El Movimiento Evita se enfrenta a las colectividades porque quiere prohibir banderas extranjeras en el Monumento Nacional a la Bandera

13.08.2026
Mariano Romero, presidente del bloque Peronista que integra el Movimiento Evita	LPOJonatan Bustos
Mariano Romero, presidente del bloque Peronista que integra el Movimiento Evita LPOJonatan Bustos

Los concejales kirchneristas propusieron terminar con una tradición de casi siete décadas y el secretario de Gobierno de Javkin los calificó de "cuasi fascista". 

Por Fabrizio Navone

Tras el operativo de Migraciones y la Federal para detener inmigrantes ilegales en el centro de Rosario, el Movimiento Evita sorprendió con un proyecto en el Concejo Municipal para limitar que se icen banderas extranjeras en el mástil especial del Monumento Nacional a la Bandera destinado a homenajear la independencia de distintas naciones.

La iniciativa fue presentada en el Concejo Municipal por Pablo Basso, Mariano Romero y María José Poncino, los tres del Movimiento Evia, y proponen reservar el denominado mástil escolta exclusivamente para la bandera argentina, las enseñas de las provincias y de la Ciudad de Buenos Aires y aquellas relacionadas con conmemoraciones patrias o acontecimientos históricos nacionales.

El proyecto busca modificar un decreto municipal de 2011 que autorizó formalmente el izamiento de banderas de países reconocidos por Argentina y de organismos internacionales. Sin embargo, la tradición es mucho más antigua: según explicó a La Capital el historiador y exdirector del Monumento Miguel Carrillo Bascary, se mantiene prácticamente desde la inauguración del edificio, hace 69 años.

La polémica se disparó luego de que el 4 de julio flameara la bandera de Estados Unidos por el 250º aniversario de su independencia que terminó de irritar a los Concejales de Pérsico. Meses antes, el izamiento de la enseña de Israel también había provocado cuestionamientos en las redes sociales.

La polémica se disparó luego de que el 4 de julio flameara la bandera de Estados Unidos por el 250º aniversario de su independencia que terminó de irritar a los Concejales de Pérsico.

En ambos casos, las ceremonias se realizaron en el mástil escolta y no en el principal, reservado exclusivamente para la bandera argentina. Además, los izamientos estaban expresamente contemplados por la normativa municipal vigente.

El proyecto generó un fuerte rechazo de las colectividades extranjeras de Rosario, que cuestionaron no haber sido consultadas y defendieron la tradición como parte de la identidad de una ciudad marcada por la inmigración y símbolo de toda la ciudad.

El secretario de Gobierno de Javkin, Sebastián Chale, calificó la propuesta como "cuasi fascista" y "chauvinista" y anticipó que el oficialismo no la acompañará: "Desconoce la historia y conformación de esta ciudad que sintetiza nacionalidades, culturas y credos como ninguna otra", sostuvo el funcionario.

Por su parte, la concejala oficialista Carolina Labayru también se despachó en X contra la iniciativa del Evita: "Los mismos que inventaron la grieta entre los argentinos ahora quieren meternos a los rosarinos en divisiones que no existen. Los mismos que miraron para otro lado cuando la violencia y el narcotráfico se quisieron adueñar de la ciudad ahora quieren imponer un debate que nadie pide", chicaneó.

Lo curioso es que por ese mástil se izan banderas de países latinoamericanos, europeos, de Naciones Unidas, OEA, Mercosur, Cruz Roja y hasta la Wiphala de los Pueblos Originarios que flamea los 19 de abril y el 11 de octubre.

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