Salarios fragmentados y desigualdad creciente

21.05.2026

Por Mara Pedrazzoli   

Argentina exhibe una geografía de ingresos heterogénea, donde el lugar de nacimiento define la capacidad de subsistencia de sus habitantes. Mientras el país se posiciona en un modesto tercer puesto regional con un ingreso promedio de 671 dólares —superando a socios del Mercosur pero quedando a mitad de camino de los estándares de Chile y Uruguay—, las fronteras internas revelan una brecha alarmante. Un trabajador en la Ciudad de Buenos Aires percibe más del doble que uno en el Norte Grande, transformando un día de labor en realidades de consumo opuestas: lo que en la Capital Federal alcanza para casi dos kilos de carne, en La Rioja apenas permite comprar medio kilo. Esta disparidad técnica no es solo un dato estadístico, sino la radiografía de una Argentina con distintas realidades, donde la productividad y los ingresos no derraman para todos igual.

Un estudio ejemplificó los guarismos que existen en materia de ingresos entre las distintas provincias argentinas, y realizó también una comparación del total nacional respecto a otros países de la región.

"El ingreso total individual refleja la totalidad de los recursos económicos que percibe una persona, independientemente de su origen. Sueldos, jubilaciones, rentas, transferencias sociales y otras percepciones monetarias conforman este indicador, que resulta clave para comprender no solo el nivel de vida promedio de un país, sino también las profundas diferencias que existen entre sus regiones. Esas discrepancias territoriales en los ingresos no son un dato menor: determinan el acceso a la salud, la educación, la vivienda y la alimentación, configurando realidades muy distintas según el lugar donde se nació o se vive", expresó Damián Di Pace, director de la consultora Focus Market, a cargo del ejercicio.

Tercera en el podio regional

El ingreso individual promedio en Argentina es de 671 dólares por mes medido al tipo de cambio oficial, según los cálculos de la consultora. Ese valor ubica al país por encima de otros como Bolivia (608 dólares), Paraguay (598 dólares) y Brasil (620 dólares), que tienen economías más estables que Argentina, pero en términos distributivos, todavía se encuentran por debajo de los países con mayores niveles de ingreso de la región.

El nivel de ingresos de Argentina se asemeja al de economías con estructuras productivas menos diversificadas y de menor escala, como Paraguay y Bolivia. Este resultado pone en evidencia el deterioro relativo del poder adquisitivo local y la cercanía con países que, aun con menores niveles de industrialización y desarrollo económico, exhiben estándares de ingreso similares.

En tanto, Uruguay y Chile encabezan el ranking latinoamericano, con ingresos promedio que prácticamente duplican el registrado en Argentina. En el caso del país oriental, el ingreso individual medio asciende a 1.273 dólares mensuales, mientras que en Chile alcanza los 1.518 dólares.

"Estas diferencias reflejan las particularidades económicas de cada país, incluyendo sus niveles de inflación, productividad, estructura del mercado laboral y estabilidad monetaria", agregaron desde la consultora.

Fragmentación territorial: el mapa de las asimetrías del ingreso per cápita

Más allá del promedio nacional, al desagregar las estimaciones según el nivel de ingreso promedio en cada provincia, se observan profundas desigualdades territoriales. Apenas un puñado de tres jurisdicciones superan al ingreso per cápita promedio a nivel nacional: la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con 762 dólares; Tierra del Fuego, con 636 dólares, y Neuquén con 611 dólares por mes. En el caso de Tierra del Fuego, este desempeño podría estar asociado en parte a su reducida población, mientras que en Neuquén los niveles de ingreso reflejan el peso creciente de la actividad hidrocarburífera, en una provincia consolidada como el principal polo petrolero del país.

Por el contrario, no sorprende encontrar a las provincias del norte del país con los valores más bajos de la tabla. La Rioja registra un ingreso promedio de 247 dólares al mes; Chaco computa uno de 256 dólares y Formosa de 267. Esto implica que una persona en la capital porteña percibe en promedio más del doble que una en La Rioja. En el extremo opuesto, las provincias patagónicas son las más ricas del interior del país: a Tierra del Fuego y Neuquén, se suma La Pampa con 561 dólares.

Con el objetivo de ilustrar de manera clara las diferencias económicas entre las distintas regiones, desde la consultora estimaron también el ingreso per cápita diario que reciben teóricamente los habitantes de las provincias. Entonces se advierte que mientras en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el ingreso diario es de 25,4 dólares, en Tierra del Fuego y Neuquén alcanza 21,2 y 20,4 dólares respectivamente. En el otro extremo, en las provincias del norte la situación es significativamente más ajustada: en La Rioja se vive con apenas 8,2 dólares diarios, en Chaco con 8,5 y en Formosa con 8,9. La diferencia entre el extremo superior e inferior de la tabla es de tres veces, lo cual ilustra la heterogeneidad a nivel de los ingresos a lo largo del país.

El rendimiento del salario diario según jurisdicción

Para dimensionar concretamente lo que implica esta brecha de ingresos en la vida cotidiana de las personas, la consultora analiza qué puede comprar un trabajador con un día de ingreso según la provincia donde vive. En La Rioja, una jornada de trabajo alcanza para medio kilo de bifes, o medio kilo de helado, o cinco empanadas. En Salta la situación es similar:700 gramos de bifes, o 600 gramos de helado, o cinco empanadas.

A medida que se avanza hacia provincias con mayores ingresos, el poder adquisitivo mejora. En San Luis rinde para tres cuartos de kilo de bifes, o 650 gramos de helado, o seis empanadas; en Santa Fe para un kilo de bifes, o 900 gramos de helado, o nueve empanadas. En la Capital, en cambio, un día de trabajo permite comprar un kilo y tres cuartos de bifes, o un kilo y medio de helado, o catorce empanadas.

La misma jornada laboral, arroja resultados radicalmente distintos según el lugar del país donde se viva.

Fuente:

P12 

Share