Se acelera la inflación: Alimentos y bebidas subieron 1,7% en la cuarta semana de septiembre

El relevamiento de LCG registró una nueva aceleración de los precios de la canasta básica. En cuatro semanas, el aumento promedio llegó al 2,7%, con bebidas, verduras y carnes entre los principales impulsores.
Por CRISTIAN CARRILLO
La inflación de los alimentos volvió a acelerarse durante la cuarta semana de septiembre y alcanzó un aumento de 1,7 por ciento en el relevamiento de la consultora LCG, con lo que los precios acumularon tres semanas consecutivas de subas, según el último informe de LCG. El dato se conoce después de que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registrara 1,7 por ciento durante todo agosto, según el INDEC, y mientras las mediciones privadas de septiembre comienzan a mostrar una mayor presión sobre los productos de consumo cotidiano.
De acuerdo con el informe de la consultora cuyo principal accionista es el diputado Martín Lousteau, el promedio de inflación de alimentos y bebidas correspondiente a las últimas cuatro semanas se aceleró hasta 2,7 por ciento, lo que implica un incremento de 0,9 puntos porcentuales respecto de la medición anterior. Más de la mitad de la suba semanal se explicó por el comportamiento de carnes, verduras y productos de panificación, cereales y pastas, mientras que en la medición de cuatro semanas las bebidas aparecen como el principal componente de la aceleración.
El resultado extiende una tendencia que ya había comenzado a observarse durante las semanas anteriores de septiembre. En la segunda semana del mes, LCG había registrado una suba de 3% en alimentos y bebidas, impulsada por panificados, cereales y pastas, que habían aumentado 9,2 por ciento, las verduras, con 6,2 por ciento, y las carnes, con 2,7 por ciento. En la tercera semana, en tanto, el incremento había sido de 0,6 por ciento, con las carnes aumentando 1,1 por ciento; las verduras, 2,3 por ciento; las bebidas, 0,8 por ciento y los panificados, 0,7 por ciento.
La sucesión de registros permite observar que la desaceleración de la inflación general que el Gobierno de Javier Milei busca consolidar todavía convive con aumentos en una parte central de la canasta de consumo de los hogares. El INDEC informó que el IPC nacional de agosto aumentó 1,7 por ciento respecto de julio, mientras que la inflación acumulada en los primeros ocho meses del año llegó a 21,3 por ciento. El organismo oficial todavía no publicó el IPC de septiembre, por lo que los datos de LCG corresponden a un relevamiento privado y no deben confundirse con el indicador oficial.
Las mayores subas de la semana
El detalle del relevamiento de la cuarta semana muestra una distribución amplia de los aumentos, aunque con diferencias importantes entre los distintos componentes de la canasta. Las verduras encabezaron las variaciones semanales con una suba de 3,9 por ciento, seguidas por comidas listas para llevar, con 2,8 por ciento, y por azúcar, miel, dulces y cacao, con 2,3 por ciento. Los productos de panificación, cereales y pastas registraron un aumento de 2,1 por ciento, mientras que las frutas avanzaron 1,4 por ciento y las bebidas e infusiones para consumir en el hogar aumentaron 1,4 por ciento. Los productos lácteos y huevos tuvieron una suba de 1,2 por ciento y las carnes registraron un incremento de 1,1 por ciento.

La propia consultora señaló que las variaciones de precios presentaron una "mayor dispersión y sesgo hacia valores positivos", una característica que permite observar que la presión no quedó limitada a un único producto o categoría. El comportamiento resulta relevante en un contexto en el que los alimentos tienen una incidencia directa sobre el gasto de los hogares y, particularmente, sobre quienes destinan una proporción mayor de sus ingresos al consumo de bienes esenciales.
La evolución de las carnes adquiere especial relevancia porque se trata de uno de los rubros con mayor peso dentro de la alimentación de los hogares argentinos y porque ya había registrado aumentos durante las semanas anteriores. En la tercera semana de septiembre, LCG había calculado una suba de 1,1 por ciento para este segmento y había señalado que las carnes explicaban aproximadamente la mitad de la variación semanal del conjunto de alimentos y bebidas.
El comportamiento de las verduras también muestra una continuidad de los incrementos, aunque con una aceleración respecto del registro previo. Después del aumento de 2,3 por ciento correspondiente a la tercera semana, el salto pasó a 3,9 por ciento en la cuarta. La dinámica de estos productos tiene además un componente estacional que puede generar movimientos más pronunciados en períodos determinados, por lo que su evolución semanal no necesariamente anticipa por sí sola la trayectoria del conjunto de los alimentos.
Las bebidas presionaron el dato mensual
La lectura cambia cuando se amplía el período de análisis. En el promedio de las últimas cuatro semanas, las bebidas e infusiones para consumir en el hogar registraron un aumento de 14 por ciento, muy por encima del resto de las categorías relevadas. Ese comportamiento ya había aparecido en los informes previos de septiembre. Durante la primera semana del mes, LCG había registrado un incremento cercano al 14 por ciento en bebidas, aun cuando el conjunto de alimentos y bebidas había mostrado una caída semanal de 0,7 por ciento. En la tercera semana, la consultora había informado que las bebidas acumulaban una suba de 9,3 por ciento en cuatro semanas y explicaban 70 por ciento del incremento promedio de ese período.
La magnitud acumulada de las bebidas permite explicar por qué el promedio móvil de cuatro semanas vuelve a acelerarse, incluso cuando algunas de las variaciones semanales resultan menores que las observadas durante la segunda semana de septiembre. El promedio móvil combina los movimientos de las distintas semanas y permite observar una tendencia más amplia que la variación registrada en un único corte.
Después de las bebidas, las mayores subas acumuladas durante las últimas cuatro semanas correspondieron a verduras, con 3,5 por ciento; condimentos y otros productos alimenticios, con 3,1 por ciento; productos lácteos y huevos, con 1,6 por ciento; comidas listas para llevar, con 1 por ciento; y carnes, con 0,8 por ciento. La diferencia entre el aumento de las bebidas y el resto de las categorías muestra además que la inflación de alimentos no presenta un comportamiento uniforme. Algunos productos aumentan de manera considerable en períodos breves, mientras que otros registran variaciones más moderadas, aunque su incidencia sobre el presupuesto familiar puede ser elevada debido a la frecuencia con la que son adquiridos.
El escenario de septiembre contrasta con el resultado que había mostrado la inflación general durante agosto. El INDEC informó una variación mensual del IPC de 1,7 por ciento para ese mes, después de que el índice hubiera registrado 2,1 por ciento en julio. Según el organismo oficial, se trató del menor incremento mensual desde junio de 2025. La desaceleración fue utilizada por el Gobierno como parte de su argumento sobre la continuidad del proceso de reducción de la inflación, pero los datos parciales de septiembre introducen un elemento adicional para evaluar esa trayectoria: los precios de los alimentos, que tienen un impacto directo sobre el consumo cotidiano, volvieron a mostrar incrementos consecutivos.
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