Las temporadas de olas de calor ya duran 40 días más

Las olas de calor empiezan antes y terminan después: su temporada se alargó casi 40 días
Un estudio publicado en Nature Climate Change confirmó que el cambio climático no solo está haciendo más frecuentes e intensas a las olas de calor en todo el planeta, sino que también alargó la temporada en la que ocurren y aceleró la rapidez con la que alcanzan su punto máximo.
El cambio climático no solo hizo que las olas de calor sean cada vez más frecuentes e intensas a nivel global, sino que también está detrás de que las temporadas en las que ocurre este tipo de fenómeno sean cada vez más largas, con consecuencias directas sobre la salud, la infraestructura energética y la seguridad alimentaria mundial. Un nuevo estudio publicado en la revista científica Nature Climate Change confirmó que las olas de calor en todo el planeta comienzan antes y terminan después de lo que ocurría hace 45 años, lo que provocó que el período en que el calor extremo se hace presente se haya alargado hasta 39 días al año en promedio.
Un cambio en el ritmo, no solo en la intensidad
La investigación, liderada por científicos del Jardín Botánico del Sur de China, dependiente de la Academia China de Ciencias, señala que el calentamiento global está modificando no solo la frecuencia, la intensidad y la persistencia de las olas de calor, sino también el momento en que se producen y con qué velocidad se desarrollan. El análisis de datos climáticos mundiales entre 1979 y 2023 muestra que, en promedio, el momento en que se produce la primera ola de calor de la temporada se adelantó 3,29 días por década, mientras que la última ola se retrasó 5,41 días por década. Proyectado sobre el período completo de 45 años estudiado, esto significa que la primera ola de calor se adelantó unas dos semanas y la última se retrasó unos 24 días, lo que en conjunto alargó la temporada en 39 días.
Un calor que llega más rápido a su punto máximo
Los investigadores detectaron además que el momento en que se alcanza la temperatura más alta de cada evento ocurre cada vez más rápido: en olas de calor de tres días de duración, ese pico llega directamente el primer día, mientras que en eventos más prolongados se concentra dentro del primer tercio del episodio. Esa aceleración se hizo especialmente notoria entre 2001 y 2023. El estudio determinó que el 92,1% de las zonas terrestres del mundo enfrentan hoy temporadas de olas de calor más largas que hace décadas, un fenómeno particularmente marcado en zonas áridas. Los patrones regionales mostraron aumentos especialmente pronunciados en partes de América Central y del Sur, Europa, la región mediterránea, Rusia, el este de África, Asia y Australia.
Por qué importa para los sistemas de alerta
Para los autores del estudio, resulta fundamental actualizar los sistemas de alerta temprana incorporando la temporalidad y la velocidad de inicio de las olas de calor, dos dimensiones que las métricas tradicionales suelen dejar de lado. "Si las olas de calor llegan antes y se desarrollan con mayor rapidez, el tiempo disponible para que las sociedades y los ecosistemas se preparen y se adapten podría reducirse aún más", advirtió Xu Wenfang, investigador del centro chino y autor principal del trabajo. El hecho de que las olas de calor de inicio rápido alcancen su pico térmico antes reduce de forma drástica el tiempo de reacción disponible para emitir avisos preventivos, y dificulta además la aclimatación fisiológica tanto de la población como de otras especies expuestas a esas temperaturas extremas.
Los investigadores recomiendan integrar estos nuevos parámetros al monitoreo climático de largo plazo, con el objetivo de orientar decisiones prácticas de adaptación, como el reajuste de los calendarios agrícolas según los nuevos tiempos de inicio y fin de la temporada de calor extremo, y la planificación de la flexibilidad de las redes eléctricas frente a picos de demanda de refrigeración que hoy pueden producirse antes de lo esperado.
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