Se aceleró la dolarización y la cobertura frente a una devaluación

El mercado local reaccionó con una fuerte presión dolarizadora a los temores por las derivaciones de la guerra que iniciaron Estados Unidos e Israel en Medio Oriente, que se manifestó con una incremento de las operaciones de compra de divisas a través del mercado bursátil y con la mayor demanda de contratos de dólar futuro, para cubrirse frente a una devaluación.
El mercado local operó este lunes más de 600 millones de dólares entre operaciones para disponer de divisas en la plaza local y en cuentas en el extranjero y más de 1.200 millones de dólares en contratos de futuros, con el mayor incremento desde septiembre pasado, de 153 millones, de los contratos abiertos, es decir sin fijar precio.
La presión para dolarizarse y la caída de valor de los títulos públicos que volvió a disparar el riesgo país a 583 puntos se aceleró esta semana frente al contexto volátil internacional dominado por la escalada del precio del petróleo que anticipa un menor ritmo de crecimiento mundial y tensiones financieras, provocados por la guerra que Estados Unidos e Israel iniciaron en Medio Oriente.
La escalada bélica lleva más de diez días y pese a las declaraciones del presidente de Estados Unidos la percepción que se instala en los mercados es de que se extenderá por varios meses con consecuencias impredecibles para las economías desarrolladas que empiezan a sentir tantos problemas de abastecimiento como disparada de los precios.
Las operaciones de dolarización en la plaza bursátil, con la compra venta de bonos en pesos y liquidación en dólares, alcanzó a los 620 millones de dólares, distribuidos 390 millones en operaciones MEP, es decir con la disponibilidad de la divisa en la plaza local a un valor de 1.430 pesos por unidad, y 230 millones en la versión Contado con Liquidación (CCL) que implica disponer de los dólares en cuentas del exterior, básicamente en la plaza de Nueva York, a un costo de 1.473 pesos por unidad.
Aunque por encima del promedio de la semana pasada, las operaciones fueron acotadas por la fuerte intervención en el mercado de futuros, que elevó el interés abierto al nivel más alto desde la corrida cambiaria que enfrentó el Gobierno en la previa de las elecciones de medio término, cuando necesitó del apoyo del Tesoro de Estados Unidos con intervenciones directas en el mercado oficial para contenerla.

El Banco Central salió a cubrirse
El Banco Central, según la percepción del mercado, salió a otorgar cobertura en futuros para frenar la dolarización vendiendo contratos, el equivalente a un seguro de cambio, para evitar una mayor presión sobre el mercado oficial y los mercados financieros.
En total se operaron 1.268 millones de contratos que se concentraron en 748 millones en marzo, 211 millones en abril, 211 millones en mayo, 16 millones en junio, 31 millones en julio, 40 millones en agosto y 10 millones en noviembre, principalmente. El interés abierto, es decir los contratos que no fijan precio de liquidación, subió en 153 millones fundamentalmente a marzo y mayo, el mayor incremento diario desde la corrida de septiembre pasado, y alcanzó un volumen de 2.272 millones en mayo, 1.149 millones en marzo y 913 millones en abril.
En el mercado se estimó que la posición del BCRA es vendedora de seguros de cambio por encima de los 3.200 millones de dólares. Esa combinación de dolarización vía el sistema financiero, tanto en las operaciones presentes como futuras, se complementó con la intervención del Banco Central en la curva de rendimiento de los títulos de deuda en pesos que permite mantener operaciones de carry trade para las empresas que están tomando dólares en el sistema financiero y los vuelcan al mercado oficial.
Esa oferta de divisas permitió al Banco Central cerrar otra jornada de compras, por un volumen de 50 millones de dólares que lleva el acumulado del mes a 341 millones y a 3.108 millones en el año, cuando empezaron a circular versiones de que el Gobierno intentará en la negociación con el FMI reducir la meta de acumulación de reservas para no tener que pedir otra disculpar o "waiver" por el incumplimiento.
Caputo consideró "arrogante" comprometerse a una meta de compra de divisas y adelantó que está en conversaciones con los técnicos del Fondo Monetario Internacional para abandonar las metas trimestrales y semestrales y pasar a una única meta anual.
"Lo hablamos con el Fondo, normalmente tenemos que poner metas trimestralmente, podemos si quieren poner metas trimestrales pero lo lógico es una meta anual", dijo en una entrevista a El Cronista. La acumulación de reservas internacionales es el eje central del acuerdo con el FMI pero también el reclamo del Tesoro de Estados Unidos y está reflejado en todos los informes de las consultoras económicas, bancos internacionales y fondos de inversión.
Incluso el secretario del Tesoro, Scott Bessent, lo expresó en la red social "X" después de un encuentro con el presidente Javier Milei y el canciller Pablo Quirno. "Argentina ha logrado comprimir con éxito las primas del mercado de bonos y está acumulando reservas de divisas con gran antelación a los objetivos de @IMFNews", dijo aunque los datos marcan que se encuentra todavía muy lejos de alcanzar las metas del segundo semestre del año pasado.
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