El invento de los "terroristas" deportados: otra cuenta de Milei que no cierra

La respuesta oficial a un pedido de acceso a la información pública de El Destape desmiente al presidente. De donde sale la cifra al voleo de 30.000 terroristas deportados que el presidente sólo puede decir adelante de Majul.
Por ARI LIJALAD
Presidente - Que los 40 intentos de proyectos tratando de derrumbar el equilibrio fiscal, que los siete intentos de juicio político, que fueron siete intentos de golpe de Estado, los 10.000 terroristas que echamos el año pasado... ¿Sabe cuánto llevamos echado este año?
Luis Majul - ¿De gente de la Argentina?
Presidente - No. Gente terrorista, que los deportamos. ¿Sabe cuánto llevamos ya?
Luis Majul- 10 mil.
Presidente - El año pasado 10 mil. Este año ya llevamos 20 mil.
Luis Majul - ¿De qué nacionalidad? ¿Que son rusos?
Presidente - Bueno, son gente que se infiltran de otros países para venir a tratar de dinamitar el modelo argentino, y eso digamos está pasando...
Luis Majul.- Usted dice que tiene consecuencias.
Presidente - No, ¿Usted qué cree, que es gratis?
El diálogo es real. Fue copiado de la transcripción que enviaron desde la oficina de Javier Milei de la charla grabada que emitieron en LN+. Solo se cambió la palabra "Luis Majul" ya que el texto oficial tenía un error: decía "periodista". Ningún periodista tendría esa conversación con el presidente.
No es la primera vez que Milei da estas cifras de deportados o expulsados, que, vale anticipar, no tienen correlato real. Tampoco es inocuo que elija cifras al azar que sumen 30.000, el número de detenidos-desaparecidos durante la dictadura empresario-militar que el propio Milei niega. Y no es casual que lo elija para hablar de terroristas, la misma palabra que usaban José Alfredo Martínez de Hoz y Jorge Rafael Videla.
La cuestión es que esta diatriba no es nueva y El Destape ya hizo un pedido de acceso a la información pública a finales de agosto cuando Milei dijo que se deportaron 10.000 personas por terrorismo. El pedido incluía: "detalle del origen de esa afirmación, las estadísticas detalladas por día, motivos de la deportación, país al que fueron deportados, las resoluciones judiciales correspondientes".
La Dirección Nacional de Migraciones que conduce Sebastián Pablo Seoane contestó el requerimiento de El Destape menos que a medias. Solo envió las estadísticas anuales de expulsiones e incidentes fronterizos. Pero solo esa información ya desmiente al presidente.
La respuesta oficial es la siguiente:
- Los expulsados del país entre diciembre de 2025 a agosto de 2026 fueron 744.
- Los incidentes de entradas, es decir, que ocurrieron en la frontera y no llegaron a entrar al país, fueron 18.947.
Para ser expulsados es que ya estaban adentro del país, los demás nunca llegaron a ingresar. Los expulsados son 25 veces menos que los frenados al ingreso del país. Y obviamente están lejos de los 30.000 que menciona Milei.
Se puede inferir que Milei se refiera al número global de expulsados e incidentes de entrada cuando redondea en 20.000 los echados del país. Pero el detalle de los distintos tipos de incidentes de entrada desarman la falacia presidencial. En detalle, los que no pudieron ingresar al país fueron por:
- Infracciones migratorias (falso turista, flagrancia, alertas), 8.008 personas. El 42% de los casos.
- Impedimentos judiciales (capturas, condenas, etc.), 4.566 personas. El 24% de los casos.
- Documentación (falsa, adulterada, robada), 33 personas. El 0,17% de los casos.
- Residencia cancelada – rechazado, 42 personas. El 0,22% de los casos.
- Sin documentación habilitante – rechazado, 6.298. El 33% de los casos.

Milei dijo que son "gente terrorista" que "se infiltran de otros países para venir a tratar de dinamitar el modelo argentino" pero no hay nada que indique eso. Aún si se considera que todas las personas que tenían impedimentos judiciales, la cifra es un cuarto de la que dijo Milei. Y no hay nada que muestre que sean terroristas. Delincuente y terrorista son categorías bien distintas. Ni hablar turista con pasaporte vencido.
El Gobierno no contestó sobre las resoluciones judiciales que revelen la condición de "terroristas". Todo indica que no hay.
No se trata de una simple manipulación de cifras de Milei, su deporte hobbie favorito. En el proyecto de ley de Control Social camuflado con el título de Defensa de la Soberanía Nacional hay un capítulo dedicado al registro público de personas y entidades vinculadas al terrorismo.
El artículo 114 de la ley de Control Social dice: "La inscripción en el REGISTRO PÚBLICO DE PERSONAS Y ENTIDADES VINCULADAS A ACTOS DE TERRORISMO Y SU FINANCIAMIENTO (RePET) requerirá la existencia de motivos razonables para sospechar que la persona o entidad se encuentra vinculada con los delitos mencionados en el artículo anterior", que son "personas humanas, jurídicas y entidades vinculadas a actos de terrorismo, su financiamiento y/o al Financiamiento de la Proliferación de Armas de Destrucción Masiva". El texto propuesto por Milei dice que esa incorporación al registro de terroristas "no estará condicionada a la existencia de una acción penal". Un listado de terroristas absolutamente discrecional y fuera de toda legalidad.
El proyecto enviado por el Gobierno agrega: "La inscripción se realizará por resolución fundada de la Unidad de Información Financiera (UIF) con la intervención del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, del Ministerio de Seguridad Nacional, de la Secretaría de Inteligencia del Estado y del Ministerio de Justicia".
Resumen: el Poder Ejecutivo podrá poner a quien quiera en una lista de terroristas. Solo necesitará "motivos razonables", "no estará condicionada a la existencia" de una causa judicial y dependerá de todos organismo que dependen del Presidente.
La ley aún no se trató en el Congreso pero Milei ya la aplica de hecho: dice que todas las personas que no pudieron ingresar al país son terroristas. La afirmación de Milei también va contra las declaraciones del jefe de la SIDE Cristian Auguadra ante la Bicameral de Inteligencia, donde descartó la existencia de amenazas terroristas en el país. ¿Milei inventa terroristas o el jefe de la SIDE miente?
Un periodista, a diferencia de un Luis Majul, hubiera preguntado cómo podía infundir miedo en la población un turista que se le venció el pasaporte, o un estudiante extranjero que no hubiera tramitado correctamente su residencia, o incluso un delincuente menor. También quienes eran eso miles de terroristas, qué juez los investigó, a qué países se los deportó. Nada se preguntó porque nada se podía contestar. Majul lo único que hizo fue evitarse tener que editar esa parte de la entrevista como Jonathan Viale.
La misma ley de Control Social quiere establecer penas de 5 a 12 años de prisión a los que "procuren alterar procesos electorales o manipular la opinión pública mediante campañas coordinadas de desinformación masiva". En otras palabras, meter presos a periodistas que publiquen lo que el gobierno no quiere que se sepa. A los periodistas que hagan periodismo. ¿Incluirá publicar estos datos?
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