NADA NUEVO: SOLO UN NUEVO PROYECTO DE CONTROL

11.04.2026

El crimen de Ian Cabrera, el chico de 13 años en la Escuela Mariano Moreno de San Cristóbal, en el noroeste de la provincia de Santa Fe, empieza a derivar en ciertas presunciones en ideas que presenta el gobierno de la provincia junto al gobierno nacional, que parecen construir un enemigo totalmente distorsionado de una realidad de una localidad de no más de 15.000 personas, en donde este chico de 15 años, influido evidentemente por el consumo de contenido que viene por distintas plataformas, termina generando este asesinato y haber herido a otros ocho compañeros de la escuela. 

Pero suponer, como ahora lo hace el gobierno de la provincia, que lo dice a través de distintos funcionarios, que comparte la mirada del gobierno nacional, suponiendo que estos chicos son captados para salir a matar chicos en la ciudad de San Cristóbal por grupos internacionales que están detrás de estas redes, es empezar a generar una especie de ficción política sobre los enemigos externos, que seguramente van a consolidar una vieja idea que tiene el gobierno de Milei, que tiene el gobierno de Trump en los Estados Unidos, que tiene el gobierno de Pujaro en la provincia de Santa Fe, de hacer que el ejército se meta en cuestiones internas.

Como siempre el viejo proyecto de control social disfrazado de excusa para combatir en la década del 70 el terrorismo político y en la décadas del 80/90 y en el presente, el narcoterrorismo.

Ahora el enemigo internacional puede ser cualquiera y puede estár captando -supuestamente- a los chicos para salir a matar a compañeros en ciudades muy pequeñas de la provincia de Santa Fe, una hipótesis que luce absolutamente irracional, pero que evidentemente, le sirve al gobierno de la provincia y al gobierno nacional para agitar fantasmas, para generar no solamente miedo, sino, esta cuestión política de incorporar al ejército en tareas internas, y seguramente para comprar tecnología en seguridad con cámaras digitales, que sigan entre otras cuestiones, a quienes desde su computadora pueden consumir este tipo de información. Los medios de comunicación de la provincia de Santa Fe, salieron a reflejar esto que han dicho algunos funcionarios, diciendo que la investigación apunta a redes internacionales.

"La investigación sobre el ataque mortal en San Cristóbal que lleva adelante la fiscalía regional número 5 de Rafaela, mantiene una fuerte hipótesis sobre la presencia de redes internacionales. Trasciende las fronteras de Santa Fe. Hablamos de redes internacionales en investigación", señaló ayer, la vocera del gobierno provincial, Virginia Coudanes en una conferencia de prensa en el marco de la detención de un segundo adolescente vinculado al tiroteo de la escuela.

Lo que empieza a profundizarse, es la mirada punitivista sobre chicas y chicos menores de 16 años, -que es lo que agitó el gobierno nacional y que fue votado también en el Parlamento Nacional- de empezar a meter presos y presas a las chicas y a los chicos menores de 16 años, como si eso resolviera algo en serio, como el problema, por ejemplo, de los homicidios que es la principal causa de inseguridad que atraviesa no solamente la Argentina, sino, todos los países del mundo. 

Siguiendo con el argumento que empieza a construirse sobre esto que estaría detrás de lo que pasó en la escuela de San Cristóbal, la Fiscalía, con colaboración de la Policía de Investigaciones de Santa Fe y la Policía Federal, ordenó la detención de un adolescente con edad punible en la Ruta Nacional 11 a la altura de Nelson, a 40 kilómetros al norte de Santa Fe Capital. El integrante del Ministerio de Seguridad de la provincia, Rolando Galfrascoli, aseguró que esta es una situación compleja, que trasciende la frontera de Santa Fe, hablamos de redes internacionales en investigación.

Con lo cual, evidentemente, insisto, empieza a aparecer más allá de las causas del asesinato, las motivaciones por detrás del mismo y que van a generar políticas públicas, de alertar sobre esas organizaciones que supuestamente captan a chicos en diferentes lugares para que salgan a matar compañeros de la escuela. Una hipótesis a todas luces, insisto, irracional, pero que lleva a un mayor control social y a negocios que van a venir de la mano de seguir todo aquello que consumen a través de las cámaras, de las videocámaras, de las computadoras, de los teléfonos celulares, de los pibes y las pibas. 

Creo que detrás de todo lo que ha pasado en San Cristóbal, comienza a verse un nuevo operativo de control social sobre la población, no solamente de la provincia de Santa Fe, sino también de la Argentina.

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