Un proyecto hotelero de Alan Faena avanza sobre una reserva de Bariloche

Unos 500 vecinos y entidades denuncian que junto a otro desarrollo (Cauma) se construyen sin estudio de impacto ambiental, en espacios protegidos y con más capacidad de la permitida.
Por Luciana Rosende
Los riesgos en términos de soberanía y aumento del extractivismo que implican la derogación de la Ley de Tierras y el avance de la extranjerización del suelo conviven con otros riesgos que nada tienen que ver con la intervención foránea. Sino con el avance de negocios inmobiliarios sobre humedales y áreas protegidas, arrasando el hábitat a su paso.
Entre los muchos ejemplos que existen sobre el mapa argentino hay dos obras que generan gran preocupación en Bariloche. En medio de dos reservas naturales y sin pasar por audiencias públicas, avanzan los proyectos Cauma, en la Reserva Natural Urbana (RNU) Laguna El Trébol, y un emprendimiento del empresario hotelero Alan Faena en la RNU Lago Morenito-Laguna Ezquerra. Uno junto al otro, aunque su impacto nunca haya sido evaluado de forma conjunta.
Ese es uno de los pedidos de la presentación judicial realizada la semana pasada por más de 500 vecinos de las comunidades de ambas reservas afectadas, así como por organizaciones ambientalistas y sociales, con el acompañamiento de concejales opositores. El amparo recayó en el Juzgado 9, a cargo de Marcela Trillini, quien hasta el cierre de esta nota no se había pronunciado sobre el tema.
"El eje central de la acción judicial presentada el viernes 2 de octubre es que debe realizarse un estudio de impacto ambiental conjunto e integral de Faena y Cauma, que contemple los efectos acumulativos y sinérgicos de ambos emprendimientos y su incidencia sobre el territorio", señala el documento difundido desde los espacios denunciantes.
El emprendimiento contempla aproximadamente 33.400 m² cubiertos: «Conforme al Plan de Desarrollo Urbano Ambiental Oeste que rige para el sector desde hace siete años, los presentantes señalan que la posibilidad constructiva actualmente aplicable al lote Faena es de hasta 500 m² cubiertos en un solo edificio (…) La diferencia entre ambas magnitudes —33.400 m² frente a 500 m²— representa una escala de intervención que, según se plantea en el amparo, debe ser analizada no sólo desde el punto de vista urbanístico, sino también desde sus consecuencias ambientales y su interacción con el proyecto Cauma".
Silencio
Vecinos y vecinas escribieron una carta abierta a Alan Faena. "Le pedimos que explique que su proyecto ambientalmente no es negativo. No tiene manera de hacerlo", sostuvo Fernando Sanchis Muñoz, de la reserva Morenito-Ezquerra. El empresario hotelero no les respondió. "En general el Municipio de Bariloche tampoco hace acuse de recibo de nuestras notas. Hay silencio administrativo", añadió Patricia Contreras Newbery, docente ya jubilada, quien eligió hace dos décadas El Trébol para vivir.
No es la primera vez que la comunidad se organiza para este reclamo. En el caso de Cauma, el recorrido comenzó en 2020 cuando se le otorgó factibilidad al proyecto. "En todo momento impugnamos el proceso de factibilidad para el hotel de 7000 m2 y el restaurante para 100 personas al borde del lago Moreno. En 2025 logramos que el Tribunal Contralor pidiera al Ejecutivo la paralización de la obra. El Ejecutivo no dio bolilla", resumió el vecino y abogado.
En cuanto a Faena, en 2008 anunció un hotel de seis estrellas en este lugar: «Uno de los sitios más lindos y más cuidados. Generó una oposición tremenda, a tal punto que suspendió el proceso y se creó en 2010 la Reserva Morenito Ezquerra en respuesta a la bestialidad de aquel proyecto".
"¿Cómo puede ser?"
La ordenanza de creación de la reserva frenó las obras grandes en curso hasta tanto estuvieran listos el Plan de Manejo y el Plan Particularizado sobre cómo se podía intervenir el lugar. Para elaborarlos se encargaron estudios académicos. El informe de la Universidad Nacional del Comahue identificó entre las amenazas el incremento de la densidad poblacional y los "emprendimientos de gran envergadura", por sus riesgos sobre la fragmentación de los hábitats y la calidad del agua. Es decir que se contempló la viabilidad de intervenir en la zona, pero no a gran escala.
El Plan Particularizado quedó aprobado en 2015. Llamó la atención entre la comunidad que para la parcela de Faena otorga "parámetros contradictorios a las normativas ambientales", según plantearon los vecinos. "Es hacer un monstruo a 15 metros del lago. ¿Cómo puede ser que quieran construir 33 mil metros donde hace años solo se podían construir 500?", se preguntan.
Esa duda fue el puntapié para la última presentación judicial, tras agotar las vías administrativas previas. Además del estudio conjunto, se plantea la necesidad de que luego se cumpla con el procedimiento de participación ciudadana y audiencias públicas.
"Sería un desastre"
La zona en disputa está repleta de mallines o humedales, fuente de agua y hábitat de gran cantidad de especies de flora y fauna. Pero además, hay barrios en las reservas. "En el barrio más cercano a Faena viven 150 personas. El proyecto va a multiplicar casi por diez la cantidad de habitantes. Tanto el barrio como Faena y Cauma usan de salida el mismo camino de tierra, de montaña, con curvas súper peligrosas. Si hubiera una emergencia, sería un desastre. Hoy ya los bomberos tienen problemas para girar. No hay estudio sobre la carga de ese camino", advirtió Sanchis Muñoz.
En medio del avance de Cauma –que ya lleva cerca del 70% de la obra realizada- y de la reactivación del emprendimiento Faena, se comenta en la zona que "está por reflotar el barrio privado Las Promesas, entre Morenito y El Trébol, frenado hace muchos años por un amparo", reveló Contreras Newbery. "Es una preocupación, porque se está invadiendo mucho la naturaleza. Se intervienen los mallines, y no solo con construcciones. La red cloacal en Bariloche llega aproximadamente hasta el kilómetro 10. El resto son lechos nitrificantes: van a las napas y los mallines", añadió la mujer. Los humedales no solo se dañan con cemento. «

