresas alimenticias y de bebidas a vender productos insanos sin la información pertinente. Esgrimen los argumentos de la COPAL, verdadera inspiradora de la derogación, a quien nada le importan los consumidores.

En suma, para las mayorías democráticas y populares, de lo que se trata es de salir de un letargo y de disputas estériles. Las grandes movilizaciones que vienen desde "los subsuelos de la Patria", del 24 de Marzo, universitarias, obreras, feminismos, jubilados y científicos, son la esperanza y marcan el camino.

*Secretario General del Partido Solidario. Presidente del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos

Fuente:

https://www.pagina12.com.ar/2026/06/04/realidad-versus-vendedores-de-alegrias/

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