Reservas dibujadas: el Banco Central festejó U$S 50.000 millones, aunque las netas son mucho menores

Es el monto nominal de reservas más alto desde 2019. La mayor parte son pasivos a devolver en menos de 12 meses. Y si se descuentan los desembolsos del FMI, la cifra da negativa.
Por: Marcelo Di Bari
Las reservas internacionales del Banco Central superaron la barrera de los U$S 50.000 millones y alcanzaron su máximo de los últimos siete años. Según el reporte diario de la entidad, este miércoles el monto alcanzado fue de U$S 50.059 millones, con un crecimiento neto de U$S 417 millones con respecto a la jornada anterior.
En la práctica, la compra neta de billetes en el mercado oficial fue de sólo U$S 8 millones. El resto se debió a la revaluación de la parte de las reservas en oro, metal que en el mercado de Londres (tomado como referencia para establecer su valor) subió de 4.049 dólares a 4.206 por cada onza.
De ese modo, las reservas del BCRA alcanzaron su máximo nominal desde 2019. Lejos de ser una cifra para festejar, en ese momento (derrumbe del gobierno de Mauricio Macri y salida a raudales de los capitales golondrina) los U$S 50.000 millones implicaban una caída en picada desde los U$S 77.000 millones que habían alcanzado con los aportes del Fondo Monetario Internacional.
Detrás del simbolismo de las cifras hay diferentes consideraciones de los analistas sobre la cuantía de las reservas netas del Banco Central. El dato es crucial porque grafica el poder de fuego del organismo, tanto para garantizar los pagos en dólares correspondientes al comercio exterior y a las deudas en moneda extranjera como si es necesario defender el peso en caso de una corrida cambiaria.
El criterio adoptado universalmente para calcular las reservas netas descarta todos los compromisos a menos de 12 meses de plazo. Por eso, en el caso del BCRA, se descuentan los encajes de los depósitos en dólares del sector privado, el swap con China (que se renovó este miércoles y que técnicamente es un intercambio de divisas) y los aportes al Sedesa, el fideicomiso que garantiza los depósitos. También se sustraen los compromisos con organismos internacionales y los repos (préstamos garantizados) que vencen dentro de los próximos 12 meses. Con esos criterios, el economista Federico Machado, del Observatorio de Políticas para la Economía Nacional (OPEN), publica diariamente la cuenta en sus redes sociales. Según su posteo del martes, las reservas netas eran U$S 11.985 millones.
En un refinamiento de ese cálculo, Machado creó el concepto de reservas supernetas, descontando también los depósitos en dólares del Tesoro y los montos a pagar por Bopreales (los bonos del Banco Central, técnicamente un pasivo) a menos de un año. Así, el resultado es todavía más bajo: U$S 6.935 millones.
La presión del FMI al Banco Central por las reservas
Como si fuera poco, el FMI, cuya presión obligó al Banco Central a dejar de lado sus pruritos monetarios y dedicarse a sumar reservas, usa su propia metodología: su cómputo de RIN (reservas internacionales netas) no incluye el oro, para evitar saltos bruscos en su valuación, ni los DEG remitidos por el propio organismo en cada desembolso. Con esa fórmula, el GERES (Grupo de Estudios de la Realidad Económica y Social) estimó la semana pasada que las reservas netas eran negativas en U$S 6.426 millones.
Aun con esos reparos, es evidente que las reservas salieron del pozo en el que estaban hasta hace poco más de un año, cuando el neto era negativo con cualquier cuenta que se usara. Para ello influyeron las compras del Banco Central por U$S 13.100 millones a lo largo de este año, aun cuando buena parte de esas divisas fue vendida al Tesoro para hacer frente a pagos de la deuda. Otra operación cayó como anillo al dedo para mejorar esos números: a comienzos del mes pasado se prorrogó un repo de U$S 6.000 millones con bancos internacionales; como el nuevo vencimiento es a más de un año de plazo (se pactó para 2028), esa cifra puede sumarse a las reservas netas.
Para el gobierno, el hito alcanzado implica el cumplimiento de una promesa hecha por Javier Milei, quien había vaticinado que las reservas iban a alcanzar ese rango gracias a los créditos del FMI, el Banco Mundial, el BID y los repos de bancos internacionales. Claro que la predicción fue formulada en abril de 2025 y se esperaba cumplirla en apenas un mes. Tardaron 16.
Fuente:
https://www.tiempoar.com.ar/ta_article/reservas-banco-central-50-000/
