La ciudad de China que solo utiliza energía renovable

20.10.2026
Planta de energía solar en China En la provincia de Gansu está el parque solar que utiliza sales fundidas. Gentileza -
Planta de energía solar en China En la provincia de Gansu está el parque solar que utiliza sales fundidas. Gentileza -

En la provincia de Gansu está uno de los parques solares más grandes del mundo que utiliza sales fundidas. Además, las estrategias tecnológicas para conservar las Cuevas de Mogao, expresión del arte budista milenario, y protegerlas de la arena y el cambio climático.

Desde Dunhuang, China

En el medio del desierto de Gobi, en China, hay una ciudad que se alimenta solo de energías renovables. Se trata de Dunhuang, en el noroeste del país, donde viven 200.000 personas y otras miles se acercan cada mes por turismo, y no usa un solo kilovatio generado por combustible. Acá, a 2.200 kilómetros de Beijing, está una de las centrales solares térmicas de torre de sales fundidas más grandes del mundo, capaz de generar 100 megavatios. Página/12 recorrió el parque que produce, incluso, de noche.

En este lugar rodeado de arena, la planta parece un girasol en medio del desierto por la disposición de las placas alrededor de una gran torre que acumula energía. Puede generar 100.000 kilovatios en una hora, el equivalente a lo que un hogar promedio de China –de tres ambientes– necesitaría a lo largo de 42 años. Hay 420.000 paneles en una superficie de casi 8 kilómetros cuadrados. Son 12.000 heliostatos (paneles grandes) compuestos por 35 espejos cada uno que reciben la luz solar y que van rotando en el sentido del sol a través de un sistema de inteligencia artificial.

El parque termosolar es uno de los principales inyectores de energía de Dunhuang, en la provincia de Gansu, una localidad en la que están las Grutas de Mogao, declaradas patrimonio cultural mundial por la UNESCO y que recibe 6.000 turistas por día. Todo ese consumo, más el de los cientos de miles de habitantes, es absorbido por varios de los proyectos de energía solar y eólica que hay en la zona.

Pero lo que distingue a este parque, además de las grandes dimensiones, es que, a comparación de las centrales eléctricas de energía convencional, no genera emisiones ni contaminación por dióxido de carbono y otros gases porque utilizan sales fundidas. Es energía limpia, amigable con el ambiente.

Energía a través de las sales

Entre las miles de placas que, como espejos, reflejan el sol, hay una gran torre de más de 200 metros que es la que absorbe el calor. Una estructura altísima y futurista que se podría pensar como una gran batería de calor que funciona con sales líquidas para tener energía solar incluso de noche: puede acumular hasta 11 horas.

Las sales fundidas —nitrato de sodio y nitrato de potasio— se acumulan en tanques fríos y calientes y, cuando la red eléctrica demanda energía, la sal a alta temperatura circula para producir vapor de agua. Eso genera movimiento en una turbina que está conectada a un generador eléctrico. Cuando el calor baja, la sal regresa enfriada a 290 °C al tanque frío, a un segundo depósito, desde donde puede volver a calentarse al día siguiente y continuar con el circuito. El sistema de sales permite ahorrar agua, pero además almacena energía sin recurrir a las baterías electroquímicas convencionales como el litio o el cobalto.

La planta, que fue inaugurada en el año 2018, fue desarrollada por la empresa privada Shouhang, en asociación con la compañía estatal china Baosteel, que es la que proporciona material de acero.

Cuidar el arte en medio del desierto

Los médanos del desierto de Gobi, que fueron un punto estratégico de la Ruta de la Seda siglos atrás y que se convirtieron en el lugar clave por donde pasaban los primeros envíos desde China hacia Occidente de té, porcelana y seda, hoy son un punto de atracción turística para experimentar una parte de ese recorrido en camello. Pero, sobre todo, esa inmensidad también atrae por las Cuevas de Mogao, al pie de la montaña Mingsha. Son más de 700 grutas que en sus paredes conservan arte budista milenario y escritos de las distintas dinastías desde el año 300 después de Cristo. Una estructura cultural, artística y religiosa tan imponente como el desierto mismo, en la que, por ejemplo, hay un buda de 38 metros de altura y una biblioteca que durante siglos guardó escritos budistas, pero también de astronomía y otros estudios.

El lugar, que fue declarado patrimonio cultural de la humanidad en 1987, hoy recibe a miles de turistas y tiene medidas de conservación estrictas, tanto que no se pueden sacar fotos de las pinturas en sus paredes y la permanencia dentro de cada caverna es limitada para evitar que la respiración humana afecte la temperatura del ambiente y perjudique su conservación. Las visitas guiadas son muy informativas, pero a la vez breves y bien cronometradas. Para evitar la degradación, cada grupo visita alrededor 6 grutas de las más de 700 que hay. Las imágenes que las y los turistas circulan en las redes sociales sobre el arte en Mogao provienen de réplicas que hay a unos metros de las cuevas originales.

En ese sentido, desde hace años el gobierno chino impulsa una política de cuidado para evitar que el viento y la desertificación erosionen las grutas. Desde puertas inteligentes que se activan ante una determinada temperatura hasta cuadrículas de césped sobre la arena en las zonas aledañas, diferentes estrategias tecnológicas para conservar la memoria milenaria.

Las puertas integran un sistema que utiliza datos en tiempo real de más de 600 sensores que están dentro y alrededor de las grutas. Muestran temperatura de la cueva, humedad, niveles de dióxido de carbono, flujo de visitantes e incluso lluvias y tormentas de arena a varios kilómetros alrededor. Un método de alerta que tiene tres tipos de códigos que señalan el peligro: rojo, amarillo y verde.

El director del centro de monitoreo de cuevas de la Academia Dunhuang, Wang Xiaowei, explicó que las puertas responden a la presencia de lluvia, arena o sol. "Sellan la humedad durante la lluvia, se cierran herméticamente contra la arena y se abren para ventilar en días despejados, optimizando el ambiente interior con cada cambio climático", le dijo a la agencia china Xinhua en español. Y agregó que "cuando hay condiciones climáticas extremas, suspendemos la venta de entradas y sellamos las puertas, impidiendo que la humedad llegue a los murales. Cada cierre les da más tiempo a las pinturas". Un sistema de protección al que llaman la "Solución Dunhuang".

Planta de energía solar en China En la provincia de Gansu está el parque solar que utiliza sales fundidas. Gentileza -
Planta de energía solar en China En la provincia de Gansu está el parque solar que utiliza sales fundidas. Gentileza -

También existen las cuadrículas de redes de paja, que forman como un tablero de ajedrez gigantesco, para frenar la velocidad del viento, fijar las dunas móviles y evitar que la arena llegue a las grutas. Eso se suma a una franja de árboles que están alrededor de las cuevas y que funciona como defensa integral contra el viento y la arena.

La modificación del paisaje es un tema que ocupa a la comunidad de Dunhuang. En el lago Crescent, un oasis con forma de media luna en medio del desierto de Gobi, también se hacen trabajos para evitar que las dunas de arena móviles y los vientos incesantes lo tapen. Es por eso que desde el Instituto de Ecoambiente y Recursos del Noroeste de la Academia China de Ciencias trabajan en mejoras en la ventilación desde la zona que rodea el manantial Yueya —como también lo llaman— hasta sus bordes exteriores. Uno de los últimos trabajos fue el de sacar estructuras —incluidos árboles altos— que frenaban el pasaje natural del aire.

Fuente y fotos:

https://www.pagina12.com.ar/2026/10/15/la-ciudad-de-china-que-solo-utiliza-energia-renovable/

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