UN NEGOCIO MULTINACIONAL Y PARAESTATAL

25.04.2026

Este viernes 24 de abril se cumplen 48 años del desembarco de 400 kilos de cocaína en lo que era la vieja zona franca de Bolivia, en el puerto de Rosario, en Pellegrini y avenida Belgrano. 













                          .

Por Carlos del Frade

Una zona franca que había comenzado a operar en los años 60, y que, a partir de la instauración de la dictadura genocida de Videla en Argentina junto con la dictadura genocida de Banzer en Bolivia, bajo el mando de Leopoldo Fortunato Galtieri como comandante del Segundo Cuerpo del Ejército con asiento en la ciudad de Rosario y jurisdicción sobre las provincias de Santa Fe, Chaco, Formosa, Misiones, Corrientes y Entre Ríos, se transformó en el escenario donde empezaba a desarrollarse uno de los cinco grandes negocios del sistema capitalista internacional: el narcotráfico.  

En este aniversario, que pocos recuerdan, es imprescindible tenerlo presente para comprender el origen y la genealogía de la forma en que se construye un negocio que devora la vida de nuestras pibas y nuestros pibes, y que va de la mano de otro gran negocio del sistema: el contrabando de armas. En definitiva, esas cinco arterias que alimentan el corazón del capitalismo desde los años 60 en adelante son el petróleo, las armas, los medicamentos, las drogas y la trata de personas.  

Esto implica, además, que entre el 30 y el 40% del sistema financiero internacional se ve involucrado. Aquello que comenzó un viernes 24 de abril está marcando un origen y un negocio que siempre requiere de nichos corruptos en distintas administraciones nacionales, provinciales y municipales, y, por supuesto, de la presencia permanente de hechos de corrupción dentro de las fuerzas de seguridad en todos esos niveles.  

En forma simultánea, siempre ha sido una gran excusa no solo para hacer dinero, sino también para afirmar que se combate el narcotráfico, cuando en realidad lo que se combate y se intimida es a la población, generando una herramienta fenomenal de control social. Esta lógica vuelve a aparecer en la Argentina, ahora bajo la figura del llamado terrorismo cibernético, y se observa con una repetición impactante en lo sucedido en las últimas semanas tras el asesinato de un joven de la localidad de San Cristóbal, en el norte profundo de la provincia de Santa Fe.

A partir de ese hecho, se empieza a ver en toda la geografía argentina cómo esas amenazas, muchas veces, construyen un discurso que, bajo la excusa de enfrentar estos delitos, probablemente retome el origen de la matriz de la dependencia: que el ejército norteamericano haga lo que quiera con los ejércitos nacionales y que, con el pretexto de combatir este tipo de crímenes, se vuelva a instalar el control social, especialmente sobre los pueblos de América del Sur. 

Por eso viene bien recordar que aquel 24 de abril de 1978 Galtieri junto con los que después serían llamados en 1980, "los narco golpistas de Bolivia", empezaba un proceso económico que nos ha detenido hasta ahora. 

Justamente en este presente a finales de abril empieza a discutirse una vez más, quién se queda con la licitación pública nacional e internacional por el dragado, balizamiento y peaje del río Paraná que significa nada más y nada menos, que planificar las exportaciones e importaciones legales e ilegales desde los 79 puertos que tienen las provincias argentinas que están atravesadas por el río Paraná. 

Es fundamental darnos cuenta que aquel aniversario de un hecho ocurrido en 1978, es más que un recuerdo de la dictadura, sino que forma parte del porqué de los negocios presentes, que generalmente se producen a través de delincuentes de guante blanco que son los integrantes del poder económico, del empresariado, que quieren permanentemente pedir impunidad política para que nadie los investigue.

Detrás de todo esto, funcionan dos negocios letales, el contrabando de armas y el narcotráfico. Las víctimas como siempre son las pibas y los pibes que ahora increíblemente son presentados como los grandes demonios de la sociedad argentina, cuando en realidad, terminan siendo siempre las víctimas de un sistema que no solamente hace negocio con el dolor, con las armas, con las drogas, sino, con la persecución contra las pibas y los pibes.

El 24 de abril de 1978 comenzaba el desarrollo de un gran negocio multinacional y paraestatal que generalmente tiene consecuencias no solo en el pasado, sino en el presente y en el futuro.


Corrección y edición de contenidos web: Silvana Lazzarín

Colaboración: Cecilia Trelini

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